1. Jon Venables y Robert Thompson
Tenían diez años cuando cometieron el crimen, uno de los más aberrantes de la historia del Reino Unido.
La mañana del 12 de febrero de 1993 ambos faltaron a la escuela y fueron a un centro comercial de Bootle. James Bulger estaba jugando frente a la carnicería, donde había entrado su madre, Denise.
Cuando Thompson y Venables le tendieron la mano el niño, curioso y de naturaleza jovial, no lo pensó dos veces. La madre lanzó la alarma de inmediato, pero ya era tarde, habian salido por una salida secundaria, como mostraron luego las cámaras.
Fue el comienzo de una larga agonía. Primero le arrojaron ladrillos encima al pequeño, luego lo golpearon repetidas veces con una barra de metal. Thompson le dio una patada tan fuerte en la cara que le dejó la huella marcada en la piel. Finalmente le quitaron los pantalones y los pañales y lo torturaron con baterías eléctricas.
El cadáver del niño fue hallado tras cuatro días búsqueda nacional: un tren lo había cortado en dos.
Thompson y Venables, que fueron juzgados como adultos por decisión expresa del gobierno y condenados a cadena perpetua, serán vigilados todo el resto de sus vidas, y si alguna vez cometen otro delito serán enviados nuevamente a prisión.
2. Brenda Spencer
¿A quién se le ocurre regalarle a una adolescente americana un rifle por Navidad?, pues a los padres de esta chica, los cuales tomaron la peor decisión de sus vidas al hacerlo.
Y es que esta chica lo usó para disparar en el interior de su escuela, hiriendo a ocho niños y a un policía, para posteriormente matar a otros dos profesores que intentaban proteger a los alumnos.
Cuando finalmente fue detenida, alegó que lo había hecho porque "no le gustaban los Lunes".
3. Mary Bell
Fue encarcelada por estrangular a un niño pequeño llamado Martin Brown el 25 de mayo de 1968, el día anterior a cumplir sus 11 años de edad. Por lo que se sabe, estaba sola al momento del asesinato.
Ella y su amiga Norma Bell (quien no tenía relación familiar con ella) el 31 de julio de 1968 tuvieron parte nuevamente en un asesinato y nuevamente por estrangulación, de Brian Howe de tres años de edad. Los informes de la Policía concluyeron que Mary Bell volvió al lugar del crimen con una navaja para escribir una "N" en el estómago del niño, y luego, con esa misma navaja pero con otra mano, formó la "M".
Mary Bell también usó un par de tijeras para cortar partes del cabello de Brian Howe además de sus genitales.
En principio la muerte de Martin Brown fue declarada como accidente, ya que no había pruebas de nada extraño. Sin embargo, la muerte fue vinculada con el asesinato de Brian Howe y finalmente en agosto las dos niñas fueron detenidas y acusadas de dos cargos de asesinato en segundo grado.
4. Jesse Pomeroy
Fue conocido tristemente a finales del Siglo XIX como el "novio de Boston", ya que con 14 años, secuestró y torturó a ocho niños menores de 10 años.
Por esos crímenes fue a un reformatorio, del cual salió rápidamente tras hacer una buena amistad con un funcionario de prisiones.
Tras ello, no acabo su carrera delictiva, ya que acabó con la vida de una niña de 11 años que fue a comprar a la tienda de su madre y con otro de 4 años de edad, al cual acuchilló tan salvajemente hasta casi decapitarlo.
Tras ser preguntado por estos dos últimos crímenes, James contestó fríamente "Sí, supongo que yo lo hice, deténganme".
5. Eric Harris y Dylan Klebold
Eric Harris, de 18 años de edad, y Dylan Klebold de 17, entraron en la escuela, de donde eran alumnos, armados con dos escopetas (una de ellas recortada), una carabina Hi-Point 995 semiautomática de calibre 9 mm, una pistola Tec 9 semiautomática de calibre 9 mm, varios dispositivos explosivos caseros y una bomba compuesta por un tanque de propano de 9 kilogramos; los adolescentes, antes de suicidarse, realizaron numerosos disparos en la cafetería y en la biblioteca de la escuela, asesinando a 13 personas (12 alumnos y un profesor) e hiriendo a 24 alumnos, resultando un total de 15 personas fallecidas.
En total hubo dos tiroteos: el primero desde que los dos adolescentes abandonaron el estacionamiento hasta que entraron en el instituto; y el segundo, el más sangriento, en el cual fallecieron 10 alumnos y otros muchos fueron heridos. Los asesinos, tras veinte minutos disparando en la cafetería e incendiándola, subieron de nuevo a la biblioteca donde lanzaron una última ráfaga de disparos a la policía y se suicidaron, primero Eric Harris, disparándose en la boca, y después Dylan Klebold disparándose en la cara.
Se trata, hasta hoy día, del tiroteo más sangriento producido en un instituto en toda la historia de los EE.UU.
6. Natsumi Tsuji
2004, Nagasaki (Japón): Natsumi Tsuji “Nevada Tan”, una estudiante sobresaliente de 11 años de edad, mata a una compañera de escuela, degollándola con un cutter en un aula, a causa de que la llamó “gorda”.
Es sentenciada a 9 años de prisión.
7. Joshua Phillips
A sus 14 añitos, aporreó a su vecina de 8 años hasta provocarle la muerte, después de lo cual la escondió debajo de su cama durante nada menos que una semana.
Cuando su madre descubrió que algo olía mal debajo del somier, descubrió el cadaver, por lo que aterrorizada por ello y por la sangre fría de su propio retoño, quién le confesó que solo había estado jugando con ella, huyó de la casa tan rápido como pudo.
Una vez solo, Joshua apuñaló el cadaver 11 veces sin ningún tipo de piedad, como quién acuchilla a un juguete roto que uno desprecia.
Phillips incluso se unió como voluntario en la búsqueda de la niña desaparecida. Como era menor de 16, no pudo ser condenado a pena de muerte. Pero fue encarcelado de por vida sin posibilidad de condicional.
A día de hoy, no ha hablado sobre los motivos que lo llevaron a asesinar a la niña. Él dijo que la golpeó sin querer con una pelota de béisbol, se desmayó, más tarde se dio cuenta de que estaba fría y asustado, escondió su cuerpo, pero el juzgado no se creyó esta historia.
8. Luke Woodham
Este chico de 16 años, sufría el acoso y las burlas de sus compañeros en Pearl, Mississipi.
Cuando su novia le dejó, entró en cólera. Apuñaló a su madre la mañana del 1 de octubre, y se llevó al colegio un rifle y una pistola.
Mató a su ex novia y a otra chica. Hirió a otros siete alumnos antes de quedarse sin municiones. Volvió al coche por más, y fue detenido por el subdirector.
Woodham explicó que el mundo había sido injusto con él, que no podía aguantar más. «Maté porque la gente como yo es maltratada cada día», dijo. «He hecho esto para mostrar a la sociedad: abusad de nosotros y contestaremos».
En el juicio, declaró que había sido poseído por los demonios que eran manipulados por un miembro de su grupo.
9. Edmund Kemper
"El asesino de las colegialas", poseía un cociente intelectual de 136 y desarrolló un comportamiento sociopatológico desde muy joven, ya que torturaba y asesinaba a animales, representaba rituales sexuales bizarros con las muñecas de sus hermanas y llegó a decir que, para besar a una maestra por la que se sentía atraído previamente tendría que matarla.
A los 15 años tiroteó a su abuela mientras ésta estaba terminando su último libro para niños. Cuando llegó su abuelo también le mató. Acto seguido llamó a su madre y la instó a que avisara a la policía.
Las declaraciones "sólo quería ver qué se sentía al asesinar a su abuela" y mató a su abuelo porqué sabía que se enfadaría por haber matado previamente a la abuela.
Fue internado en el Hospital Estatal de Atascadero, se hizo amigo de su psicólogo y se convirtió en su asistente. Gracias al aprendizaje que obtuvo consiguió el alta.
10. Kipland Kinkel
Este estudiante de 15 años fue galardonado por sus compañeros con el dudoso premio de ser "quién iba a iniciar la III Guerra Mundial".
Poco después, en un tiroteo, mató a dos de sus compañeros de clase e hirió a siete. Cuando la policía llegó a su casa, había matado también a sus padres, y los agentes de seguridad tenían preparadas varias bombas caseras destinadas a ellos, impactando una de ellas contra uno de los policías y acabando con su vida en el instante.
11. Graham Young
Estaba fascinado por la química, y los efectos de las sustancias en el cuerpo humano. Su otro gran interés, era idolatrar asesinos tales como Dr. Hawley, Crippen, Willam Palmer o Adolf Hitler entre otros. Empezó a experimentar con sustancias cuando tenía 14.
Su familia y amigos fueron sus víctimas. Su padre se puso enfermo, originalmente pensó que se trataba de un virus. Después, la misma enfermedad atacó a su madrastra y hermana. En 1962, la madrastra de Young murió por envenenamiento.
Young fue descubierto por un profesor que inspeccionó su taquilla tras un día de clase, sospechoso por la actitud del muchacho. Encontró botellas con veneno, artículos sobre prisioneros famosos por asesinatos, y bocetos de personas moribundas. Llamó a la policía. Young fue enviado a un hospital mental de máxima seguridad, pero siguió probando sus venenos en el personal del hospital y sus compañeros internos (uno de los cuales murió).
Young fue puesto en libertad a los 23 años, su hermana le acogió en casa. Ahora sus víctimas eran compañeros de trabajo. Young fue posteriormente mandado a prisión al ser detenido en posesión de antimonio, talio y aconitina, donde murió de un infarto años más tarde.
12. Willie Bosket
Antes de cumplir 15 años Willie ya había cometido más de 2 mil crímenes en Nueva York, entre ellos acuchillar a varias personas, pero a ésta edad mató a un niño en una pelea, poco después comenzó una ola de robos en el metro que terminó con la muerte de 2 personas a las que según él disparó solo para saber que se sentía.
Willie fue sentenciado a 5 años de carcel por ser menor de edad, salió a los 20 años pero al poco tiempo regresó por otros delitos y ahora tiene una condena de por vida, una vida que él mismo describe como vacia ya que solo ha estado fuera de alguna carcel 9 años de los 45 que lleva viviendo.
13. Jordan Brown
Jordan Brown, de 11 años de edad, tomó la escopeta de su padre, asesinó a su madrastra embarazada y luego abordó el autobús rumbo a su colegio.
El caso ha estremecido la región Noroeste de los Estados Unidos. La víctima Kenzie Marie Houk tenía ocho meses de preñez.
Fue acusado de homicidio criminal y homicidio criminal de un niño no nacido aún (feto) y fue recluido en la cárcel municipal del condado Lawrence.
Pudo haberse tratado de un caso de celos.
Una hermanastra del chico (de 4 años de edad), le dijo a un leñador que trabaja en la granja que creía que su madre estaba muerta. Este, tras verificarlo, dio parte a la policía que averiguó que al autor fue el menor.
Si es hallado culpable, el muchacho se enfrentaría a una pena máxima de cadena perpetua y una mínima de 50 años.
14. Cristian Fernández
Su vida estaba marcada por múltiples problemas en su entorno familiar, su padre fue encarcelado por delitos sexuales tras haber dejado embarazada a su madre a los 12 años de edad, su abuela de 34 años se encontraba sumergida en las drogas y su padrastro se suicidó frente a la familia para evitar ser detenido por abusar continuamente de Cristian.
Cristian mató a su hermano a golpes, provocándole derrame cerebral y graves contusiones en ojos y nariz; la madre al llegar a la casa y percatarse del asesinato intentó revivir al pequeño durante dos horas y después llamó a una ambulancia argumentando que se había caído, ahora será juzgada por homicidio involuntario.
Cristian se declaró inocente del crimen y sus abogados realizan lo posible para que el caso sea devuelto a un tribunal de menores.
Por el momento el niño de 12 años permanece en una cárcel de mayores, aunque en celdas con otros menores.
Las leyes en el estado de Florida, establecen que puede ser juzgado como alguien mayor debido a la gravedad del crimen.
15. Eric Smith
A sus 13 años, Eric Smith sufría acoso escolar debido a sus gruesas gafas, pecas, pelo rojo y orejas de peculiar forma.
Fue culpado del asesinato de un niño de 4 años llamado Derrick Robie. El pequeño fue estrangulado, golpeado en la cabeza con rocas de gran tamaño y sodomizado con un palo.
Cuando le preguntaron por qué lo hizo, no pudo dar una respuesta definitiva. Un psiquiatra diagnosticó a Smith con trastorno explosivo intermitente, una condición en la que la persona no puede controlar su propia rabia interior.
Fue juzgado como adulto y fue a prisión. Al día de hoy, sigue en prisión y se le ha sido denegada la libertad condicional 5 veces, la última vez el año pasado.
16. Craig Price
A la edad de 13 apuñaló a Joan Heaton (39), junto con sus dos hijas, Jennifer (10) y Melissa (8) tan brutalmente que el cuchillo se rompió en el cuello de Melissa.
Joan tenía aproximadamente 60 puñaladas por todo el cuerpo, mientras que las niñas tenían 30 cada una aproximadamente. El cuchillo era de la misma cocina de Heaton, usado para defenderse del ladrón, pero que acabó arrebatándoselo y usándolo contra ellas.
Craig fue avistado por la policía con unas vendas en su mano, pero dijo que se había pillado la mano con la ventanilla de su coche. La policía no le creyó. Le investigaron y acusaron después de encontrar varios objetos personales manchados de sangre en su casa.
Más tarde admitió el crimen, y otro asesinato que tuvo lugar dos años antes en el mismo barrio.
Craig fue juzgado y a día de hoy aún se encuentra en prisión.
17. Barry Dale Loukaitis
En 1996, un tiroteo en Frontier Middle School en mitad de la clase de álgebra acabó con la vida de dos estudiantes y un profesor, más algunos otros alumnos en estado crítico.
La persona acusada fue un niño de 14 que experimentó delirios mesiánicos antes de disparar. Estaba vestido como un pistolero del Lejano Oeste y armado con un rifle de calibre .30-30, una pistola de calibre .357 y una pistola de calibre .25 pertenecientes a su padre.
Los estudiantes fueron retenidos y amenazados durante 10 minutos hasta que un ayudante de gimnasio engañó al chico y lo redujo. Se cree que fue influenciado por el videoclip de Pearl Jam, "Jeremy" (muestra un joven cometiendo suicidio en frente de sus compañeros de clase y profesor).
También consta en los informes que dijo "This sure beats algebra, doesn't it?" a sus compañeros presos del pánico (cita de un libro de Stephen King "Rage" en el cual, el protagonista mata a dos profesores de álgebra).
Barry se enfrenta actualmente a dos sentencias de cadena perpetua y 205 años de prisión adicionales.
18. George Stinney
En junio de 1944, George Stinney (14 años) batió el record de ser la persona más jóven en ser ejecutada legalmente en los Estados Unidos en el siglo XX.
Fue declarado culpable de las muertes de dos niñas llamadas Betty Jane Binnicker (11) y Mary Emma Thames (8), ambas fueron encontradas en un agujero mal cavado. Las niñas sufrían varias fracturas de cráneo hechas con un trozo de vía de ferrocarril arrancado, y que fue encontrado cerca del enterramiento.
Confesó los crímenes, y dijo que había intentado tener relaciones sexuales con Betty, pero ésta se negó y terminó matándola a ella y a su amiga Mary Emma.
Fue juzgado como adulto y condenado a morir en la silla eléctrica; la sentencia no fue recurrida porque su familia no tenía dinero para continuar con el procedimiento.
19. Lionel Tate
Kathleen Grossett-Tate estaba cuidando a Tiffany Eunick, la hija de una amiga. Esa noche, Kathleen se quejó de dolor de cabeza y fue al piso de arriba a acostarse un rato dejando a la pequeña en compañía de su hijo de 14 años Lionel Tate mientras veían la tele.
Escuchó un alboroto y gritó que se estuvieran quietos, pero no fue a comprobar porque pensó que estarían jugando, 45 minutos más tarde Lionel subió y dijo a su madre que la niña no respiraba. Explicó que habían estado jugando a luchar, cuando la niña tropezó y se golpeó la cabeza con la mesa.
La autopsia reveló que el hígado de la niña había sufrido daños producto de los golpes que recibió. A parte de eso, su cráneo y dos costillas estaban partidas, y otras 35 lesiones por todo el cuerpo.
Tate cambió su testimonio diciendo que la niña se cayó por las escaleras.Fue sentenciado a cadena perpetua sin libertad condicional en 2001. Su sentencia fue cambiada, ya que su abogado determinó que las pruebas mentales pertinentes no habían sido realizadas. Por lo que fue puesto en libertad en 2004.
En 2005, fue capturado por atraco con arma de fuego a un repartidor de pizzas. Fue juzgado culpable de robo con intimidación, posesión ilegal de armas y violación de su periodo de prueba. Por lo que fue condenado a 30 años de prisión.
20. Mitchell Johnson y Andrew Golden
En 1998, en Jonesboro, Arkansas (Estados Unidos): Mitchell Johnson y Andrew Golden, dos niños de 11 y 13 años de edad, atacan la escuela Westside Middle School, de la cual son alumnos.
El motivo es el desaire que una de sus compañeras le hace a Mitchell al despreciarlo cuando éste le pide que sea su novia. Él y su primo Andrew toman las armas de sus padres, cientos de municiones y se visten con uniformes militares de camuflaje. Matan a 5 personas (cuatro alumnas y una maestra) y hieren a 10 más, antes de ser sometidos por la policía.
Condenados a prisión, los dos son liberados al cumplir dieciocho años.
21. Marcelo Eduardo Bovo Pesseghini
La policía de Sao Paulo cree que un adolescente de 13 años mató a sus padres policías, a su abuela, a su tía abuela y fue luego a la escuela, antes de suicidarse, en un caso que estremece al país y que está siendo investigado.
Los cinco cadáveres fueron descubiertos en la noche del lunes en las dos casas de la familia. "Todo lleva a creer que Marcelo mató a sus padres" y parientes".
El adolescente asistió a su colegio privado el lunes de mañana, y al regreso fue llevado hasta su casa en coche por el padre de un compañero, a quien pidió que no tocara bocina frente a la casa para no despertar a su padre, que estaba durmiendo.
Pesseghini ya había comentado con un amigo su deseo de matar a los padres y convertirse en sicario, dijo Franco: "Siempre me dijo para huir de casa para ser asesino a sueldo. Tenía el plan de matar a sus padres durante la noche, para que nadie lo notara y huir en el carro de los padres y vivir en un lugar abandonado".
Dos armas fueron halladas en las residencias, un revólver calibre .32 dentro de la mochila que el adolescente llevó a la escuela ,y el revólver del padre, calibre .40, propiedad de la policía.
Los disparos que provocaron las muertes fueron efectuados con un revólver calibre .40. Esta arma fue hallada bajo el cuerpo del adolescente, que era zurdo y falleció de un disparo en la sien izquierda.