La paradoja del gato y la tostada es, bueno, justamente eso, una paradoja. Consiste en un gato atado por la espalda a una tostada untada, llamado el compuesto gato-tostada, Ga-To o Siddhartha, al que se lo deja caer al piso. Debido a leyes físicas fundamentales el gato-tostada debería caer tanto del lado de la tostada como de los pies del gato, por lo tanto se mantiene flotando en un misterioso estado de ingravidez.
Explicación:
La paradoja se sustenta en tres leyes:
Todos los gatos caen en cuatro patas.
Toda tostada untada que cae al piso lo hará del lado untado para abajo.
La ley de la gravedad.
Se toma un gato y se le ata un pan tostado untado en la espalda, de forma tal que el lado untado quede para arriba, llamado compuesto gato-tostada o, para abreviar, el Ga-To. El problema surge cuando se intenta soltar este compuesto al piso: según la ley de gravedad, debido a su densidad, debe caer sí o sí pero las leyes 1 y 2 se contradicen entre sí, cayendo en una desgracia física y lógica que filósofos, sacerdotes, físicos y conspiracionistas están tratando de resolver hace siglos. El Ga-To, señoras y señores, permanece en un estado misterioso de ingravidez.
Explicación:
La paradoja se sustenta en tres leyes:
Todos los gatos caen en cuatro patas.
Toda tostada untada que cae al piso lo hará del lado untado para abajo.
La ley de la gravedad.
Se toma un gato y se le ata un pan tostado untado en la espalda, de forma tal que el lado untado quede para arriba, llamado compuesto gato-tostada o, para abreviar, el Ga-To. El problema surge cuando se intenta soltar este compuesto al piso: según la ley de gravedad, debido a su densidad, debe caer sí o sí pero las leyes 1 y 2 se contradicen entre sí, cayendo en una desgracia física y lógica que filósofos, sacerdotes, físicos y conspiracionistas están tratando de resolver hace siglos. El Ga-To, señoras y señores, permanece en un estado misterioso de ingravidez.