
Tekken Card Challenge
Namco creo en 1998 para Wonderswan, un juego de cartas basado en la famosa serie de lucha Tekken, e inspirándose en la tercera entrega de la saga, ¿Quieres saber más acerca de esta rareza?
Toda saga tiene sus rarezas y Tekken no es un caso aparte. La saga de lucha por excelencia de Namco (con perdón de Soul Calibur) posee en Wonderswan, la famosa portátil japonesa de Bandai, su "rareza", bajo el título de Card Challenge. Como su nombre indica, es un juego de cartas, eso sí, algo atípico. ¿Qué tal si repasamos un poco la trayectoria de la saga?
Tekken nació hace 10 años de mano de Namco, la compañía creadora de clásicos como Pacman (o comecocos). El juego, nacido de una rivalidad con la saga estrella del momento (Street Fighter) consiguió la fama en poco tiempo, pues sus posibilidades respecto a SF aunque menores, al uso eran innovadoras. Tekken poseía un motor 3D y casi una quincena de personajes como Nina, Heihachi o Paul (entre otros). Lo más interesante en este juego fue la cantidad de movimientos que podrían efectuar todos sus luchadores, dotando el juego de una gran profundidad en la que el tiempo no pasaba.

En 1997 apareció en Psone la segunda parte de Tekken. Tekken 2 nos presentaba casi el doble de personajes que su predecesor, de los cuales casi todos eran nuevos. Con esa segunda parte fue cuando el título de Namco realmente alcanzó la fama que ahora le precede, y es que Tekken 2 fue mucho Tekken 2... También fue en esta entrega en la que las relaciones afectivas entre unos u otros personajes afloraban dotando el juego además, de una calidad argumental envidiable.
También en Tekken 2 fue donde por primera vez se mostraba una secuencia final en completo 3D tras finalizar el juego con alguno de los personajes (para la época increíble, cabe destacar). La jugabilidad seguía un mismo patrón, pero los movimientos se pulieron aun más dotándolos de gran realismo.
El último capítulo para PSOne, aparecido en 1998 fue sin duda, lo que hizo que Tekken sea ahora lo que es (aunque Tekken 2 ya lo había conseguido). En Tekken 3 se nos presentaron otra vez nuevos personajes, añadiéndoles algunos antiguos. La jugabilidad del título mejoro lo inmejorable, dotando a los personajes de decenas de combos a realizar. Fue un bombazo técnico y jugable, ya no solo en PSOne, si no también en el Arcade, donde millones de jugones se dejaban sus ahorros.
Tekken 3 incorporó a la saga un modo denominado "Tekken Force" en que a modo de Beat´em Up clásico, los personajes iban pasando por una sucesión de pantallas eliminando enemigos (como en el Doble Dragón o el Golden Axe). Es precisamente en este modo, en el que se basa Tekken Card Challenge.

El éxito de Tekken 3 hizo a sus creadores repetir, y que mejor que en la nueva máquina de Sony, la Playstation 2. Namco volvió a hacer lo propio: Seleccionó la mayoría de sus luchadores y los reunió en un mismo juego, Tekken Tag Tournament. Como siempre, Namco innovó respecto a anteriores entregas incorporando los combates Tag (elegíamos 2 luchadores y podíamos cambiarlos en medio del combate).
Tekken Tag supuso un aire fresco a la saga, aunque el éxito volvió con Tekken 4. La cuarta entrega del Iron Fist Tournament nos situaba años después de lo ocurrido en Tekken 3. Los personajes aparecen cambiados (debido a diversas causas) y se añaden 3 más a la larguísima plantilla de luchadores de la saga. La principal novedad en este Tekken 4, fue que por primera vez en la saga se nos mostraba directamente la historia de cada uno de los personajes, en un genial modo historia (igual que el Arcade, pero con pantallas estáticas)
Entre Tekken 3 y Tekken 4 hubo otro juego, para la portátil de Nintendo, la Game Boy Advance. Dicho juego fue Tekken Advance, el cual pasó desapercibido por la máquina debido a su cuestionable calidad técnica.

El juego que nos ocupa, Tekken Card Challenge, corresponde también a una portátil: la Wonderswan, una famosísima consola portátil japonesa obra de Bandai. Namco programó el juego allá por el año 1998, en pleno apogeo de la saga, gracias a Tekken 3. Tras esta introducción acerca de la trayectoria de la saga Tekken, comenzamos a comentar el juego. ¿Tienes la baraja preparada?
Un extraño cóctel de posibilidades:
Lo primero que se nos presenta tras encender el juego, es un menú con cinco opciones:
• Historia
• Arcade
• Player Vs Com
• Player Vs Player (requiere Link Cable)
• Apagar (la consola se apaga)
El más interesante, y el que mueve todo el motor del juego es el Modo Historia, el cual comentaremos a continuación. Nada más entrar en esta modalidad se nos ofrecen tres personajes a controlar: Hwoarang, Jin Kazama y Ling Xiaoyu. Tras seleccionar uno de estos tres, aparecerá una imagen estática con la historia del personaje elegido (la misma que en el Tekken 3, pues TCC está inspirado en el). Tras finalizar dicha pantalla, nos encontramos en un mundo cuadrangular.

El mundo es una plataforma rectangular que no es visible hasta que avanzamos en ella. En dicho terreno encontraremos desde obstáculos (que delimitan caminos) hasta enemigos, pasando por cartas. Una de las cosas que encontraremos serán templos, que permitirán restaurar nuestra vitalidad, así como subir de nivel.
Para subir cada nivel hemos de conseguir 10 estrellas (recogiendo cartas, luchando...) e ir al templo más cercano. Una vez tengamos nivel 9, el mundo cambiará y apareceremos en otro donde se encuentra la torre de Ogre. Allí, nos enfrentaremos a Ogre, y seguidamente a True Ogre. Tras la derrota de estos, conseguiremos la carta especial de nuestro personaje elegido y nos acabaremos el juego.
Los enemigos son variados: La mayoría son procedentes del modo Tekken Force de Tekken 3 (Hawk, Crow...) y eventualmente nos aparecerá en el mundo algún personaje de Tekken 3. Tras vencerlo aparecerá en el resto de modos de juego para poder utilizarlo. Algunos personajes requieren una atención "especial", como Heihachi Mishima, al cual debemos derrotar causándole un "Perfect" para desbloquearlo.

La finalidad dentro del mundo es llegar a un "punto de control" situado en un lugar aleatorio de la pantalla, en un número determinado de pasos, hasta completar las 50 fases por cada personajes que constituyen el juego . Cada 5 fases cambiaremos de zona mundial, y en cada una de estas zonas nos encontramos enemigos ligeramente diferentes que en la anterior, además de más o menos fuertes.
El sistema de juego es cuanto menos interesante. Tras encontrar a un enemigo y pulsar la tecla A, entraremos en el menú de combate. Tenemos a nuestro personaje en un lateral y al enemigo en otro. Acto seguido aparecerá una pantalla con cuatro opciones, nuestras cartas a jugar. Tras seleccionar una, efectuamos la acción que delimita la carta, y así, hasta vencer al enemigo o ser derrotado por éste.
Una de las cosas atípicas del juego recae en estos combates, en lo cuales ganará el número más alto, me explico: Supongamos que tenemos a Jin con una carta de 30 de fuerza contra Heihachi con una carta de 20 de fuerza, en este caso, solo Jin causará daño, por poseer el número más alto. Lo mismo pasa con las cartas de bloqueo, con las cuales no sufrimos ningún daño, cosa que no ocurría en el juego de lucha en el que auque nos cubriésemos, siempre nos "dolía". Las cartas son de lo más diversas: Desde cartas de bloqueo (para que no nos dañen), hasta físicas (de fuerza) pasando por carta de apoyo, tales como cartas de "Repetición".

El resto de modos de juego se basan también en el uso de estas cartas. Los textos del juego están en dos idiomas: japonés e inglés (en su mayoría japonés), pero salvo por la trama de cada personaje, no influye en el juego para nada. Como ya comenté anteriormente, nuestros personajes subirán de nivel, pero ojo, lo cual implica toques roleros en el juego.
Gráficamente simple, pero efectivo:
Si bien TCC posee un apartado jugable exquisito, gráficamente no se queda atrás. El título podría dividirse en dos partes en lo que respecta a este apartado: En modo historia y modo batalla. Los escenarios del juego no pasarán a la historia como algo fuera de lo común, pero causan la confusión que Namco quería crear en ellos. La "niebla" o la indisponibilidad de ver el terreno antes de pasar por él (como en el Age of Empires) le da además, un toque estratégico al juego.
Los sprites de los personajes dentro del modo historia varían entre lo bueno y lo malo. Unos recordarán mucho a los personajes originales (como por ejemplo, Hwoarang o Heihachi), mientras que otros como Law resultan algo confusos y poco detallados. Los sprites de las cartas, por el contrario, gozan de gran calidad y claridad y, además, son muy variados (unas 50 cartas por cada personaje, y son 21). Los sprites de las caras están a la par que las cartas, muy detallados.

El juego apenas goza de efectos de luz, y los pocos que posee, desgraciadamente no son dignos de mención. Cosa que en cierto modo se comprende, pues en un juego de esta naturaleza de poco sirven. Los menús son simples y no gozan de ningún detalle que sobresalga.
El apartado sonoro no cumple las expectativas:
En lo que respecta al apartado sonoro, TCC (al contrario que Tekken 3) deja bastante que desear. Los temas, salvo contadas excepciones (el del final, por ejemplo) no destacan, pero tampoco se pueda decir que decepcionen. Es decir, que cumplen su cometido.
Los FX por el contrario están mucho más trabajados y concuerdan a la perfección con el tipo de golpe al que acompañan. Los gritos de nuestros personajes, más fuertes o más débiles según peguemos una Patada o un Puñetazo son de agradecer, aunque no lo suficientemente buenos para salvar el apartado.
Un juego largo como pocos:
Tekken Card Challenge nos puede llegar a durar unas 2 horas con cada personaje, en el modo historia. Dado que el juego cuenta con 21 personajes, la duración se eleva a las 42 horas, nada despreciable teniendo en cuenta que es un juego de cartas. Conseguir todas las cartas y llevar a nuestro personaje a nivel 99 es un sueño casi imposible, pero podremos conseguirlo si jugamos con este unas 80 horas (como véis, largo es).
Conclusión:
El título ofrece un sistema de juego novedoso, un modo historia largo, personajes carismáticos, una calidad gráfica de la que pocos títulos de la consola pueden presumir y un duración increíble. Salvando el apartado sonoro, TCC se convierte en una apuesta segura para Wonderswan. La única pega que se le pude sacar es que está en japonés y para el modo historia de cada uno de los 21 personajes del juego, es un punto en contra.
Alternativas a este juego podéis encontrarlas a montones dentro del catálogo de consolas como Game Boy Advance, e incluso en menor medida, la misma Wonderswan. Si tiramos por su aire de juego de lucha, los 2 Guilty Gear y el Pocket Fighter son opciones geniales. Si nos va más el rollo de juego de cartas, optar por Pokémon Trading Card Game, para la Game Boy Color