El largo conflicto salarial que tuvo lugar en el último mes llegó a un impasse. Luego de un conflicto gremial que se materializó en una huelga e incluso un campamento en la empresa, sumándosele varias instancias de negociación que culminaron al fin positivamente. La empresa cedió ante un reclamo más que legítimo y el ansiado ajuste llegó, registrándose casos de aumento salarial de hasta un 75%.
2013 fue un año más que intenso para la Unión Informática. Luego de la puja eterna por la Inscripción Gremial, a modo de “estreno” estalló el conflicto con Tata en tiempo record. Un reclamo del que incansablemente se destacó su legitimidad: a tan sólo tres meses del nombramiento de su Comisión Interna de delegados, los empleados de Tata votaron en asamblea extraordinaria ir a la huelga. Quienes no hayan seguido tan de cerca el ahora histórico asunto, Tata se destacó por ser una de las empresas informáticas que PEOR pagaba a sus empleados. En una industria de por sí ya pauperizada, TCS llevó el problema un nivel más arriba. Por supuesto que al igual que todo conflicto, existe una sucesión de pasos a seguir previos al conflicto, y vale destacar que se agotaron todas las vías al solicitar una mesa de diálogo. Tata negó todos y cada uno de los intentos de diálogo.
La huelga histórica que llevó a sus empleados y a la Unión Informática a realizar un campamento a la espera de una respuesta de la empresa. El conflicto culminó con una importante mejora en los salarios de sus empleados con un salario mínimo de $5.626 bruto más un aumento del 25% para todos los empleados. De todas formas, la puja salarial no termina aquí y seguirán las negociaciones en lo inmediato.
Luego de semanas de huelga y campamento de informáticos , el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó la conciliación obligatoria. Hubo varias reuniones en que las negociaciones no llegaron a buen puerto : la oferta de Tata seguía siendo irrisoria y no cambiaba la realidad de los empleados. Tal es así que esta semana sus empleados volvieron a la huelga nuevamente luego de que la empresa violara la conciliación obligatoria al despedir a un empleado. Tras dos días de cese de las actividades, la medida gremial fue suspendida por el compromiso de parte de la empresa en presentar una oferta superadora. Hoy, en la última instancia de negociación previa a la finalización del período conciliatorio, se llegó a un acuerdo favorable a los empleados.
Incremento del piso salarial y aumento para todos
El acuerdo firmado es el resultado y una clara muestra del accionar conjunto de empleados y sindicato. Este acuerdo incluye los siguientes puntos:
-Aumento del piso salarial a $5.626 bruto
-Ajuste salarial del 25%, desglosado de la siguiente manera: 11% retroactivo a mayo, 8% retroactivo a septiembre y 6% a partir de enero de 2014
-A partir de ahora, se pagarán horas extra y de guardia para quienes no lo percibían, sumándose al pago del salario básico
-Continuidad de las negociaciones salariales en lo inmediato
A continuación, una muestra de cómo evolucionan los recibos de sueldo tras el aumento acordado. Es importante destacar que los haberes percibidos a partir del 20/12/2013 representarán un monto extraordinario por los retroactivos arriba descriptos:
Comparación recibos de sueldo antes y después del aumento acordado.
La suba del piso salarial mínimo representa un fuerte aumento para más de un empleado, cuya mayoría registraba haberes que rozaban el Salario Mínimo Vital y Móvil, representando un aumento del 75% para muchos. Aunque a los ojos de la Unión Informática es aún insuficiente, implica una notable mejoría en el poder adquisitivo de los empleados de Tata. Este hecho marca un nuevo hito en la trayectoria de la Unión Informática en su vocación de mejorar la situación de los trabajadores informáticos, dejando la puerta abierta a próximas negociaciones salariales con la empresa, por un lado, y enviando una luz de alerta a las demás empresas sobre lo que se viene en esta nueva etapa, por el otro.
Compartimos el acta donde constan los logros obtenidos tras el enorme esfuerzo conjunto de los empleados y la Unión Informática:
Acta de audiencia Tata Consultancy Services - Unión Informática
Próximas negociaciones
Como se destacó líneas arriba, el logro obtenido no es motivo de total conformidad para la Unión Informática, teniéndose en cuenta además que la empresa no cumplió con la totalidad de los puntos exigidos en el petitorio oportunamente presentado ante las autoridades de Tata. De la mano de ello, y teniendo en cuenta los crecientes ciclos inflacionarios, quedan próximas negociaciones por venir en lo inmediato. Vale decir que entonces este importante convenio no sella definitivamente las razones que desataron el conflicto devenido en una firme y sostenida huelga. Es por ello que la Unión Informática continuará las negociaciones lo antes posible.
Pablo Luciano Dorín
Sec. Gral. De la Unión Informática.
AFLOJAN
Hasta hace tan sólo dos años, nos parecía casi imposible que el sector informático se sindicalizara: de hecho, hace sólo dos meses aún nos parecía inverosímil que el MTEySS acatara el fallo que nos otorgaba la inscripción gremial. ¿Se acuerdan? Algunas empresas llegaban al absurdo de tratarnos de “ilegales”…
Hasta hace tan sólo dos años, parecía imposible que una multinacional aflojara un solo peso en favor de los empleados. Hace tan sólo dos años, nadie se atrevía a suponer que una empresa del tamaño de TATA Consultancy Services pudiera someterse a acuerdo alguno. Basta con ver algunos datos de la empresa para entender el inmenso poder de la compañía india. Desde ya, cualquier observador hubiera dicho -y nos lo decían- que era imposible que tamaña corporación negocie, acepte, afloje y mejore los salarios.
Pero desde hace dos años, la Unión Informática.
Luego de 9 días de huelga y tres semanas de conflicto la multinacional de origen hindú TATA cedió a los reclamos de sus empleados organizados en la Unión Informática, elevando fuertemente los salarios a un piso que, aunque consideramos insuficiente, es notablemente mejor que el que se registraba en noviembre.
Quienes trabajamos en otras empresas (en mi caso, en IBM) tenemos que evaluar y tomar ejemplo. Los empleados de TATA dieron inicio a una huelga por tiempo indeterminado, acamparon frente a la empresa y mantuvieron firmemente y sin fisuras la huelga durante 9 días y el estado asambleario todas las jornadas mientras se estaba negociando con la patronal un primer acuerdo.
Nadie quiere hacer huelga, la empresa amenaza siempre con despidos, pero los empleados no sólo tenemos derechos, también somos el motor que produce las ganancias de las empresas, lo que conlleva una lógica imbatible: si los empresarios quieren ganar dinero, deberán hacerlo pagando los salarios que corresponden.
Fueron, reitero, jornadas difíciles. Mas allá de la convicción de que “así esto no va más” de algunos, muchos empleados sufrieron el temor por perder su empleo, por la incertidumbre que produce la situación, por el temor a no percibir ingresos, porque alteraba sus rutinas cotidianas. Pero también, por primera vez, se miraron y se hablaron mutuamente sin miedos, con la dignidad de quienes dicen la verdad. Por primera vez, los que parecían temblorosos eran los jefes. Y entonces, descubrimos todos el verdadero grupo humano que es la fuerza de trabajo que TATA posee y que no sabe retribuir como corresponde: Ahora, los empleados de TATA saben cómo ganar en un conflicto con una empresa gigante.
¿Sabremos los empleados de otras multinacionales reclamar por lo que nos pertenece?