Seguramente, has leído más de una novela que te ha tenido pensando por días y días. Más allá del placer de la lectura y la imaginación puesta a jugar por las historias, lo cierto es que leer afecta tu cerebro positivamente, y no en un sentido figurado. De acuerdo a los estudios realizados por científicos de la Universidad Empory de Atlanta Georgia, leer una novela puede cambiar la conectividad de tu cerebro, y esos cambios pueden persistir por algunos días.
Cómo medir los efectos de la lectura en el cerebro
La investigación a cargo de Gregory Berns fue publicada en Journal of Brain Connectivity. El objetivo de la misma era medir los efectos de la lectura de una novela en la conectividad del cerebro y cuánto tiempo persistían, e ir más lejos que otras investigaciones previas basadas en la lectura de cuentos (narraciones cortas).
Para ello, realizaron estudios de imagen por resonancia magnética funcional a estudiantes de la Universidad Emory, que les permitieran a los científicos determinar las redes neuronales puestas a trabajar con la lectura de una novela, en este caso, Pompeya, de Robert Harris.
El estudio duró unos 19 días. Durante los primeros 5 días, se realizaron pruebas de resonancia magnética a los participantes con el cerebro en estado de reposo. Tras esta primera etapa, los estudiantes leyeron secciones diarias de 30 páginas al anochecer, durante 9 días, para ir a la mañana siguiente a las instalaciones de la universidad. Una vez que los investigadores comprobaban que los participantes habían leído la parte que les correspondía, se les sometía a un nuevo escaneo del cerebro en estado de reposo. Y así cada día de lectura.
La última etapa también duró 5 días y se les volvió a realizar escaneos cerebrales en estado de reposo.
Conclusiones: la importancia de las historias
De acuerdo a los estudios realizados, se encontró que la conectividad de la corteza del lóbulo temporal izquierdo y del surco central del cerebro se intensificó. La primera área es la vinculada a la receptividad del lenguaje, y cuya actividad se vio afectada cada mañana posterior a la lectura. En cuanto al surco central, esta es la parte del cerebro donde las neuronas representan sensaciones para el cuerpo.
De ello se desprende que existieron cambios neuronales vinculados a sensaciones físicas que de alguna manera responden al estímulo de la trama narrativa, haciendo que el lector se compenetrara con las peripecias del personaje de la novela y provoque reacciones en el cuerpo: al fin y al cabo, "ponerse en los zapatos del protagonista".
Estos cambios en la actividad cerebral tras la lectura solo fueron registrados durante 5 días, porque tal fue la extensión del estudio. Sin embargo, cabe preguntarse cuánto tiempo pueden persistir los cambios neuronales provocados por la lectura.
Dado que la novela utilizada en la investigación, aun con sus virtudes o falencias narrativas, fue elegida de manera aleatoria, es de suponer que al leer nuestras novelas favoritas los cambios pueden ser incluso más duraderos.
Así que ya lo sabes, las buenas novelas pueden cambiar tu cerebro de una manera positiva y las grandes historias dejar una huella indeleble.