Corte decidirá si líder religioso murió o está meditando
El gurú indio Shri Ashtosh desencadenó una batalla legal entre sus familiares y seguidores de la secta Divya Jyoti Jagrati Sansthan.
Ashtosh falleció de un infarto al miocardio a fines de enero, a los 70 años, pero sus seguidores lo congelaron porque aseguran que no está muerto, sino que se encuentra en un estado de meditación profunda por lo que algún día puede despertarse.
Por otro lado, su familia, que exige que le entreguen el cuerpo para poder cremarlo como indica la tradición religiosa de India.
Una corte deberá decidir si el líder está muerto o meditando. El real problema detrás de esta batalla legal es la herencia de 170 millones de dólares.
La familia argumenta que al momento de su muerte, hace cinco meses, los médicos declararon al gurú clínicamente muerto y la policía de Punjab lo confirmó.
Sus seguidores aseguran que, dado que pasó los últimos años de su vida meditando a bajas temperaturas en el Himalaya, "simplemente entró en un estado de meditación muy profunda".
Mientras la justicia decide, el cuerpo del fundador de la orden religiosa Divya Jyoti Jagrati Sansthan está congelado y en poder de sus seguidores.
El gurú indio Shri Ashtosh desencadenó una batalla legal entre sus familiares y seguidores de la secta Divya Jyoti Jagrati Sansthan.
Ashtosh falleció de un infarto al miocardio a fines de enero, a los 70 años, pero sus seguidores lo congelaron porque aseguran que no está muerto, sino que se encuentra en un estado de meditación profunda por lo que algún día puede despertarse.
Por otro lado, su familia, que exige que le entreguen el cuerpo para poder cremarlo como indica la tradición religiosa de India.
Una corte deberá decidir si el líder está muerto o meditando. El real problema detrás de esta batalla legal es la herencia de 170 millones de dólares.
La familia argumenta que al momento de su muerte, hace cinco meses, los médicos declararon al gurú clínicamente muerto y la policía de Punjab lo confirmó.
Sus seguidores aseguran que, dado que pasó los últimos años de su vida meditando a bajas temperaturas en el Himalaya, "simplemente entró en un estado de meditación muy profunda".
Mientras la justicia decide, el cuerpo del fundador de la orden religiosa Divya Jyoti Jagrati Sansthan está congelado y en poder de sus seguidores.