El brutal hecho ocurrió en Gloucestershire, Inglaterra. Un gato de 7 años llamado Baz fue ferozmente atacado sólo por ser “parecido” al dictador alemán Adolf Hitler.
Todo debido a una mancha de color negro sobre su pelaje blanco que se asemeja al bigote del infame dictador.
Baz había desaparecido de su casa por un fin de semana entero y días después un vecino lo encontró abandonado dentro de un contenedor de basura y con graves lesiones en su cabeza.
El veterinario debió amputarle el ojo izquierdo debido a las graves lesiones que le habían provocado.
“Mucha gente dice que mi gato se parece a Hitler, pero él es muy dulce, tímido y gentil, no se parece en nada”, aseguró su dueña.