El asesor de Massa, mano dura y fondos buitre
Los vínculos entre el líder del Frente Renovador y los holdouts que retuvieron a la Fragata Libertad. Rudolph Giuliani es el gurú de la "tolerancia cero" que pregona el tigrense. Pero además, el ex alcalde de Nueva York es uno de los operadores de Paul Singer, titular de los capitales especulativos que litigan en EE.UU. contra la Argentina.
La prédica de "tolerancia cero" de Sergio Massa en materia de seguridad tiene un copy right externo que el ex intendente de Tigre ya no disimula. El jefe del Frente Renovador recibe el asesoramiento del ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, dirigente del Partido Republicano y cultor de la mano dura como principal política pública. Alejado de la gestión estatal desde 2001, "Rudy" tiene su propia consultora, Giuliani Partners LLC, radicada en la Gran Manzana y dedicada, según pregona, "a ayudar a los líderes a resolver cuestiones estratégicas críticas, acelerar el crecimiento y mejorar la reputación y la marca de su organización en un contexto de valores fuertemente arraigados".
Uno de esos "líderes" asistidos es Massa, que ya tiene dos fotos con su gurú: una antes de las legislativas de 2013, con Giuliani visitando el Tigre, y otra durante la gira del diputado por los Estados Unidos, a fines de marzo pasado, cuando logró que su asesor estrella incluso reprobara la reforma del Código Penal impulsada por el kirchnerismo. "Creo que Massa tiene un muy buen plan, pero esto no lo digo por estar 48 horas acá. Hace meses que he recibido sus proyectos, los he analizado, estudiado y visto sus resultados en Tigre. También sus planes para el resto del país. Hemos dado asesoramiento y consejo", dijo en Giuliani en una entrevista con La Voz del Interior en octubre de 2013.
Pero además de aconsejar a Massa sobre cómo aplicar la "teoría de los cristales rotos" –una vuelta de tuerca a la mano dura, incluida la criminalización de la pobreza–, Giuliani representa otro tipo de intereses. El ex alcalde es uno de los principales operadores en materia política y económica del magnate Paul Singer, quien tiene a su vez un especial interés sobre la Argentina. Como titular de NML-Elliott Capital Management, Singer controla el fondo buitre que con más virulencia litiga contra el país en tribunales de Estados Unidos.
Singer también preside el Manhattan Institute for Policy Research, influyente think tank conservador especializado en materia económica y de seguridad. PREFERENCIAS. A fines de abril pasado, semanas después de que Massa se mostrara con Rudy en el Tigre, Singer sostuvo –en una carta a sus inversores difundida por la agencia Bloomberg– que la administración de Cristina Fernández "no demostró interés" en discutir un acuerdo con los holdouts, y que preferiría negociar con otros dirigentes que ya blanquearon sus aspiraciones presidenciales, entre ellos, Massa. En agosto de 2013, ante 300 empresarios reunidos en el Hotel Alvear, el propio diputado opositor había dicho que si bien la política de reestructuración y reducción de la deuda supo ser estratégica, "en un mundo con una enorme liquidez hay oportunidades que nos estamos perdiendo y tienen que ver con una visión sesgada". Desde esta mirada es que días atrás el líder renovador celebró como "una señal positiva" el acuerdo con el Club de París.
En los EE UU es bien conocida la sociedad político-económica de Giuliani y Singer, tanto que el multimillonario costeó las experiencias electorales del ex alcalde, incluido su intento fallido por ser el candidato republicano en las presidenciales de 2008. Ese año, el titular del fondo NML-Elliott puso un avión a disposición de su delfín, además de aportar unos 200 mil dólares a través de sus empresas.
En la previa de esos comicios –donde Giuliani cayó en la interna conservadora ante John McCain–, el Partido Demócrata cuestionó la presencia de Singer, sacándolo de lo que hasta entonces era un bajo perfil que lo había mantenido a salvo de los flashes. Howard Dean, por entonces presidente demócrata, cuestionó los negocios del magnate con la deuda soberana de países quebrados. Como consignó The New York Times en un artículo, el Comité Nacional demócrata "llamó la atención sobre la parte de los negocios del Sr. Singer que implica la compra de la deuda de los países pobres con un descuento y luego buscar el reembolso total".
Singer también preside el Manhattan Institute for Policy Research, influyente think tank conservador especializado en materia económica y de seguridad. En 2006, Giuliani confesó: "Si hubiese algo así como una acusación de plagio para programas políticos, probablemente estaría en un montón de problemas, porque creo que plagiamos la mayoría de ellos, si no todos, (…) del pensamiento y análisis del Instituto Manhattan."
BUITRES. Fueron capitales especulativos del NML Capital LTD, fondo buitre con base en las Islas Caimán y controlado por NML-Elliott, los que retuvieron desde octubre de 2012 a junio de 2013 a la Fragata Libertad en el puerto de Tema, en Ghana. A través de Elliott y NML Capital, Singer puja contra la Argentina por una deuda no renegociada. El gobierno nacional viene reclamando ante la Corte Suprema de EE UU dejar sin efecto la decisión del juez neoyorquino Thomas Griessa –luego ratificada por la Corte de Apelaciones–, para que el Estado pague el total de la deuda reclamada por 1300 millones de dólares. Se trata de bonos adquiridos a precio de remate entre 2001 y 2002 por los holdouts Elliott, NML Capital, Dart, Aurelius, AC Paster y Blue Angel.
El propio asesor de Massa en materia de seguridad también entiende de negocios internacionales: desde 2005, Rudy es socio de Bracewell & Giuliani LLP, estudio de abogados que entre sus especialidades tiene el litigio internacional.
El bufete representó además a la petrolera Apache, que en febrero pasado vendió a YPF sus operaciones en la Argentina por 800 millones de dólares. En 2012, había asistido Key Energy Services, dedicada a prestar servicios petroleros, cuando se desprendió de sus negocios locales.
De hecho, quien fuera hasta 2008 ejecutivo de Bracewell & Giuliani LLP, José Luis Vittor, presidió entre 2006 y 20007 el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas Houston Inc., entidad creada en Texas en 2002 por compañías del rubro. En su currículum, Vittor destacó haber "asistido en la privatización de la industria de petróleo y gas en Argentina" y representado en América Latina a George Soros, la mexicana Pemex y la chilena Enap.
En la actualidad, el estudio tiene a tres abogados asociados que supieron asesorar al BG Group PLC, petrolera británica que el 6 de marzo pasado obtuvo un fallo favorable de la Corte Suprema de EE UU para cobrarle a la Argentina U$S 185,3 millones, en un reclamo por pérdidas a raíz de las tarifas de gas que habían sido congeladas en 2002.
Los vínculos entre el líder del Frente Renovador y los holdouts que retuvieron a la Fragata Libertad. Rudolph Giuliani es el gurú de la "tolerancia cero" que pregona el tigrense. Pero además, el ex alcalde de Nueva York es uno de los operadores de Paul Singer, titular de los capitales especulativos que litigan en EE.UU. contra la Argentina.
La prédica de "tolerancia cero" de Sergio Massa en materia de seguridad tiene un copy right externo que el ex intendente de Tigre ya no disimula. El jefe del Frente Renovador recibe el asesoramiento del ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, dirigente del Partido Republicano y cultor de la mano dura como principal política pública. Alejado de la gestión estatal desde 2001, "Rudy" tiene su propia consultora, Giuliani Partners LLC, radicada en la Gran Manzana y dedicada, según pregona, "a ayudar a los líderes a resolver cuestiones estratégicas críticas, acelerar el crecimiento y mejorar la reputación y la marca de su organización en un contexto de valores fuertemente arraigados".
Uno de esos "líderes" asistidos es Massa, que ya tiene dos fotos con su gurú: una antes de las legislativas de 2013, con Giuliani visitando el Tigre, y otra durante la gira del diputado por los Estados Unidos, a fines de marzo pasado, cuando logró que su asesor estrella incluso reprobara la reforma del Código Penal impulsada por el kirchnerismo. "Creo que Massa tiene un muy buen plan, pero esto no lo digo por estar 48 horas acá. Hace meses que he recibido sus proyectos, los he analizado, estudiado y visto sus resultados en Tigre. También sus planes para el resto del país. Hemos dado asesoramiento y consejo", dijo en Giuliani en una entrevista con La Voz del Interior en octubre de 2013.
Pero además de aconsejar a Massa sobre cómo aplicar la "teoría de los cristales rotos" –una vuelta de tuerca a la mano dura, incluida la criminalización de la pobreza–, Giuliani representa otro tipo de intereses. El ex alcalde es uno de los principales operadores en materia política y económica del magnate Paul Singer, quien tiene a su vez un especial interés sobre la Argentina. Como titular de NML-Elliott Capital Management, Singer controla el fondo buitre que con más virulencia litiga contra el país en tribunales de Estados Unidos.
Singer también preside el Manhattan Institute for Policy Research, influyente think tank conservador especializado en materia económica y de seguridad. PREFERENCIAS. A fines de abril pasado, semanas después de que Massa se mostrara con Rudy en el Tigre, Singer sostuvo –en una carta a sus inversores difundida por la agencia Bloomberg– que la administración de Cristina Fernández "no demostró interés" en discutir un acuerdo con los holdouts, y que preferiría negociar con otros dirigentes que ya blanquearon sus aspiraciones presidenciales, entre ellos, Massa. En agosto de 2013, ante 300 empresarios reunidos en el Hotel Alvear, el propio diputado opositor había dicho que si bien la política de reestructuración y reducción de la deuda supo ser estratégica, "en un mundo con una enorme liquidez hay oportunidades que nos estamos perdiendo y tienen que ver con una visión sesgada". Desde esta mirada es que días atrás el líder renovador celebró como "una señal positiva" el acuerdo con el Club de París.
En los EE UU es bien conocida la sociedad político-económica de Giuliani y Singer, tanto que el multimillonario costeó las experiencias electorales del ex alcalde, incluido su intento fallido por ser el candidato republicano en las presidenciales de 2008. Ese año, el titular del fondo NML-Elliott puso un avión a disposición de su delfín, además de aportar unos 200 mil dólares a través de sus empresas.
En la previa de esos comicios –donde Giuliani cayó en la interna conservadora ante John McCain–, el Partido Demócrata cuestionó la presencia de Singer, sacándolo de lo que hasta entonces era un bajo perfil que lo había mantenido a salvo de los flashes. Howard Dean, por entonces presidente demócrata, cuestionó los negocios del magnate con la deuda soberana de países quebrados. Como consignó The New York Times en un artículo, el Comité Nacional demócrata "llamó la atención sobre la parte de los negocios del Sr. Singer que implica la compra de la deuda de los países pobres con un descuento y luego buscar el reembolso total".
Singer también preside el Manhattan Institute for Policy Research, influyente think tank conservador especializado en materia económica y de seguridad. En 2006, Giuliani confesó: "Si hubiese algo así como una acusación de plagio para programas políticos, probablemente estaría en un montón de problemas, porque creo que plagiamos la mayoría de ellos, si no todos, (…) del pensamiento y análisis del Instituto Manhattan."
BUITRES. Fueron capitales especulativos del NML Capital LTD, fondo buitre con base en las Islas Caimán y controlado por NML-Elliott, los que retuvieron desde octubre de 2012 a junio de 2013 a la Fragata Libertad en el puerto de Tema, en Ghana. A través de Elliott y NML Capital, Singer puja contra la Argentina por una deuda no renegociada. El gobierno nacional viene reclamando ante la Corte Suprema de EE UU dejar sin efecto la decisión del juez neoyorquino Thomas Griessa –luego ratificada por la Corte de Apelaciones–, para que el Estado pague el total de la deuda reclamada por 1300 millones de dólares. Se trata de bonos adquiridos a precio de remate entre 2001 y 2002 por los holdouts Elliott, NML Capital, Dart, Aurelius, AC Paster y Blue Angel.
El propio asesor de Massa en materia de seguridad también entiende de negocios internacionales: desde 2005, Rudy es socio de Bracewell & Giuliani LLP, estudio de abogados que entre sus especialidades tiene el litigio internacional.
El bufete representó además a la petrolera Apache, que en febrero pasado vendió a YPF sus operaciones en la Argentina por 800 millones de dólares. En 2012, había asistido Key Energy Services, dedicada a prestar servicios petroleros, cuando se desprendió de sus negocios locales.
De hecho, quien fuera hasta 2008 ejecutivo de Bracewell & Giuliani LLP, José Luis Vittor, presidió entre 2006 y 20007 el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas Houston Inc., entidad creada en Texas en 2002 por compañías del rubro. En su currículum, Vittor destacó haber "asistido en la privatización de la industria de petróleo y gas en Argentina" y representado en América Latina a George Soros, la mexicana Pemex y la chilena Enap.
En la actualidad, el estudio tiene a tres abogados asociados que supieron asesorar al BG Group PLC, petrolera británica que el 6 de marzo pasado obtuvo un fallo favorable de la Corte Suprema de EE UU para cobrarle a la Argentina U$S 185,3 millones, en un reclamo por pérdidas a raíz de las tarifas de gas que habían sido congeladas en 2002.