Iris Halmashaw es autista, tiene apenas 3 años y medio y sus creaciones ya revolucionaron el mundo del arte. En estos momentos los críticos la comparan con Monet y Pollock, está por inaugurar una exposición en Londres y los coleccionistas se interesan en sus creaciones.
“Ella no puede hablar y tiene grandes problemas en la interacción con los demás, pero se expresa a través del movimiento y el arte” detallaron sus padres desde Leicestershire, Reino Unido, en el sitio web dedicado a Iris.
Meses atrás su madre, Arabella Carter Johnson descubrió el interés de la niña por el arte. "Mi madre compró un caballete, se cayó la pintura y manchó la hoja. Iris se enfureció y se puso a llorar. Ahí me di cuenta que el problema no era la pintura, sino el hecho de que no podía controlarlo. Así que puse una hoja de papel sobre una mesa en lugar del caballete y de inmediato se puso a pintar. Parecía saber qué hacer intuitivamente”, explicó Arabella al Daily Mail.
El talento de su niña los sorprendió. “Tiene una increíble capacidad de concentración, de alrededor de dos horas en cada pieza. Su autismo creó un estilo de pintura que nunca vi en un niño de su edad, ella tiene un gran entendimiento de los colores y de la forma en que éstos interactúan entre sí”, detallan.
Arabella no demoró en publicar las fotos de los cuadros en Facebook y se armó una cadena. “Ella encontró una manera de expresarse que es tan hermosa, que quería compartirlo y aumentar así el conocimiento de su condición, que afecta actualmente a unos 100 mil niños en el Reino Unido y estas cifras van en aumento”.
Un talento que nació desde una voz silenciada y una mente repleta de colores y formas.
“Ella no puede hablar y tiene grandes problemas en la interacción con los demás, pero se expresa a través del movimiento y el arte” detallaron sus padres desde Leicestershire, Reino Unido, en el sitio web dedicado a Iris.
Meses atrás su madre, Arabella Carter Johnson descubrió el interés de la niña por el arte. "Mi madre compró un caballete, se cayó la pintura y manchó la hoja. Iris se enfureció y se puso a llorar. Ahí me di cuenta que el problema no era la pintura, sino el hecho de que no podía controlarlo. Así que puse una hoja de papel sobre una mesa en lugar del caballete y de inmediato se puso a pintar. Parecía saber qué hacer intuitivamente”, explicó Arabella al Daily Mail.
El talento de su niña los sorprendió. “Tiene una increíble capacidad de concentración, de alrededor de dos horas en cada pieza. Su autismo creó un estilo de pintura que nunca vi en un niño de su edad, ella tiene un gran entendimiento de los colores y de la forma en que éstos interactúan entre sí”, detallan.
Arabella no demoró en publicar las fotos de los cuadros en Facebook y se armó una cadena. “Ella encontró una manera de expresarse que es tan hermosa, que quería compartirlo y aumentar así el conocimiento de su condición, que afecta actualmente a unos 100 mil niños en el Reino Unido y estas cifras van en aumento”.
Un talento que nació desde una voz silenciada y una mente repleta de colores y formas.