Técnicos partidarios expusieron sobre comercio exterior
Las disertaciones de referentes en economía y comercio exterior de los partidos políticos en el Día del Exportación celebrado ayer, dejaron claro que el futuro de Uruguay en el Mercosur dependerá de quien gane las próximas elecciones. Las exposiciones se transformaron en una discusión sobre la conveniencia o no de seguir en la estructura regional
Desde el Frente Amplio se reafirmó el apoyo al Mercosur, y no se concibe otro camino que seguir siendo miembro pleno.
En la vereda de enfrente se paró el exministro de Economía del Partido Colorado, Isaac Alfie, quién directamente planteó abandonar el Mercosur.
Otro camino planteó el representante del Partido Independiente, Marcel Vaillant. Reivindicó el derecho de Uruguay a negociar con terceros países por fuera del bloque, pero sin abandonar la estructura.
Alfie fue el primero en hablar y de arranque marcó que la competitividad del país está “muy dañada”. Luego arremetió contra el Mercosur y dijo que los exportadores tienen dificultades para salir de la región. Opinó que “la formación del capital humano es el punto número uno para incorporar valor agregado” y reclamó trabajar para abrir mercados.
“TLC con Estados Unidos, sí, si es posible, aunque no es tan fácil como en otros momentos”, dijo. Con Europa, también negociar, aunque el Mercosur “juega a la escondida y Europa se aburre”.
Al analizar las restricciones del Mercosur y el exministro se preguntó “si no llegó la hora de patear el tablero y decir muchachos: o me autorizan a negociar o me voy”. Incluso estimó que las pérdidas de salirse del Mercosur son 0,5% a 1% del PIB (aproximadamente entre US$ 250 y 500 millones de dólares).
Alfie dijo que deberá haber programas “ambiciosos” de infraestructura vial, portuaria y ferroviaria para crecer con Brasil.También pidió bajar los costos en energía, combustible, transporte y bajar la burocracia.
Desde el oficialismo, Alvaro Ons fue crítico del Mercosur pero no dio lugar a dudas en que el Frente Amplio seguirá por ese camino.
Explicó que el programa del Frente Amplio “reafirma la pertenencia al Mercosur” y dijo que más allá de componentes ideológicos hay una larga lista para apoyarlo.
El jerarca, que no escatimó en críticas al Mercosur, señaló que este es un buen momento para que Uruguay proponga rediscutir compromisos con sus socios e impulsar que se acepte la bilateralidad con acuerdos abiertos para que los demás después se sumen.
Marcel Vaillant (Partido Independiente) Opinó que Uruguay debería seguir siendo miembro pleno, aprovechar su bilateralismo con Brasil y negociar con otros países manteniendose en el bloque regional. “No es racional que se restrinja comerciar con terceros”, opinó Vaillant.
Ramón Pampín (Partido Nacional) se concentró en los problemas de competitividad con base en tres dimensiones: el desalineamiento del tipo de cambio real, el alto costo Uruguay, y el deterioro de las relaciones laborales.
Para el futuro propuso correcciones a esos eslabones, actuar sobre los costos de las empresas, utilizar créditos fiscales para poder comprar combustible, autorizar la autogeneración de energía y que las empresas se vendan entre sí pagando a la UTE un peaje. También anunció que deberá haber “un shock” de infraestructura y estimular las exportaciones.
Las disertaciones de referentes en economía y comercio exterior de los partidos políticos en el Día del Exportación celebrado ayer, dejaron claro que el futuro de Uruguay en el Mercosur dependerá de quien gane las próximas elecciones. Las exposiciones se transformaron en una discusión sobre la conveniencia o no de seguir en la estructura regional
Desde el Frente Amplio se reafirmó el apoyo al Mercosur, y no se concibe otro camino que seguir siendo miembro pleno.
En la vereda de enfrente se paró el exministro de Economía del Partido Colorado, Isaac Alfie, quién directamente planteó abandonar el Mercosur.
Otro camino planteó el representante del Partido Independiente, Marcel Vaillant. Reivindicó el derecho de Uruguay a negociar con terceros países por fuera del bloque, pero sin abandonar la estructura.
Alfie fue el primero en hablar y de arranque marcó que la competitividad del país está “muy dañada”. Luego arremetió contra el Mercosur y dijo que los exportadores tienen dificultades para salir de la región. Opinó que “la formación del capital humano es el punto número uno para incorporar valor agregado” y reclamó trabajar para abrir mercados.
“TLC con Estados Unidos, sí, si es posible, aunque no es tan fácil como en otros momentos”, dijo. Con Europa, también negociar, aunque el Mercosur “juega a la escondida y Europa se aburre”.
Al analizar las restricciones del Mercosur y el exministro se preguntó “si no llegó la hora de patear el tablero y decir muchachos: o me autorizan a negociar o me voy”. Incluso estimó que las pérdidas de salirse del Mercosur son 0,5% a 1% del PIB (aproximadamente entre US$ 250 y 500 millones de dólares).
Alfie dijo que deberá haber programas “ambiciosos” de infraestructura vial, portuaria y ferroviaria para crecer con Brasil.También pidió bajar los costos en energía, combustible, transporte y bajar la burocracia.
Desde el oficialismo, Alvaro Ons fue crítico del Mercosur pero no dio lugar a dudas en que el Frente Amplio seguirá por ese camino.
Explicó que el programa del Frente Amplio “reafirma la pertenencia al Mercosur” y dijo que más allá de componentes ideológicos hay una larga lista para apoyarlo.
El jerarca, que no escatimó en críticas al Mercosur, señaló que este es un buen momento para que Uruguay proponga rediscutir compromisos con sus socios e impulsar que se acepte la bilateralidad con acuerdos abiertos para que los demás después se sumen.
Marcel Vaillant (Partido Independiente) Opinó que Uruguay debería seguir siendo miembro pleno, aprovechar su bilateralismo con Brasil y negociar con otros países manteniendose en el bloque regional. “No es racional que se restrinja comerciar con terceros”, opinó Vaillant.
Ramón Pampín (Partido Nacional) se concentró en los problemas de competitividad con base en tres dimensiones: el desalineamiento del tipo de cambio real, el alto costo Uruguay, y el deterioro de las relaciones laborales.
Para el futuro propuso correcciones a esos eslabones, actuar sobre los costos de las empresas, utilizar créditos fiscales para poder comprar combustible, autorizar la autogeneración de energía y que las empresas se vendan entre sí pagando a la UTE un peaje. También anunció que deberá haber “un shock” de infraestructura y estimular las exportaciones.