La Mujer se engaña. En su desesperado intento por ser el centro del mundo, La Mujer ha desarrollado habilidades que, en un momento de su evolución, empezaron a jugar en contra de ella misma. La Mujer hace trucos, La Mujer hace cosas que parecen otras cosas, La Mujer malabarea la realidad: La Mujer engaña; y tanto engaña, que, eventualmente, sus mentirillas, sus triquiñuelas, fueron permeando en ella misma sin que nadie, ni ella, pudiera evitarlo. La Mujer se engaña.
Pues bien, uno de los más burdos engaños que se hace La Mujer es repetirse, hasta el maldito cansancio, que si decidió ser madre soltera entonces desbloqueó un logro de la vida: Ser padre.
La Mujer, si es lesbovampira o anarcomatriarca o femimuchacha, y procrea, quiere ser padre y madre. Por más confuso que esto sea y por más grotesco que nos resulte, La Mujer, el día del padre, quiere ser hombre. Estudio.
«LAS MADRES SOLTERAS NO SON PADRE Y MADRE, SÓLO SON MADRES SOLTERAS. Dejen de hacer el maldito ridículo, déjennos ver el puto futbol a gusto y DEJEN DE DECIR TONTERÍAS POR UN MALDITO DÍA».