Niña de 15 años muere por tomar MDMA; ¿por qué pide su mamá legalizar las drogas?
El gobierno nos debería de proveer las drogas. No sólo medicamentos como vacunas, antibióticos o antivirales, también drogas recreativas si así lo deseamos. Esta es la conclusión a la que ha llegado Anne Marie Cockburn, quien después de la muerte de su hija Martha a los 15 años por consumir MDMA encabeza una campaña en Gran Bretaña para legalizar las drogas.
Martha compró un gramo de MDMA en 40 libras justo 42 años después de que en 1971 Richard Nixon anunciara la guerra contras las drogas, lanzando una campaña global de miles de millones de dólares. Martha intentó comprar MDMA puro, investigando en Internet su fuente. Sin embargo, el MDMA que compró no era completamente puro. Ingirió 0.5 gramos y dos horas después murió de un paro cardiaco.
Martha
Anne-Marie Cockburn, madre soltera de 42, respondió de manera inesperada con una implacable lucidez. No culpó a su hijas, ni a sus amigos, ni al dealer, ni al productor de la droga. Culpó al gobierno.
“Rápidamente se volvió evidente que la prohibición tuvo su oportunidad pero fracasó. Martha es una oveja sacrificada bajo la prohibición. La cuestión es: ¿cuántas más Marthas tendremos antes de que cambiemos nuestra postura? No es aceptable permitir que permanezcan los riesgos”, dijo Cockburn a The Guardian.
Su visión es la de un futuro en el que los jóvenes podrán comprar drogas limpias claramente clasificadas de fuentes reguladas. A la par de eduación sobre drogas en la escuela. “Es una cuestión de seguridad”, dice Cockburn.
El MDMA o éxtasis es una droga que tiene uso terapéutico pero sin embargo está clasificada como una sustancia controlada al nivel de la heroína en muchos países. Su consumo es seguro siempre y cuando se tomé la sustancia pura y se hidrate durante la ingesta. Información y control de calidad harían que las drogas recreacionales no sólo pudieran ser tomadas sin riesgos, sino que las experiencias pudieran ser más positivas y transformadoras.
El gobierno nos debería de proveer las drogas. No sólo medicamentos como vacunas, antibióticos o antivirales, también drogas recreativas si así lo deseamos. Esta es la conclusión a la que ha llegado Anne Marie Cockburn, quien después de la muerte de su hija Martha a los 15 años por consumir MDMA encabeza una campaña en Gran Bretaña para legalizar las drogas.
Martha compró un gramo de MDMA en 40 libras justo 42 años después de que en 1971 Richard Nixon anunciara la guerra contras las drogas, lanzando una campaña global de miles de millones de dólares. Martha intentó comprar MDMA puro, investigando en Internet su fuente. Sin embargo, el MDMA que compró no era completamente puro. Ingirió 0.5 gramos y dos horas después murió de un paro cardiaco.
Martha
Anne-Marie Cockburn, madre soltera de 42, respondió de manera inesperada con una implacable lucidez. No culpó a su hijas, ni a sus amigos, ni al dealer, ni al productor de la droga. Culpó al gobierno.
“Rápidamente se volvió evidente que la prohibición tuvo su oportunidad pero fracasó. Martha es una oveja sacrificada bajo la prohibición. La cuestión es: ¿cuántas más Marthas tendremos antes de que cambiemos nuestra postura? No es aceptable permitir que permanezcan los riesgos”, dijo Cockburn a The Guardian.
Su visión es la de un futuro en el que los jóvenes podrán comprar drogas limpias claramente clasificadas de fuentes reguladas. A la par de eduación sobre drogas en la escuela. “Es una cuestión de seguridad”, dice Cockburn.
El MDMA o éxtasis es una droga que tiene uso terapéutico pero sin embargo está clasificada como una sustancia controlada al nivel de la heroína en muchos países. Su consumo es seguro siempre y cuando se tomé la sustancia pura y se hidrate durante la ingesta. Información y control de calidad harían que las drogas recreacionales no sólo pudieran ser tomadas sin riesgos, sino que las experiencias pudieran ser más positivas y transformadoras.