ARSAT-1 es el primero de los satélites del Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones, un plan satelital que implica el diseño y fabricación de tres satélites propios y su puesta en órbita y operación por Argentina con el objeto de incrementar las capacidades de nuestro país en materia de telecomunicaciones, defender las posiciones orbitales asignadas al país e impulsar el desarrollo de la industria espacial.
El primer satélite geoestacionario fabricado en el país que será lanzado al espacio en pocos meses para que brinde servicios de TV, Internet, telefonía y datos, obtuvo una póliza otorgada por Nación Seguros. La obtención del seguro -que será oficializada el martes 1 de abril a las 16 horas- es un importante reconocimiento internacional a la Argentina que afirma así su capacidad para llevar adelante misiones tecnológicas de alta complejidad.
Respaldada por los más importantes reaseguradores internacionales a través del broker de seguros para la industria espacial International Space Brokers (ISB) de Aon Risk Solutions, no solo cubre al ARSAT-1, que volará al espacio este año, sino también al ARSAT-2 (que será lanzado en 2015).
Las condiciones de aseguramiento ofrecidas a ARSAT para sus satélites son record, con tasas muy convenientes, sustancialmente menores a las otorgadas a otras plataformas nuevas. Además, es la primera vez que se le ofrece a una primera plataforma un seguro a largo plazo, por la duración de toda su vida útil.
"Para obtener el seguro, los satélites debieron pasar intensos procesos de auditoría y revisión de procedimientos, realizados bajo la observación de expertos internacionales y empresas de primera línea"
Para obtener el aval, del mercado reasegurador internacional, los satélites debieron pasar intensos procesos de auditoría y revisión de procedimientos, de manejo del riesgo y de control de calidad, realizados bajo la observación de expertos internacionales y empresas de primera línea. De esta forma, además de la posibilidad de iniciar rápidamente la reposición en caso de fallas irremediables, la póliza de seguro es en sí misma una prueba de máximo nivel que avala la calidad de nuestros satélites y de los procesos de diseño y producción.
El primer satélite geoestacionario argentino, que transmitirá en banda Ku, con alcance satelital a todo el territorio nacional, transportará señales de video, brindará servicios de TDH (Televisión Directa al Hogar), y de acceso a Internet para su recepción en antenas VSAT y servicios de datos y telefonía sobre IP.
De diseño robusto y con componentes con probada herencia de vuelo, el primer satélite argentino fue especificado por ARSAT, empresa creada en 2006 por el Estado nacional como parte de las decisiones estratégicas tomadas por el ex presidente Néstor Kirchner para que la Argentina mantuviera las posiciones orbitales que le asignara la Unión Internacional de Telecomunicaciones e incrementara su soberanía satelital.
El ARSAT-1 que, como el seguro otorgado indica, cuenta con respaldo internacional, fue diseñado e integrado por INVAP, empresa estatal de la Provincia de Río Negro. INVAP, que contaba con experiencia previa en satélites de observación de la Tierra, asumió un desafío mayor: la integración de satélites geoestacionarios que orbiten a 36.000 km de distancia de la Tierra y tengan una duración aproximada de 15 años. Para ello, fue fundamental la experiencia de los ingenieros satelitales de Arsat en operar satélites Geoestacionarios de Telecomunicaciones, que además de especificar los satélites, también siguieron técnicamente todo el proyecto, controlando tanto el diseño como los procesos utilizados y los ensayos realizados por INVAP.
Este programa, le dio a la Argentina un salto significativo en su capacidad de diseñar, fabricar, y operar un sistema tan complejo como un satélite Geoestacionario, que requiere una vida útil de 15 años en órbita sin posibilidad de ser reparado, y con una disponibilidad de servicio del 99,99%.
El ARSAT-1 mide 3,925 metros de alto y 16,416 metros de largo (con los paneles solares extendidos), tiene una profundidad de 5,037 metros y pesa 3 toneladas. La confiabilidad de su diseño y producción, que ahora avalan los máximos expertos internacionales, posiciona a la Argentina como uno de los ocho países en el mundo capaces de producir satélites geoestacionarios. En el continente americano son solo dos: Estados Unidos y Argentina.
El diseño de la huella del ARSAT-1, que concentra su potencia máxima sobre el territorio nacional –incluyendo las bases antárticas e Islas Malvinas– permitirá brindar conectividad a todas las regiones del país, enmarcándose así en las políticas públicas del Estado nacional para reducir la brecha digital. Su capacidad para incrementar la conectividad en todo el territorio nacional y su producción en el país son demostrativas de que Argentina está cumpliendo con el objetivo de ser un país con soberanía satelital.
El primer satélite geoestacionario fabricado en el país que será lanzado al espacio en pocos meses para que brinde servicios de TV, Internet, telefonía y datos, obtuvo una póliza otorgada por Nación Seguros. La obtención del seguro -que será oficializada el martes 1 de abril a las 16 horas- es un importante reconocimiento internacional a la Argentina que afirma así su capacidad para llevar adelante misiones tecnológicas de alta complejidad.
Respaldada por los más importantes reaseguradores internacionales a través del broker de seguros para la industria espacial International Space Brokers (ISB) de Aon Risk Solutions, no solo cubre al ARSAT-1, que volará al espacio este año, sino también al ARSAT-2 (que será lanzado en 2015).
Las condiciones de aseguramiento ofrecidas a ARSAT para sus satélites son record, con tasas muy convenientes, sustancialmente menores a las otorgadas a otras plataformas nuevas. Además, es la primera vez que se le ofrece a una primera plataforma un seguro a largo plazo, por la duración de toda su vida útil.
"Para obtener el seguro, los satélites debieron pasar intensos procesos de auditoría y revisión de procedimientos, realizados bajo la observación de expertos internacionales y empresas de primera línea"
Para obtener el aval, del mercado reasegurador internacional, los satélites debieron pasar intensos procesos de auditoría y revisión de procedimientos, de manejo del riesgo y de control de calidad, realizados bajo la observación de expertos internacionales y empresas de primera línea. De esta forma, además de la posibilidad de iniciar rápidamente la reposición en caso de fallas irremediables, la póliza de seguro es en sí misma una prueba de máximo nivel que avala la calidad de nuestros satélites y de los procesos de diseño y producción.
El primer satélite geoestacionario argentino, que transmitirá en banda Ku, con alcance satelital a todo el territorio nacional, transportará señales de video, brindará servicios de TDH (Televisión Directa al Hogar), y de acceso a Internet para su recepción en antenas VSAT y servicios de datos y telefonía sobre IP.
De diseño robusto y con componentes con probada herencia de vuelo, el primer satélite argentino fue especificado por ARSAT, empresa creada en 2006 por el Estado nacional como parte de las decisiones estratégicas tomadas por el ex presidente Néstor Kirchner para que la Argentina mantuviera las posiciones orbitales que le asignara la Unión Internacional de Telecomunicaciones e incrementara su soberanía satelital.

El ARSAT-1 que, como el seguro otorgado indica, cuenta con respaldo internacional, fue diseñado e integrado por INVAP, empresa estatal de la Provincia de Río Negro. INVAP, que contaba con experiencia previa en satélites de observación de la Tierra, asumió un desafío mayor: la integración de satélites geoestacionarios que orbiten a 36.000 km de distancia de la Tierra y tengan una duración aproximada de 15 años. Para ello, fue fundamental la experiencia de los ingenieros satelitales de Arsat en operar satélites Geoestacionarios de Telecomunicaciones, que además de especificar los satélites, también siguieron técnicamente todo el proyecto, controlando tanto el diseño como los procesos utilizados y los ensayos realizados por INVAP.
Este programa, le dio a la Argentina un salto significativo en su capacidad de diseñar, fabricar, y operar un sistema tan complejo como un satélite Geoestacionario, que requiere una vida útil de 15 años en órbita sin posibilidad de ser reparado, y con una disponibilidad de servicio del 99,99%.

El ARSAT-1 mide 3,925 metros de alto y 16,416 metros de largo (con los paneles solares extendidos), tiene una profundidad de 5,037 metros y pesa 3 toneladas. La confiabilidad de su diseño y producción, que ahora avalan los máximos expertos internacionales, posiciona a la Argentina como uno de los ocho países en el mundo capaces de producir satélites geoestacionarios. En el continente americano son solo dos: Estados Unidos y Argentina.
El diseño de la huella del ARSAT-1, que concentra su potencia máxima sobre el territorio nacional –incluyendo las bases antárticas e Islas Malvinas– permitirá brindar conectividad a todas las regiones del país, enmarcándose así en las políticas públicas del Estado nacional para reducir la brecha digital. Su capacidad para incrementar la conectividad en todo el territorio nacional y su producción en el país son demostrativas de que Argentina está cumpliendo con el objetivo de ser un país con soberanía satelital.