Vuelo 603 de AeroPerú
El vuelo 603 de AeroPerú fue un vuelo comercial programado entre el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en Lima, Perú y el Aeropuerto Arturo Merino Benítez en Santiago de Chile que se accidentó el 2 de octubre de 1996.
Los pilotos lucharon por mantener la aeronave en el aire y regresar al aeropuerto, tras la falla de varios instrumentos del avión. Con los pilotos desconociendo su verdadera altitud y velocidad, el ala del avión impacta en el mar y éste se estrella segundos después. La causa de la falla fue el error de uno de los trabajadores de mantenimiento al no quitar cinta adhesiva que estaba cubriendo los puertos estáticos, necesarios para suministrar información correcta a los instrumentos de la cabina.
Fotografía del avión siniestrado
Investigación del accidente y conclusiones
Las investigaciones comenzaron inmediatamente después de conocerse el desenlace de la tragedia. Se investigaron las cintas de audio de la torre y la armada estadounidense ofreció robots para recuperar las cajas negras del vuelo 603. Los restos estaban a más de 400 m de profundidad y se pudo establecer que el avión se partió en dos.
Inicialmente se estableció que la aviónica del 757, un aparato nuevo en AeroPerú, había fallado y además se apuntó a que los pilotos Schreiber y su copiloto no estaban debidamente entrenados por la compañía Boeing para enfrentar el tipo de incidente ocurrido en la cabina del vuelo 603.
Al recuperarse los restos, una de las partes arrojó un detalle crucial, los orificios de los sensores del portalón que informan datos de altitud y velocidad a la computadora de a bordo, estaban obturados con cinta autoadhesiva. Las investigaciones apuntaron al equipo de mantenimiento de Aeroperú en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.
En el diálogo de cabina del vuelo 603, recuperado desde las cajas negras se estableció que el Boeing 757 "hizo un pato" al menos dos veces en el agua (rebotar), finalmente el avión se invirtió, antes de estrellarse a más de 230 nudos(415 km/h) de velocidad.
Confrontados los restos recuperados, se estableció que el personal de mantenimiento colocó autoadhesivos para protegerlos mientras se pintaba esa sección del vientre del aparato, pero no se quitaron una vez terminado el trabajo. Se estableció que el capitán Schreiber no se percató de estas cintas durante su inspección visual, ya que las cintas son de color aluminio, tal cual es el color de fondo del Boeing 757.
La obturación de los sensores creó un conflicto en la computadora de abordo que derivó en la activación de todas las alarmas que confundieron a los pilotos, no pudiendo superar el incidente.
AeroPerú se declaró en quiebra para evitar las millonarias demandas de los deudos y la empresa Boeing asumió la culpabilidad por no capacitar a los oficiales de Aeroperú para enfrentar estas emergencias que se habrían superado solo desconectando la computadora de a bordo y haber volado con instrumentos analógicos.3
Finalmente en el 2006, la empresa Boeing pagó una considerable indemnización a los familiares de las víctimas del vuelo 603 con un cifra que no ha sido revelada. La matrícula del avión era norteamericana ya que estaba en régimen de alquiler (Leasing).
Últimos 10 minutos de conversación de la tripulación del avión
El vuelo 603 de AeroPerú fue un vuelo comercial programado entre el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en Lima, Perú y el Aeropuerto Arturo Merino Benítez en Santiago de Chile que se accidentó el 2 de octubre de 1996.
Los pilotos lucharon por mantener la aeronave en el aire y regresar al aeropuerto, tras la falla de varios instrumentos del avión. Con los pilotos desconociendo su verdadera altitud y velocidad, el ala del avión impacta en el mar y éste se estrella segundos después. La causa de la falla fue el error de uno de los trabajadores de mantenimiento al no quitar cinta adhesiva que estaba cubriendo los puertos estáticos, necesarios para suministrar información correcta a los instrumentos de la cabina.
Fotografía del avión siniestrado
Investigación del accidente y conclusiones
Las investigaciones comenzaron inmediatamente después de conocerse el desenlace de la tragedia. Se investigaron las cintas de audio de la torre y la armada estadounidense ofreció robots para recuperar las cajas negras del vuelo 603. Los restos estaban a más de 400 m de profundidad y se pudo establecer que el avión se partió en dos.
Inicialmente se estableció que la aviónica del 757, un aparato nuevo en AeroPerú, había fallado y además se apuntó a que los pilotos Schreiber y su copiloto no estaban debidamente entrenados por la compañía Boeing para enfrentar el tipo de incidente ocurrido en la cabina del vuelo 603.
Al recuperarse los restos, una de las partes arrojó un detalle crucial, los orificios de los sensores del portalón que informan datos de altitud y velocidad a la computadora de a bordo, estaban obturados con cinta autoadhesiva. Las investigaciones apuntaron al equipo de mantenimiento de Aeroperú en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.
En el diálogo de cabina del vuelo 603, recuperado desde las cajas negras se estableció que el Boeing 757 "hizo un pato" al menos dos veces en el agua (rebotar), finalmente el avión se invirtió, antes de estrellarse a más de 230 nudos(415 km/h) de velocidad.
Confrontados los restos recuperados, se estableció que el personal de mantenimiento colocó autoadhesivos para protegerlos mientras se pintaba esa sección del vientre del aparato, pero no se quitaron una vez terminado el trabajo. Se estableció que el capitán Schreiber no se percató de estas cintas durante su inspección visual, ya que las cintas son de color aluminio, tal cual es el color de fondo del Boeing 757.
La obturación de los sensores creó un conflicto en la computadora de abordo que derivó en la activación de todas las alarmas que confundieron a los pilotos, no pudiendo superar el incidente.
AeroPerú se declaró en quiebra para evitar las millonarias demandas de los deudos y la empresa Boeing asumió la culpabilidad por no capacitar a los oficiales de Aeroperú para enfrentar estas emergencias que se habrían superado solo desconectando la computadora de a bordo y haber volado con instrumentos analógicos.3
Finalmente en el 2006, la empresa Boeing pagó una considerable indemnización a los familiares de las víctimas del vuelo 603 con un cifra que no ha sido revelada. La matrícula del avión era norteamericana ya que estaba en régimen de alquiler (Leasing).
Últimos 10 minutos de conversación de la tripulación del avión
.......................................................
FIN DEL POST
.......................................................