Julio Cesar Siqueira iba en su auto junto con su madre y otros dos estudiantes hacia la universidad, a unas dos horas de viaje desde su casa. Al virar hacia una calle peligrosa, vio algo. Trató de esquivarla, pero se dió cuenta de que la había golpeado pues sintió el ruido. No pudo detenerse debido al tipo de calle por la que circulaba, pero se imaginó que la perrita habría sobrevivido porque no llevaba demasiada velocidad cuando la golpeó. Así que continuó su viaje. No podrás creer lo que le sucedió a la pobre perra.
- Después de ser embestida por el vehículo, la perrita quedó atorada dentro del parachoques. Sobrevivió al impacto Y al largo viaje.
- Estuvo allí metida durante dos horas, y milagrosamente no cayó a la ruta ni recibió más heridas durante el viaje.
Al llegar a destino, Julio César notó que varias personas le hacían señas para que detuviera el auto. Finalmente pudo estacionar y se sorprendió con lo que vió. La cachorrita todavía estaba en la rejilla del coche. Después de llevarla al veterinario, supo que después de todas sus peripecias la perrita solo tenía un hueso roto, en una de sus patas.
La llamaron Victoria, y ahora se están encargando de cuidarla hasta que se recupere. Y el conductor pagará todos los gastos.
- Después de ser embestida por el vehículo, la perrita quedó atorada dentro del parachoques. Sobrevivió al impacto Y al largo viaje.
- Estuvo allí metida durante dos horas, y milagrosamente no cayó a la ruta ni recibió más heridas durante el viaje.
Al llegar a destino, Julio César notó que varias personas le hacían señas para que detuviera el auto. Finalmente pudo estacionar y se sorprendió con lo que vió. La cachorrita todavía estaba en la rejilla del coche. Después de llevarla al veterinario, supo que después de todas sus peripecias la perrita solo tenía un hueso roto, en una de sus patas.
La llamaron Victoria, y ahora se están encargando de cuidarla hasta que se recupere. Y el conductor pagará todos los gastos.