Lo que hace Moschino no es moda para todos los gustos. Pero estamos en la Semana de la Moda de Londres y ya sabemos que allí todo está permitido, incluso lo más exagerado. Además, con la última colección femenina de Moschino consiguió convertirse en un hit en redes sociales, revistas, fashion insiders, y medios de moda. No es bonito, pero vende y se habla de ello. Y ahora exporta el modelo que triunfó a la moda hombre.
Para el otoño-invierno 2014/2015, Moschino viste a sus hombres con logos. Si en moda mujer se basó en el McDonalds y en Bob Esponja y triunfó, los modelos lucen trajes de Coca-cola y smileys como si hubiéramos viajado en el tiempo hasta los años 80.
La época gloriosa de los raperos que lucían logos, ropa deportiva extragrande, camisetas de tirantes transparentes y bañadores turbo.








Un horror para el estilo, pero un acierto comercial total en la época en la que llamar la atención y presumir en las redes sociales es la moda predominante
Mucho color, mucha rayas, mucho smiley que se viste de los colores de todos los países (la fiebre por el Mundial se traslada también a la moda), pero sobre todo una gran logomanía desde un punto de vista irónico: ¿comprarías una camiseta de Moschino que ponga Fauxschino? ¡Es una idea brillante! Lo mismo que parodiar los logos y el color naranja de Hermès.
Para el otoño-invierno 2014/2015, Moschino viste a sus hombres con logos. Si en moda mujer se basó en el McDonalds y en Bob Esponja y triunfó, los modelos lucen trajes de Coca-cola y smileys como si hubiéramos viajado en el tiempo hasta los años 80.
La época gloriosa de los raperos que lucían logos, ropa deportiva extragrande, camisetas de tirantes transparentes y bañadores turbo.








Un horror para el estilo, pero un acierto comercial total en la época en la que llamar la atención y presumir en las redes sociales es la moda predominante
Mucho color, mucha rayas, mucho smiley que se viste de los colores de todos los países (la fiebre por el Mundial se traslada también a la moda), pero sobre todo una gran logomanía desde un punto de vista irónico: ¿comprarías una camiseta de Moschino que ponga Fauxschino? ¡Es una idea brillante! Lo mismo que parodiar los logos y el color naranja de Hermès.