Washington apoya la decisión del presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko, de reanudar la operación de castigo en el este del país, argumentando que el mandatario ucraniano ha hecho todo lo posible por resolver la grave situación actual. Desde el Departamento de Estado han comentado con todo cinismo que el mandatario "ha propuesto dar un paso adelante" y que ahora "es el turno de la milicia para hacer lo mismo y lograr la paz".
Respondiendo a una pregunta sobre la reacción de la Administración de EE.UU. acerca de la decisión del presidente de Ucrania de no renovar el alto el fuego en el este del país, la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, dijo de manera enfática "sí, la apoyamos".
Según Harf, la Casa Blanca aseguró que durante las operaciones contra la milicia de Donbass las tropas ucranianas muestran "una cautela que causa admiración" (Puede el lector las informaciones publicadas en este mismo digital desde hace semanas).
Harf dijo también que el jefe del Departamento de Estado de EE.UU., John Kerry, durante una conversación telefónica con el presidente de Ucrania expresó su apoyo a las medidas necesarias para "mantener el orden", la descentralización, el diálogo político y la amnistía, informó RIA Novosti.
La portavoz también destacó que Estados Unidos está preparado para introducir nuevas sanciones contra Rusia en relación con la situación en Ucrania. "Tenemos la posibilidad de introducirlas muy rápidamente, nosotros trabajamos muy estrechamente con la UE", dijo Harf, quien añadió que Kerry le aseguró a Poroshenko que EE.UU. y la UE "están listos para presionar a Rusia". Por su parte, la Cancillería rusa no excluye que el cambio de postura de Kiev, en particular la decisión de suspender la tregua, se deba en parte a influencias exteriores.
EE.UU. sobre los refugiados ucranianos en Rusia: "Quizá vayan a visitar a sus abuelas"
Washington duda de los informes de la ONU sobre el número de los refugiados ucranianos que acuden a Rusia, dejando caer que podrían cruzar la frontera para "visitar a sus abuelas" y que no todos huyen de los ataques del Ejército ucraniano.
"En la declaración del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados no se decía que 110.000 refugiados ucranianos han huido de Ucrania a Rusia. En el informe se dice que tal cantidad de gente ha cruzado la frontera en algún momento. Puede ser que están visitando a sus abuelas y luego vuelven. Tan solo 9.500 ucranianos han pedido asilo en Rusia", declaró la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Marie Harf, respondiendo a una pregunta sobre la situación humanitaria en Ucrania.
Harf subrayó que, si bien EE.UU. no duda de la reputación de la ONU, no creen en los datos proporcionados, ya que están basados en informes de fuentes independientes, la mayoría de las cuales son rusas.
Las declaraciones del Departamento de Estado sobre los refugiados ucranianos han causado indignación entre miembros de la Cámara Alta de Rusia.
"Ya estamos acostumbrados a que los estadounidenses conviertan todo en un show, incluso la política. Sin embargo, cuando se trata de numerosas víctimas, de decenas y centenares de vidas afectadas, dicha conducta se antoja inaceptable e indignante", declaró a RIA Novosti Lubov Glebova, miembro del Consejo de Federación de Rusia.
Según se desprende de las declaraciones de Harf, Washington solo responsabiliza a las autodefensas de haber creado una situacion en la que civiles se ven obligados a abandonar sus hogares, exculpando a las autoridades ucranianas, que acaban de reanudar su operación de castigo en el este de Ucrania.
Dudar o hacer caso omiso de hechos evidentes parece haberse convertido en una práctica común del Departamento de EE.UU. No en vano, ya consideró en su día prematuro expresar sus condolencias con motivo de la muerte de dos periodistas rusos en el este de Ucrania porque carecía de todos los detalles sobre lo ocurrido.
Rusia, Francia, Alemania y Ucrania acuerdan medidas para una tregua en el este ucraniano
Los cancilleres de Rusia, Francia, Alemania y Ucrania han logrado acordar en Berlín una serie de medidas para alcanzar una tregua que evite el derramamiento de sangre en el este ucraniano.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, cree que un alto el fuego en Ucrania solo es posible mediante la convocatoria del grupo de contacto –con participación tanto de representantes de las autodefensas, como de las autoridades de Kiev– que se reunirá en los próximos días.
A su juicio, la tregua no es un objetivo en sí mismo, sino un paso "necesario para prevenir bajas entre los civiles" y llegar a un acuerdo sobre cómo plantear el futuro.
"Una vez restablecido el alto el fuego, Rusia está dispuesta a permitir el acceso a sus puntos de control en la frontera a los guardias fronterizos ucranianos y a los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)", asegura el diplomático.
No obstante, Lavrov no descarta que las dos partes del conflicto hayan violado el alto el fuego, que se prolongó una semana, hasta este lunes. Según el jefe de la diplomacia rusa, tras la declaración del alto el fuego, una misión de observación de la OSCE velará por su cumplimiento.
Se ha confirmado una gran cantidad de víctimas entre la población civil a causa de los bombardeos llevados a cabo por la aviación ucraniana.
En una de las calles del poblado Lugánskaya fallecieron cerca de diez civiles, entre ellos una niña de entre 5 y 7 años, a consecuencia del fuego de artillería y los bombardeos aéreos. Un situación idéntica se observa en Kondrashevka.
En el poblado Luganskfya, varios edificios administrativos fueron totalmente destruidos.
A consecuencia del fuego de artillería el martes fue destruida una subestación eléctrica, y dañadas las líneas de transmisión eléctrica. En la foto: un habitante local apaga un incendio en una de las casas de Lugansk que sufrió las consecuencias de un ataque aéreo por parte del ejército ucraniano.
Habitante local en su casa, dañada durante un ataque aéreo por parte del ejército ucraniano.
Pobladores del poblado Luganskaya, después del ataque aéreo por parte del ejército ucraniano.
Las fuerzas armadas disparan sobre Kramatorsk sin colimar, cumpliendo a todas luces las órdenes de eliminar la mayor cantidad de pobladores locales.
Parte de los proyectiles disparados contra Kramatorsk no explota, lo cual atestigua el hecho de que los militares ucranianos llevan a cabo el fuego con proyectiles inservibles.
El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, declaró el fin del armisticio en el este del país el pasado 1 de julio. Inmediatamente los militares abrieron fuego de artillería y aviación contra los centros de Slaviansk y Kramatorsk, los poblados de Semiónovka y Nikolaevka, así como la ciudad Yampol de la región Krasnolimansk.
En la noche de miércoles a jueves, Kramatorsk y Slaviansk se hallaron bajo fuego cruzado del ejército ucraniano y las milicias. Varias personas resultaron muertas o heridas.
Ucrania: código rojo