Un sanjuanino inventó una camilla que se arma en el cuerpo del paciente
Alejandro Suvire se preguntó a sí mismo como podría ayudar al traslado de los enfermos, en especial de los politraumatizados, sin empeorar su estado de salud. La respuesta: un invento que recibió premios internacionales y reconocimiento mundial.
El médico Alejandro Suvire, sanjuanino de nacimiento inventó una camilla inteligente que se arma en tres minutos sobre el cuerpo del paciente. Su proyecto ya recibió premios nacionales y ahora compite a nivel internacional.
Según publicó Diario UNO, este médico, egresado de la Universidad de Mendoza, explicó: “Los métodos actuales de traslado de pacientes, con tablas o sillas, tocan y mueven a la persona, ya sea en el primer o en el tercer mundo. ¿Cómo sé que esa persona no tiene, por ejemplo, una fractura en la columna? La tecnología no ha variado en los últimos 30 años y seguimos haciendo mal las cosas”.
Su invento es un artefacto que aprovecha los reparos anatómicos de la espalda y las piernas, es decir, las curvaturas naturales que ofrecen el cuello, la zona baja de la espalda, las rodillas y los tobillos. Una vez que se han inmovilizado la cabeza y el cuello del paciente, con la colocación del collarín ortopédico y la sujeción de la cabeza con dos almohadones de goma espuma a cada lado de la cara, se comienza a armar el dispositivo.
Sin tocar a la persona
A través de estos espacios libres que ofrece la anatomía humana, se desliza una serie de tablillas de fibra de carbono que pasan por debajo del paciente y que luego se sujetan a un marco con unas fijaciones. Con un bastidor con tensores de acero inoxidable, se levanta el marco y por acción de la gravedad la camilla se arma sin haber tocado a la persona.
Suvire evita dar mayores detalles sobre su invento, puesto que su ambicioso plan de negocios aún se encuentra en la etapa de patentamiento.
Por el momento, ya ha realizado el trámite en Argentina y en los países limítrofes, y se encuentra juntando el dinero necesario para viajar a Estados Unidos y registrar su invento a nivel global.
Pero tiene todo pensado. Hay modelos intrahospitalarios y otros que ocupan el techo, el mayor espacio muerto de las ambulancias. En este último caso, se instala en esa superficie una especie de riel, en el que encaja el bastidor y este puede ser operado, incluso con un celular vía bluetooth. Otros modelos incorporan tubos de oxígeno, vías para el suministro de suero y analgésicos e, incluso, hay uno –el más evolucionado de todos– que prevé un sistema de monitoreo de signos.
Materiales utilizados
Los modelos, además, están realizados en distintos materiales según su uso.
Por ejemplo, hay uno realizado enteramente en acero inoxidable para el uso en la vía pública; otro de acero quirúrgico, justamente para ser utilizado en quirófanos y otro construido mayormente en fibra de carbono, lo cual permite el traslado en ambulancias y helicópteros. “Incluso hay uno cuyo marco se pliega como para ponerlo dentro de una mochila y hacer rescates en la montaña”, detalló Suvire.
Premios
El equipo que diseñó la camilla está integrado por un bioingeniero y un contador.
Pero además, Suvire contó con la ayuda inestimable de su padre, Francisco, un profesor ya retirado de la Universidad de San Juan. Fue él quien incentivó al médico a desarrollar los dos prototipos que existen.
El contacto con esos prototipos ha posibilitado que una clínica de Las Condes, el exclusivísimo distrito de Santiago de Chile, ya ha contactado al equipo para contar con el dispositivo.
Otro de los trampolines del proyecto es el premio que en setiembre le otorgó Incubando Salud, una incubadora de proyectos de salud única de Latinoamérica.
“Se presentaron 86 iniciativas y la nuestra quedó seleccionada entre las siete mejores. Después se hizo una nueva selección y resultamos ganadores”, cuenta el médico.
Los destacados
Y por esta distinción, Suvire fue convocado por la ONG Junior Chamber International (JCI), que anualmente premia a los diez jóvenes más destacados y le otorgaron el premio a la innovación médica y un pasaporte para competir mañana, 12 de noviembre, por un lugar entre los diez destacados de la Argentina.
“Estoy muy entusiasmado porque todas estas distinciones abren puertas para desarrollar el prototipo. Estoy convencido de que se pueden salvar muchas vidas si desarrollamos este tipo de camillas”, cierra el inventor.
Politraumatizados
El nombre del proyecto es camilla mecánica adaptable no convencional, para el traslado de pacientes politraumatizados o en grave estado de salud.
Beneficios
1-Que no se mueva Traslado seguro, confortable y con mínima movilización del paciente con traumas.
2-Menos personal Una sola persona puede trasladar, subir o bajar a un paciente (hoy son necesarias entre 4 y 6).
3-Sus usos De gran utilidad para el traslado dentro del hospital, por ejemplo, de la habitación al quirófano.
4-¿Dónde? Puede usarse en centros asistenciales, ambulancias, geriátricos o para pacientes crónicos, oncológicos u obesos.
Equipo técnico
Alejandro Suvire, médico
Darío Maldonado, bioingeniero
Gonzalo Suvire Fontivero, contador
Contacto: [email protected]
Alejandro Suvire se preguntó a sí mismo como podría ayudar al traslado de los enfermos, en especial de los politraumatizados, sin empeorar su estado de salud. La respuesta: un invento que recibió premios internacionales y reconocimiento mundial.
El médico Alejandro Suvire, sanjuanino de nacimiento inventó una camilla inteligente que se arma en tres minutos sobre el cuerpo del paciente. Su proyecto ya recibió premios nacionales y ahora compite a nivel internacional.
Según publicó Diario UNO, este médico, egresado de la Universidad de Mendoza, explicó: “Los métodos actuales de traslado de pacientes, con tablas o sillas, tocan y mueven a la persona, ya sea en el primer o en el tercer mundo. ¿Cómo sé que esa persona no tiene, por ejemplo, una fractura en la columna? La tecnología no ha variado en los últimos 30 años y seguimos haciendo mal las cosas”.
Su invento es un artefacto que aprovecha los reparos anatómicos de la espalda y las piernas, es decir, las curvaturas naturales que ofrecen el cuello, la zona baja de la espalda, las rodillas y los tobillos. Una vez que se han inmovilizado la cabeza y el cuello del paciente, con la colocación del collarín ortopédico y la sujeción de la cabeza con dos almohadones de goma espuma a cada lado de la cara, se comienza a armar el dispositivo.
Sin tocar a la persona
A través de estos espacios libres que ofrece la anatomía humana, se desliza una serie de tablillas de fibra de carbono que pasan por debajo del paciente y que luego se sujetan a un marco con unas fijaciones. Con un bastidor con tensores de acero inoxidable, se levanta el marco y por acción de la gravedad la camilla se arma sin haber tocado a la persona.
Suvire evita dar mayores detalles sobre su invento, puesto que su ambicioso plan de negocios aún se encuentra en la etapa de patentamiento.
Por el momento, ya ha realizado el trámite en Argentina y en los países limítrofes, y se encuentra juntando el dinero necesario para viajar a Estados Unidos y registrar su invento a nivel global.
Pero tiene todo pensado. Hay modelos intrahospitalarios y otros que ocupan el techo, el mayor espacio muerto de las ambulancias. En este último caso, se instala en esa superficie una especie de riel, en el que encaja el bastidor y este puede ser operado, incluso con un celular vía bluetooth. Otros modelos incorporan tubos de oxígeno, vías para el suministro de suero y analgésicos e, incluso, hay uno –el más evolucionado de todos– que prevé un sistema de monitoreo de signos.
Materiales utilizados
Los modelos, además, están realizados en distintos materiales según su uso.
Por ejemplo, hay uno realizado enteramente en acero inoxidable para el uso en la vía pública; otro de acero quirúrgico, justamente para ser utilizado en quirófanos y otro construido mayormente en fibra de carbono, lo cual permite el traslado en ambulancias y helicópteros. “Incluso hay uno cuyo marco se pliega como para ponerlo dentro de una mochila y hacer rescates en la montaña”, detalló Suvire.
Premios
El equipo que diseñó la camilla está integrado por un bioingeniero y un contador.
Pero además, Suvire contó con la ayuda inestimable de su padre, Francisco, un profesor ya retirado de la Universidad de San Juan. Fue él quien incentivó al médico a desarrollar los dos prototipos que existen.
El contacto con esos prototipos ha posibilitado que una clínica de Las Condes, el exclusivísimo distrito de Santiago de Chile, ya ha contactado al equipo para contar con el dispositivo.
Otro de los trampolines del proyecto es el premio que en setiembre le otorgó Incubando Salud, una incubadora de proyectos de salud única de Latinoamérica.
“Se presentaron 86 iniciativas y la nuestra quedó seleccionada entre las siete mejores. Después se hizo una nueva selección y resultamos ganadores”, cuenta el médico.
Los destacados
Y por esta distinción, Suvire fue convocado por la ONG Junior Chamber International (JCI), que anualmente premia a los diez jóvenes más destacados y le otorgaron el premio a la innovación médica y un pasaporte para competir mañana, 12 de noviembre, por un lugar entre los diez destacados de la Argentina.
“Estoy muy entusiasmado porque todas estas distinciones abren puertas para desarrollar el prototipo. Estoy convencido de que se pueden salvar muchas vidas si desarrollamos este tipo de camillas”, cierra el inventor.
Politraumatizados
El nombre del proyecto es camilla mecánica adaptable no convencional, para el traslado de pacientes politraumatizados o en grave estado de salud.
Beneficios
1-Que no se mueva Traslado seguro, confortable y con mínima movilización del paciente con traumas.
2-Menos personal Una sola persona puede trasladar, subir o bajar a un paciente (hoy son necesarias entre 4 y 6).
3-Sus usos De gran utilidad para el traslado dentro del hospital, por ejemplo, de la habitación al quirófano.
4-¿Dónde? Puede usarse en centros asistenciales, ambulancias, geriátricos o para pacientes crónicos, oncológicos u obesos.
Equipo técnico
Alejandro Suvire, médico
Darío Maldonado, bioingeniero
Gonzalo Suvire Fontivero, contador
Contacto: [email protected]