Mordeduras letales
Estudios indican que las mordeduras de perro y serpientes son la causa de decenas de millones de lesiones al año.
En Estados Unidos, cada año sufren mordeduras de perro alrededor de 4,5 millones de personas. De estas, casi 885.000 recurren a asistencia médica; 30.000 se someten a procedimientos reconstructivos; entre el 3% y el 18% contraen infecciones, y se producen entre 10 y 20 fallecimientos. Se estima que cada año mueren de rabia 55.000 personas, y las mordeduras de perros rabiosos son la causa de la gran mayoría de esas muertes.
En la actualidad, las mordeduras de perro son la causa principal de rabia en países en vías de desarrollo. Los datos relativos a los países de ingresos bajos y medianos están más fragmentados, si bien algunos estudios muestran que los perros son responsables del 76% al 94% de las mordeduras de animales. Las tasas de letalidad por mordedura de perro son más altas en los países de ingresos bajos y medianos que en los países de ingresos altos, ya que la rabia es un problema en muchos de esos países.
Los niños son las principales víctimas de las mordeduras de perro, y su tratamiento depende del lugar de la mordedura y en efecto de si el perro está vacunado contra la rabia. Los principios básicos de la atención es buscar supervisión médica inmediata; lavar y limpiar la herida; administrar antibióticos profilácticos para prevenir una infección, en caso de heridas riesgosas o de personas inmunodeprimidas; administrar la vacuna contra el tétanos si la persona no está debidamente vacunada.
Así mismo, hasta cinco millones de personas sufren cada año mordeduras de serpiente. Se calcula que cada año se producen 2,4 millones de intoxicaciones por mordedura de serpiente y entre 94.000 y 125.000 defunciones, además de unas 400.000 amputaciones y otras consecuencias graves para la salud, como infecciones, tétanos, deformaciones cicatrizales, contracturas y secuelas psicológicas. La mayoría de las mordeduras de serpiente se producen en África y Asia Sudoriental. Las víctimas infantiles pueden sufrir discapacidades de por vida.
Hay unas 600 especies de serpientes venenosas, y aproximadamente entre el 50% y el 70% de sus mordeduras causan intoxicación. Cuando una persona sufre una mordedura, la piedra angular de la asistencia consiste en inmovilizar completamente el miembro afectado y acudir rápidamente a un centro médico. La incisión de la herida puede agravar los efectos del veneno y no deben formar parte de los primeros auxilios. Las víctimas de mordeduras de serpiente deberán ser tratadas con un suero antiofídico.
Otras medidas complementarias son la limpieza de la herida para reducir el riesgo de infección, el uso de tratamientos de apoyo como la respiración asistida, y la administración de la vacuna contra el tétanos en caso de que no esté vacunado adecuadamente.
Las huellas de la mordedura de una serpiente venenosa se caracterizan por la presencia de pequeños orificios sangrantes y a veces uno solo; la distancia entre los dos colmillos da la idea de la profundidad a la que se encuentra el veneno; la profundidad cambia según la serpiente. Las serpientes de cascabel, yarará y de coral son muy venenosas. Las picaduras de serpientes son causales de muerte, en muchos animales.
Ante una víctima que fue mordida por una serpiente venenosa, suspéndale toda actividad, ya que la excitación acelera la circulación aumentando la absorción del veneno; lavar el área afectada con abundante agua y jabón, sin restregar. El tratamiento se basa en bloquear las toxinas del veneno (suero antiofídico), si la víctima no va a recibir atención médica especializada antes de que pasen 30 minutos, realice succión bucal sobre las marcas colocando un plástico y absorba a través de él durante 30 minutos para finalmente realizar punciones en el área de la mordedura con una aguja hipodérmica estéril.