Por una parte Cristo nos manda a ir ´por todo el Mundo para anunciar el Evangelio. En segundo lugar tenemos que priorizar los lugares donde más falta hace. Y por último los religiosos vamos donde nos piden los Obispos. Fue de este modo que concretamos esta misión con la que yo soñaba desde hace años: Monseñor Jean Steiman, obispo de Irak para los fieles de rito latino nos escribió pidiendo misioneros. Conocedores de la necesidad de este país tan sufrido respondimos afirmativamente al instante ( nunca en nuestra provincia de Medio Oriente habíamos podido responder tan rápido, pero el entusiasmo de nuestros sacerdotes por ayudar aquí era muy grande). Pero no creas que para nosotros venir a un lugar lejano significa dejar nuestra querida Patria. Nuestro fundador ( P. Carlos M. Buela ) dijo una vez que el primer fruto de los misioneros se da en su Patria y en su familia. Esto lo tienen en cuenta todos los misioneros que viven lejos de sus hogares porque saben que Dios bendice a sus seres queridos. Cuando uno los deja, obliga a Dios a ocuparse de ellos, por decirlo de una manera atrevida. Y es que no puede ser de otro modo porque Dios no se deja ganar en generosidad.
En el ambiente musulmán de Irak se conoce muy poco del Papa y solo aparece en las noticias cuando toca algo relacionado a Irak, o la paz, o cuando el Santo Padre viaja a algún país árabe y aún así poco. Igual como ahora hay mucho acceso a la información por internet es ese aspecto se conoce a la Iglesia y al Papa mucho más que antes, y los que están realmente interesados pueden aprender mucho. Pero hay una gran porción de la sociedad que no sabe casi nada. Los que conocen algo, si son abiertos de mente, lo aprecian. Los católicos quieren al Papa que esté por ser el sucesor de Pedro, y en concreto quieren muchísimo al Papa Francisco. Es para ellos alguien cercano, un padre que piensa en ellos.
Venir a Irak es abrazar la posibilidad del martirio. Ya antes de esta situación de los terroristas del ISIS veíamos la posibilidad. Con 20 atentados por día en el país durante años sería difícil no verla. Ahora esto se ha acentuado pero queremos quedarnos con este pueblo al que ni siquiera merecemos servir, pero al que Dios nos ha llamado . Igual aquí, en la ciudad ( Bagdad ) no consideran que los yihadistas tengan el poder de entrar y tomarla. Si tienen miedo a una guerra civil y muchos creen que es lo que se está preparando. Pase lo que pase, sabemos que estamos en las manos de Dios y que Él ordena todo para el bien de los elegidos