
Solara 50 es la primera aeronave no tripulada del mundo impulsada únicamente por energía solar capaz de operar como un satélite atmosférico. El prototipo fue presentado oficialmente por los ingenieros de Titan Aerospace, en la conferencia y exposición organizada por la Association of Unmanned Systems International (AUVSI) que tuvo lugar en Washington el pasado agosto.
La aeronave, actualmente en proceso de desarrollo en las instalaciones de la compañía en Moriarty, Nuevo México, puede operar a una altitud de 20 kilómetros durante un máximo de cinco años sin verse afectada por agentes meteorológicos, siendo capaz de transportar hasta 32 kg en equipamiento de telecomunicaciones, reconocimiento, sensores atmosféricos y otras cargas útiles. Los ingenieros de Titan Aerospace esperan entregar los primeros modelos de Solara 50 en el 2015, al que poco después se le unirá el Solara 60 en la gama comercial, una versión más grande en desarrollo capaz de transportar hasta 113 kg de carga útil.
Titan Aerospace ha completado la instalación de una autoclave en Moriarty para la fabricación de alto rendimiento y producción de componentes ligeros a partir de materiales compuestos avanzados, que están siendo utilizados para la construcción de los largueros de las alas de la aeronave. En lo que respecta al sistema de comunicaciones, los ingenieros de TriLumina proveerán los conjuntos de láseres conocidos como Light Engines que permitirán la conexión fiable para servicios de voz/datos y otras operaciones intensivas de banda ancha desde la plataforma de Solara.
La zona superior de las alas, los elevadores y las superficies estabilizadoras horizontales del Solara 50 incluyen 3.000 células solares, que pueden producir hasta siete kilovatios de potencia. La energía adicional generada por el sol durante el día se almacena en bancos de baterías de iones de litio ubicadas en el interior del ala, permitiendo a la aeronave utilizar la energía solar acumulada para operar durante los períodos de oscuridad. Específicamente, el Solara 50 tendrá una longitud de 15,5 m y una envergadura de 50 m, pudiendo ser lanzado desde un sistema de catapulta gracias a su recubrimiento inferior de kevlar, pensado para resistir tanto el despegue como el aterrizaje en tierra.
La aeronave podrá utilizarse para propósitos de monitorización atmosférica y climática, proporcionando además una vigilancia ininterrumpida de fenómenos meteorológicos significativos, haciendo posible desarrollar mejores modelos de previsibilidad y una mayor comprensión del ecosistema del planeta tierra. Asimismo, también proporcionará conectividad a las zonas geográficamente aisladas y un flujo continuo de datos en tiempo real alrededor del mundo.
Por otra parte, el satélite atmosférico Solara 50 puede ser utilizado para la monitorización de cultivos, así como para proporcionar soluciones en un gran número de aplicaciones agrícolas, como la agricultura de precisión y la programación de regadío. El satélite también puede ser empleado para múltiples aplicaciones, incluyendo el seguimiento de activos, monitorización de oleoductos, búsqueda y rescate, así como vigilancia contra incendios, sin olvidarnos de funciones de seguridad para la interceptación de narcóticos y patrullaje fronterizo.
El satélite ha sido diseñado para obtener un alto grado de coste-eficiencia, ya que pueden ser recuperados para labores de mantenimiento, mejoras en la carga útil o actualizaciones de los sistemas, aspectos que hoy en día no son posibles con los satélites espaciales convencionales que, además, son la principal causa de la basura espacial una vez que finalizan su vida útil.
El espacio de carga útil de la versión Solara 60, está preparado para transportar aproximadamente 113 kg de equipamiento en la órbita atmosférica. El satélite contará con un sistema de piloto automático de última generación que puede volar, despegar y aterrizar el avión de forma autónoma. El desarrollador aplicará sus tecnologías patentadas para reducir los gastos operativos y de capital de las grandes redes de comunicación.
El satélite también incluirá una variedad de sensores a bordo y enlaces de radio de alta velocidad, que transmitirán datos de telemetría de nuevo a la estación de tierra. La plataforma del satélite tendrá un alcance de más de un centenar de torres de telefonía terrestre, proporcionando cobertura móvil para un área de 17.800 km². Asimismo, contará con transmisores de Sistema de Posicionamiento Global (GPS), así como equipamiento la comunicación y navegación con sistemas Line of Sight (LOS) y Beyond Line of Sight (BLOS).
Con un peso total de 158 kg, el satélite atmosférico Solara 50 podrá volar a una velocidad de 104 km/h de forma constante en un rango de hasta 4,54 millones de kilómetros.