UNA INVERSIÓN DE 32 MILLONES DE DÓLARES
Con una duraciòn entre 24 y 36 meses. Refuerzan la estructura,limpian la fachada y habilitan al público un 25% más.
Después de 73 años, el Coliseo de Roma, símbolo de la ciudad, patrimonio de la Humanidad y una de las siete maravillas del mundo, será remozado con una restauración global que deberá reparar o reconstruir más de tres mil daños y fallas que los expertos han encontrado en los dos últimos decenios.
La restauración incluye un nuevo sistema de iluminación y el traslado de los servicios de taquillas, baños, cafetería y librería. Estas instalaciones se encuentran ahora en el interior del Coliseo y tras las reformas funcionarán afuera, en una predio de 1.600 metros cuadrados. Según las autoridades, estos cambios permitirán a los turistas recorrer un 25% más de superficie del Coliseo.
El mayor anfiteatro romano ha atraído durante años a millones de visitantes. En apenas unas semanas, el equipo que lo ha restaurado podrá finalmente desvelar su trabajo. El que es considerado como uno de los monumentos más importantes del mundo, volverá a lucir su color original.
Los trabajos de restauración han sido realizados a mano, centímetro a centímetro. El equipo ha conseguido eliminar así décadas de suciedad.
“Hemos utilizado una especie de atomizadores con unas boquillas que se encuentran a unos 40 centímetros de distancia cada una. Para utilizar estos atomizadores uno debe colocarse a cierta distancia de la superficie que quiere tratar. No hay nada mecánico, la pared solo tiene contacto con el agua”, explica Gisella Capponi, responsable de la restauración.
El equipo de restauradores ha tenido que llevar a cabo un trabajo muy minucioso ya que solo podía eliminar la suciedad y no el color original del Coliseo.
Pero al principio de su misión, los responsables de la restauración descubrieron restos de cemento que había sido utilizado en el monumento tras la Segunda Guerra Mundial.
“Una vez que esos depósitos de cemento fueron disueltos pudimos eliminarlos utilizando apenas un cepillo suave. Y una vez eliminados los restos de cemento pudimos seguir limpiando la fachada”, explica Capponi.
La restauración del Coliseo comenzó en 2013 y se espera que llegue a su fin en 2016. En total, estas obras financiadas por marca italiana Tod’s.
El Coliseo se extiende sobre 3.500 metros cuadrados de superficie en el corazón del centro romano, en el límite oriental del Foro Romano y a unos 400 metros del Circo Romano, que es el lugar real donde se martirizaban a los cristianos, aunque esa mala fama le ha quedado al Anfiteatro. En el Coliseo combatían los gladiadores, se evocaban batallas famosas, dramas de la mitología clásica y espectáculos de caza mayor.
Fue el emperador Vespasiano el que ordenó la construcción del Anfiteatro Flavio en el siglo I d.C. Su hijo Tito inauguró la obra en el año 80, en el espacio que ocupaba la Domus Áurea del legendario Nerón, cuya estatua colosal en bronce se levantaba vecino al Anfiteatro. De allí le vino el nombre Coliseo, que le dieron en el medioevo también por las dimensiones enormes del monumento.
Después de 73 años, el Coliseo de Roma, símbolo de la ciudad, patrimonio de la Humanidad y una de las siete maravillas del mundo, será remozado con una restauración global que deberá reparar o reconstruir más de tres mil daños y fallas que los expertos han encontrado en los dos últimos decenios.
El alcalde de la ciudad, Gianni Alemanno, que busca ser reelegido como candidato de la derecha que lidera el ex premier Silvio Berlusconi, anunció que mañana declarará formalmente el inicio de los trabajos.
Pero como ocurre siempre en Italia, donde nada importante se hace sin escándalos, denuncias y forcejeos varios, de inmediato el ministerio de Bienes Culturales se declaró en conflicto con el alcalde y aclaró que mañana será el lanzamiento de la obra y su presentación en conferencia de prensa.
La restauración que está por comenzar incluye un nuevo sistema de iluminación y el traslado de los servicios de taquillas, baños, cafetería y librería. Estas instalaciones se encuentran ahora en el interior del Coliseo y tras las reformas funcionarán afuera, en una predio de 1.600 metros cuadrados. Según las autoridades, estos cambios permitirán a los turistas recorrer un 25% más de superficie del Coliseo.
El Coliseo se extiende sobre 3.500 metros cuadrados de superficie en el corazón del centro romano, en el límite oriental del Foro Romano y a unos 400 metros del Circo Romano, que es el lugar real donde se martirizaban a los cristianos, aunque esa mala fama le ha quedado al Anfiteatro. En el Coliseo combatían los gladiadores, se evocaban batallas famosas, dramas de la mitología clásica y espectáculos de caza mayor
Fue el emperador Vespasiano el que ordenó la construcción del Anfiteatro Flavio en el siglo I d.C. Su hijo Tito inauguró la obra en el año 80, en el espacio que ocupaba la Domus Áurea del legendario Nerón, cuya estatua colosal en bronce se levantaba vecino al Anfiteatro. De allí le vino el nombre Coliseo, que le dieron en el medioevo también por las dimensiones enormes del monumento.
El Anfiteatro Flavio era ante todo una gran máquina de espectáculos que proveía el “pan y circo” con que el emperador de turno entretenía y buscaba consenso entre los ciudadanos romanos, siempre tentados por las conspiraciones políticas que agitaron durante siglos al Imperio.
Los trabajos de restauración duran entre dos y tres años, financiados con 25 millones de euros –unos 32 millones de dólares–, por el empresario Raniero Della Valle, propietario de la marca de zapatos y artículos de cuero Todd’s, y de paso también presidente-patrón de la sociedad futbolística Fiorentina, que disputa la Serie A italiana.
El anuncio, hace varios años, del patrocinio de Della Valle al Coliseo, que le da derecho a utilizar en exclusiva el logo con el célebre estadio en las operaciones comerciales de la Todd’s en todo el mundo, dio lugar a denuncias, procesos y conflictos judiciales, lo que postergó los planes.
Un acontecimiento muy interesante ha sido protagonizado un mes atrás por 28 estudiantes de arqueología romana, que descubrieron en la primera galería un sofisticado sistema de recogida y conservación de las aguas de lluvia en dos niveles para purificar el liquido. Esto demostró cómo en el medioevo existía un alto nivel de organización de la vida cotidiana en el Coliseo.
Por otro lado, la semana que comienza servirá de inicio a una campaña de firmas y movilización ciudadano para “limpiar de tráfico al Coliseo”. El proyecto es convertir a toda la zona en peatonal, para que la gente pasee caminando sobre bloques de mármol de travertino romano en un ambiente sereno, purificado las emanaciones y el ruido de autos y ómnibus.