Cuando todavía faltaba un día para la inauguración oficial del famoso evento tecnológico Consumer Electronic Show (CES) en Las Vegas, ayer las principales fabricantes de televisores se adelantaron a mostrar sus mejores productos con los que intentarán seducir al consumidor. El 2014 no es un año más para ellos. Es el del mundial de Brasil y ya se sabe que el torneo de la FIFA es una gran oportunidad para las compañías porque mucha gente aprovecha para un recambio de sus televisores.
La tendencia para el 2014 son los curvos, de enormes tamaños, inteligentes (“smart) y Ultra High Definition (UHD), una tecnología también conocida como 4K que cuatriplica la cantidad de pixeles de una imagen Full HD (de 1080p). La definición 4K es impresionante.
Samsung se despachó con varias pantallas, pero el que se llevó la atención y los aplausos fue el modelo “Bendable” (“flexible”), un 85 pulgadas plano pero que con solo apretar un botón del control remoto, se transforma en curvo. De esa manera se puede colgar de la pared, algo que se le critica bastante a las pantallas chanfleadas.
La firma coreana además mostró una descomunal pantalla curva de 105 pulgadas también LED UHD, presentado como “el más largo del mundo”. Se ve que en Corea tienen una fijación con el tamaño porque el mismo día LG presentó su televisor del mismo tamaño (105¨) y con el mismo slogan de Samsung. Ninguno anunció precios ni fechas estimadas de salida a la venta. La pregunta del millón: ¿Hay diferencias entre un televisor plano y uno curvo? Sí. No grandes diferencias, pero el plus lo aportan la profundidad y la sensación de inmersión que generan las imágenes. Es ideal para ver una película o un partido de fútbol.
Desde hace dos emisiones del CES que el 4K empezó a circular entre los principales fabricantes pero durante el 2013 casi no hubo contenido para impulsar las ventas masivas. Ahora la cuestión parece cambiar porque YouTube, Sony, Netflix y Amazon ya anunciaron que transmitirán contenido online en calidad 4K para poder disfrutarlo en estas pantallas. Sony dijo que filmará el mundial de Brasil en 4K y Netflix debutará con este standar cuando el 14 de febrero estrene la la segunda temporada de la serie House of Cards. Así que en paralelo a las ventas, la industria ofrecerá cada vez más contenido. La apuesta es grande: según cifras de Samsung, este año se vendieron 12 millones de televisores 4K y para 2017 estiman que la cifra trepe a 60 millones.
En los anuncios de este año los televisores 3D parecen haber desaparecido. Si bien hay varios modelos, las marcas ya casi no difunden esa tecnología cuando, en ferias anteriores, el 3D era amo y señor de los anuncios. La incomodidad de usar anteojos, los altos precios, el casi nulo contenido en ese formato y una propuesta de valor escasa fueron algunas de las razones del fracaso.
Los fabricantes de televisores necesitan vender. Y ahora, en la ciudad de los pecados y los casinos, apostaron un pleno al 4K y le pusieron unas fichas a las curvas.
La tendencia para el 2014 son los curvos, de enormes tamaños, inteligentes (“smart) y Ultra High Definition (UHD), una tecnología también conocida como 4K que cuatriplica la cantidad de pixeles de una imagen Full HD (de 1080p). La definición 4K es impresionante.
Samsung se despachó con varias pantallas, pero el que se llevó la atención y los aplausos fue el modelo “Bendable” (“flexible”), un 85 pulgadas plano pero que con solo apretar un botón del control remoto, se transforma en curvo. De esa manera se puede colgar de la pared, algo que se le critica bastante a las pantallas chanfleadas.
La firma coreana además mostró una descomunal pantalla curva de 105 pulgadas también LED UHD, presentado como “el más largo del mundo”. Se ve que en Corea tienen una fijación con el tamaño porque el mismo día LG presentó su televisor del mismo tamaño (105¨) y con el mismo slogan de Samsung. Ninguno anunció precios ni fechas estimadas de salida a la venta. La pregunta del millón: ¿Hay diferencias entre un televisor plano y uno curvo? Sí. No grandes diferencias, pero el plus lo aportan la profundidad y la sensación de inmersión que generan las imágenes. Es ideal para ver una película o un partido de fútbol.
Desde hace dos emisiones del CES que el 4K empezó a circular entre los principales fabricantes pero durante el 2013 casi no hubo contenido para impulsar las ventas masivas. Ahora la cuestión parece cambiar porque YouTube, Sony, Netflix y Amazon ya anunciaron que transmitirán contenido online en calidad 4K para poder disfrutarlo en estas pantallas. Sony dijo que filmará el mundial de Brasil en 4K y Netflix debutará con este standar cuando el 14 de febrero estrene la la segunda temporada de la serie House of Cards. Así que en paralelo a las ventas, la industria ofrecerá cada vez más contenido. La apuesta es grande: según cifras de Samsung, este año se vendieron 12 millones de televisores 4K y para 2017 estiman que la cifra trepe a 60 millones.
En los anuncios de este año los televisores 3D parecen haber desaparecido. Si bien hay varios modelos, las marcas ya casi no difunden esa tecnología cuando, en ferias anteriores, el 3D era amo y señor de los anuncios. La incomodidad de usar anteojos, los altos precios, el casi nulo contenido en ese formato y una propuesta de valor escasa fueron algunas de las razones del fracaso.
Los fabricantes de televisores necesitan vender. Y ahora, en la ciudad de los pecados y los casinos, apostaron un pleno al 4K y le pusieron unas fichas a las curvas.