La Ambigüedad Moral de los medios sobre los presos palestinos
por Alex Margolin
La liberación de presos palestinos de esta semana provocó un polémico debate en Israel sobre qué tan alto es el precio que los israelíes están dispuestos a pagar para reactivar las conversaciones con los palestinos. Muchos israelíes expresaron su tristeza debido a que los palestinos que habían matado a israelíes inocentes, incluyendo un sobreviviente del Holocausto, deben ser liberados de la prisión sólo como un gesto hacia los palestinos.
Del lado palestino, por supuesto, hubo mucha alegría y celebración. Prisioneros que venían sirviendo una sentencia desde hace mucho tiempo luego de haber cometido viles actos de terror, volvían a casa antes de lo esperado.
Es comprensible que las personas que se informan a través de las noticias publicadas por la AP o la BBC consideren *(ni hablar de telesur, RT, o HispanTv) –erradamente- que la perspectiva israelí y la perspectiva palestina son equivalentes en términos morales. Después de todo, esta es la forma en que ambas perspectivas fueron presentadas por estos gigantes de los medios.
Según la AP, miles de palestinos han pasado tiempo en las cárceles israelíes por una amplia gama de actos violentos, desde el lanzamiento de piedras hasta el asesinato.
Los palestinos tienden a ver a los presos como héroes, independientemente de sus actos, argumentando que hicieron sacrificios personales en la lucha por la independencia.
En Israel, muchos consideran a aquellos involucrados en asesinatos como terroristas, y algunos de los ataques permanecen grabados en la memoria colectiva nacional.
Al atribuir el mismo peso moral a los dos puntos de vista, la AP está sugestionando a los lectores para que arriben a la siguiente conclusión: “Aquél hombre que es un terrorista para un lado, es un defensor de la libertad para el otro”. Ese adagio fue empleado por el ejecutivo de Reuters, Stephen Jukes, al comienzo de la Segunda Intifada para explicar por qué Reuters se negó a llamar terrorista a un palestino que estalló a personas inocentes en un autobús.
La cobertura de la liberación de los prisioneros de la BBC sigue esencialmente la misma fórmula. Hay entrevistas con los familiares de los terroristas y sus víctimas. Un lado está entusiasmado con la liberación, y el otro se encuentra adolorido por ella.
Los presos son vistos como héroes de la causa palestina, pero en el lado israelí son vistos simplemente como terroristas, dice nuestro corresponsal.
Pareciera un tema bastante simple. Sólo los israelíes consideran que los actos cometidos por los palestinos liberados, incluyendo un caso de asesinato con un hacha, como actos de terrorismo. El mensaje de la AP y de la BBC es que la moralidad es subjetiva - por lo menos cuando se trata de los palestinos.
La ambigüedad moral mostrada por estos medios de comunicación es parte de una más amplia cultura de impunidad para los palestinos. Se inicia con la insistencia en que los terroristas deben ser nombrados como militantes, no como terroristas, y, finalmente, las escalas morales cambian para que se equilibren en partes iguales entre los terroristas y sus víctimas.
Como para subrayar la omnipresencia de la impunidad Palestina, el artículo de la BBC termina con una breve referencia a un brote de violencia en Gaza que tuvo lugar cuando los prisioneros eran liberados:
...'En otro orden de cosas el miércoles el ejército israelí dijo que había llevado a cabo ataques aéreos en los sitios de lanzamiento de cohetes en el norte de Gaza.
Los ataques fueron realizados durante la noche en respuesta al lanzamiento de dos cohetes desde Gaza hacia la ciudad israelí de Sderot, agregó el militar.'...
El breve interludio llama la atención por dos razones. En primer lugar, sólo se informa de la violencia después de que Israel respondió, no cuando los palestinos atacaron. Y en segundo lugar, nunca menciona a los palestinos por su nombre. Fueron, simplemente se afirma: “dos cohetes disparados desde Gaza.”
El deseo de los medios de comunicación de mantener el equilibrio en la presentación de informes sobre cuestiones relacionadas con la puesta en marcha de las conversaciones de paz no debe dar lugar a la ambigüedad moral. Los medios de comunicación tienen la obligación de informar sobre los eventos como realmente son, y si eso significa el reportar que violentos terroristas fueron liberados de prisión, deben hacerlo sin dudarlo.
Con respecto a los terroristas liberados, son numerosos los ejemplos, y en esta nota es oportuno detenernos en algunos, todos ellos de los presos que serán excarcelados en el marco de la nueva resolución del gobierno israelí.
Muhammad Hassan Daud, que mató a Ofra Mozes, que estaba encinta, y a su pequeño hijo Tal, al lanzar una botella incendiaria hacia el automóvil en el que viajaban, no es un preso político sino un asesino.
Al igual que Mustafa Ganimat, que mató a Meir Ben Yair y a Mijal Cohen en el bosque Masuá.
Y Otman Bani Hasin, que asesinó a la pareja Lea Elmakaias y Yosef Eliahu, dos maestros, mientras paseaban.
O Isa Abed Rabo, que mató a Revital Seri y a Ron Levi cuando paseaban cerca de un monasterio.
Y Mahmud Abu Harabish, que asesinó a la maestra Rajel Weiss y sus tres hijos pequeños y al soldado David Doloroza.
O Karim Fadel Yunis, que secuestró al soldado Abraham Bromberg mientras esperaba el bus para viajar a su casa, y lo mató.
Y Jamal Abu Muhsein que mató a Shlomo Yehia en la localidad de Kadima, o Abd el Rahman Yusuf que asesinó a Genia Fridman en Kfar Saba, o Mahmud Ata Muammar, que asesinó al Profesor Menajem Shtern cuando caminaba cerca del Monasterio de la Cruz en Jerusalem..y Frer Salah Rahmi que mató al octagenario Abraham Kinstler..y muchos más.