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Los Mas aterradores Asesinos Seriales

Info•7/15/2014




Bienvenidos amigos de taringa, les vengo a mostrar y dar un poco de info de estas personificaciones del mal si se quiere, asesinos en serie que se llevaron muchas vidas inocentes.


Harold Shipman: "El doctor muerte"
Harold Frederick "Fred" Shipman es conocido por ser uno de los peores asesinos en serie de la historia moderna.
Nació en una familia de clase trabajadora el 14 de junio de 1946 en Nottingham, Inglaterra.
La carrera asesina de Harold Shipman no despegó con fuerza hasta 1992, fecha en la cual Shipman abrió en Hyde un consultorio en el que trabajó como médico de familia, atendió a más de 3000 pacientes e indujo al sueño eterno a muchos de ellos…
Durante esa etapa asesinó de forma sistemática a lo largo de cinco años, siempre inyectando altas dosis de morfina a pacientes indefensos de edad avanzada que en su mayoría eran mujeres que pasaban los 75 años y que solían fallecer de tarde y en general sin gente alrededor. Para pasar desapercibido Shipman elaboraba un acta de defunción en la que afirmaba que el paciente había muerto por “causas naturales”. Estas actas eran enviadas a un médico que en teoría debía de confirmar el diagnóstico de defunción, pero que en la práctica se limitaba a confirmar los certificados fiándose de sus colegas y dejándose llevar por su comodidad. Así, Shipman aprovechaba esta situación y apuraba a los familiares de sus víctimas para que mandasen a incinerar (la llamada “cremación”) los cadáveres de sus inocentes.
En el año 2000, Shipman fue condenado a 15 cadenas perpetuas consecutivas por los asesinatos de 15 de sus pacientes.
Después del juicio, la policía siguió investigando los archivos del doctor Shipman o como lo apodaron posteriormente, el doctor "Muerte", ya que se estimaba que Shipman había asesinado muchas más veces y que podría haber llegado a matar a 215 pacientes, probablemente autor de más de 250 homicidios, de los cuales el 80% de ellos eran mujeres. También las edades de las víctimas eran un cuestionamiento para la policía, ya que la persona más joven que Shipman había matado entre esos 15 corroborados, era Peter Lewis de 41 años de edad. Finalmente, las investigaciones terminaron con un posible saldo de 250 víctimas, pero se cerró la investigación con el número oficial de 218 asesinatos altamente probables.


Luis Alfredo Garavito
Luis Alfredo Garavito Cubillos (Génova, Quindío, Colombia, 25 de enero de 1957) conocido como La Bestia, El Monje, El Cura o El Loco, es probablemente el más grande asesino en serie de niños de la humanidad.
En 1992 Garavito cometió en Jamundí el primero de sus más de cien asesinatos. Se trataba del pequeño Juan Carlos, quien se divertía tranquilamente en un parque hasta que tuvo la desdicha de pasar enfrente de una caseta en la que Garavito estaba bebiendo. Seguramente fue el alcohol, además de otros factores, lo que en ese instante encendió en Garavito el deseo de violar a Juan Carlos. Era un impulso oscuro y contundente el que, convirtiéndolo en una especie de marioneta humana, tomó el control de Garavito e hizo que pague la cuenta al instante y comience a perseguir al niño desde una distancia prudente. Cuando el niño se detuvo, Garavito aprovechó y compró un cuchillo, cuerda y licor. Entonces y justo antes de que Juan Carlos se levantase para ir a buscar a su madre, Garavito lo engañó ofreciéndole dinero y se lo llevó hasta un potrero cercano, caminando después cerca de los rieles del ferrocarril hasta llegar a un lugar despoblado. Fue allí, en medio de aquel paisaje boscoso y lleno de charcas que reflejaban la luz de la luna, donde el trastornado Garavito tuvo la revelación que lo impulsó a complacer su maltrecho concepto de venganza: ‹‹Me transporté a mi infancia, sentí mucho odio, más los niños que yo llevaba nunca los mataba, y es allí donde cojo a este menor, empiezo a tasajearlo con una cuchilla y se apodera de mí algo extraño que me decía “mate, que con matar ya venga muchas cosas”. Fue así como yo procedí a matarlo, así fue mi primera muerte".
Garavito se hacía pasar por vendedor ambulante, monje, indigente, discapacitado y representante de fundaciones ficticias en favor de niños y ancianos.
Muchos de los cuerpos sin vida de los menores fueron encontrados degollados, mutilados y con señales de haber sido atados. También presentaban señales de penetracion carnal violenta y tortura; con cuchilladas en el corazón, en las nalgas, con los miembros
genitales mutilados y colocados en la boca o incluso decapitados.
Garavito confesó haber asesinado a 172 niños, luego de ser capturado y judicializado por las autoridades colombianas.Es el mayor asesino en serie de Colombia.


Gilles de Rais
Gilles de Montmorency-Laval, baron de Rais, llamado Gilles de Rais (o Gilles de Retz), fue un noble y asesino en serie francés del siglo XV que luchó en los años finales de la Guerra de los Cien Años junto a Juana de Arco.
Era culto aunque no reflexivo, ávido de riquezas pero despilfarrador. Desde ese momento se entregó a los más locos dispendios para satisfacer sus más caros caprichos. No se recuerda príncipe o rey que hubiese llevado un lujo semejante.
Por otra parte, todo el que acudía a él disfrutaba de su generosidad; el extranjero era bien recibido, cualquiera que fuese su condición, a cualquier hora del día o de la noche; tenía hospitalaria mesa, y era raro que abandonase su mansión sin salir colmado de dones en especies o en metálico. Gastaba dinero en ostentación para recuperar el prestigio perdido. Realizaba grandes banquetes. Gastó la mayoría de su fortuna en obras teatrales que recordaban sus campañas con Juana y en fiestas para sus extraños amigos y consejeros.
Para procurarse el dinero necesario, tuvo que recurrir a numerosos arbitrios y ruinosos contratos. Logra la colaboración de aposentadores, burgueses y mercaderes, que le adelantan a un interés usurario las sumas que, por una generosidad neurótica, se le funden entre los dedos y se hunden en un abismo sin fondo.
Ante esta situación se vuelve hacia el esoterismo buscando en la alquimia el modo de fabricar el oro que le falta (se interesó por el secreto de la Piedra filosofal). Se rodeó de una corte grotesca de brujas, nigromantes, alquimistas, entre los que se encontraba un embaucador florentino llamado Prelati quien le aseguró que llenaría sus arcas gracias a la magia negra.
El mariscal visitaba con frecuencia a su cómplice y se informaba con ansiedad del resultado de las investigaciones. Prelati aseguró a su señor que, en una de sus invocaciones, había visto cerca de él al demonio, pero que esta aparición fantástica se desvaneció sin que hubiera podido pronunciar palabra alguna. El crédulo mariscal, que tenía un pánico atroz al diablo aunque nunca lo veía, hizo caso de Prelatti, con quien tenía una relación homosexual, y mandó que se redoblasen los ensalmos y los conjuros.
«Es imposible que el mariscal salga bien de sus empresas —dijo uno de los familiares de Gilles de Rais— si no ofrece al demonio la sangre y los miembros de niños llevados a la muerte. Porque su lectura habitual la constituyen los más ardientes poemas de Ovidio y el relato que hace Suetonio de los criminales sacrificios que exige el rey del infierno. ¿Qué le importa el sacrificio de vidas humanas si adquiere a ese precio el poderío que codicia?». A esto se unía, además, su voluntad de matar niños para su disfrute y placer personal.
En su afán por procurarse víctimas para sus sacrificios, servidores de Gilles de Rais como Henriet y Poitou, recorrían los pueblos y las aldeas buscando niños y adolescentes prometiéndoles que los harían pajes en los castillos del señor de Rais. Siempre en lugares lejanos, incluso en algunas ocasiones el propio Gilles con amabilidad acudía personalmente a las casas de los plebeyos para asegurar a los parientes de los niños un prometedor futuro. De las víctimas los padres no tenían más noticias y, si preguntaban, les respondían que estaban bien. Pronto la gente se alarmó y de Rais recurrió a los raptos. Entre 1432 y 1440 se llegaron a contabilizar hasta 1.000 desapariciones de niños de entre 8 y 10 años en Bretaña. Pero la gran locura llegaba por la noche cuando él y sus esbirros se dedicaban a torturar, vejar, humillar y asesinar a los niños previamente secuestrados. Después de cada sangrienta noche, Gilles salía al amanecer y recorría las calles solitario, como arrepintiéndose de lo hecho, mientras sus secuaces quemaban los cuerpos inertes de las víctimas. El temor se apoderó de los habitantes de los pueblos. Los criados tuvieron que ampliar su campo de acción, con lo que el pavor se extendía más y más. Hasta que las murmuraciones se convirtieron en gritos que llegaron a las más altas autoridades.
Llegó a utilizar varias de sus posesiones, no sólo el castillo de Tiffauges, para cometer sus fechorías, como el castillo de Machecoul, el de Champtocé y la casa de la Suze.
Una vez se aprovechó de unos niños que eran mendigos y que fueron a pedir limosna inocentemente a su castillo. Gilles los violó y desmembró. Una vez muertos, los abrazaba fuertemente y deliraba; en otras ocasiones se reía ante los últimos estertores del niño y muchas veces cortaba la vena yugular haciendo brotar la sangre.


Pedro Alonso Lopez
Pedro Alonso López (Ipiales, Nariño, Colombia, 8 de octubre de 1948), también conocido como el Monstruo de los Andes, es un asesino en serie colombiano que tras su captura en 1980 confesó el asesinato de más de 300 niñas y jóvenes en Colombia, Ecuador y Perú. Se le da el crédito de la persona con mas asesinatos de toda la historia.
Pedro Alonso López nació en el municipio de Ipiales, Nariño y a los seis meses, su madre se mudó a El Espinal departamento de Tolima en 1948 en la época conocida como “La Violencia” periodo de guerra civil no declarada que provocó cerca 200.000 muertes.
Era el séptimo hijo de un total de trece hermanos, hijos de una prostituta de pequeña estatura, y tuvo una infancia infeliz por la violencia, por el excesivo control de su madre y la ausencia de la figura paternal.
En 1957 con 9 años de edad fue sorprendido por su madre intentando mantener relaciones sexuales con su hermana menor y fue desterrado de la casa. Vivió en estado de indigencia como gamín en Bogotá y fue abusado sexualmente. A la edad de 12 años fue adoptado por una familia estadounidense. Pero una nueva agresión sexual por parte de un profesor le hizo huir de nuevo y volver a las calles.
En 1969 con 21 años de edad fue encarcelado por hurto y en prisión fue abusado por tres presos; decidió no volver a ser una víctima y los asesinó días después. Como fue declarada defensa propia, solo se le añadieron 2 años de condena.
A su salida de prisión en 1978, Pedro viajó extensamente por todas partes del Perú. Durante este tiempo, que él más tarde reconoció, había empezado a atacar violentamente y asesinar por lo menos 100 muchachas jóvenes de tribus locales por toda la región. La verdad es que es imposible verificar estas denuncias, pero lo que sí se sabe es que fue capturado por un grupo de Ayacuchanos, en el centro sur del Perú, mientras intentaba secuestrar a una muchacha de tan solo 9 años de edad.
Los ayacuchanos le despojaron de sus ropas, pertenencias y lo torturaron durante varias horas antes de decidir enterrarlo vivo. No obstante, tuvo la suerte de su lado, porque un misionero americano intervino y convenció a sus captores que el asesinato era impío y que deben entregar a Pedro a las autoridades. Ellos consideraron esta posibilidad y entregaron a su prisionero a las autoridades peruanas. Las autoridades judiciales y policiales no quieren perder el tiempo en investigar la denuncia de las pequeñas tribus y el Gobierno peruano deporta a Pedro a Ecuador.
En su retorno a Ecuador, Pedro empezó a viajar alrededor de la región, incluso frecuentemente se detiene en Colombia. Las autoridades pronto empezaron a relacionar un acrecentamiento en casos de personas desaparecidas, más concretamente a muchachas jóvenes, sin embargo, rápidamente concluyeron que se estaba produciendo debido al crecimiento de la demanda de esclavos sexuales y trata de blancas.
En abril de 1980, una riada inunda Ambato cerca de Ecuador y esto causó que las autoridades tomaran de nuevo al archivo de casos de las personas desaparecidas cuando las aguas rabiosas desenterraron los restos de cuatro niñas. Mientras era difícil por los especialistas determinar las causas de las muertes, concluyeron que las muchachas que habían encontrado, obviamente alguien se había tomado las molestias de esconder sus cuerpos a ojos entrometidos a raiz de esto finalmente fue capturado y encarcelado.

Los Mas aterradores Asesinos Seriales [Actualizado]
Miyuki Ishikawa
Miyuki Ishikawa fue una matrona japonesa y asesina en serie que se cree que asesinó a varios niños con la ayuda de varios cómplices a lo largo de 1940.
En la década de los 40, Miyuki Ishikawa trabajaba como directora de la Maternidad del hospital Kotobuki en Tokyo, Japón. El número de bebés aumentaba en el hospital, y la ausencia de servicios sociales y la escasez de ingresos de los padres de los bebes, forzaron a la partera a hacer lo inimaginable. La demencial presión que Miyuki sentía la llevó a dejar morir centenares de infantes recién nacidos, creyendo que así les evitaría una vida de angustia.
El número exacto de víctimas es desconocido, pero los casos confirmados indican que Miyuki asesinó por lo menos 103 recién nacidos. Su modus operandi era negar el cuidado a los recién nacidos hasta que estos morían de hambre y sed o, agotados por los continuos llantos que les debilitaban, acababan muriendo sofocados.
Esta práctica hizo que todas las matronas de la Maternidad del hospital Kotobuki presentaran su renuncia de inmediato. Mientras, Ishikawa comenzó con su ola de infanticidios; una vez que el bebé nacía ella lo abandonaba y por ende el bebé perecía ante la falta de cuidados.
Sin embargo Miyuki no se detuvo y pronto comenzó un negocio de muerte con su esposo Takeshi, convenciendo a los padres de pagar alrededor de 4000 yenes, cantidad que no se comparaba a los gastos que representaría mantener a estos niños “no deseados”. A cambio ella les libraría de la carga de forma permanente.


Javed Iqbal
Javed Iqbal fue detenido en diciembre de 1998 después de que en un acto de exhibicionismo enviase una carta a la Policía en la cual confesaba haber estrangulado a un centenar de jóvenes. Además de mofarse de la incapacidad de las autoridades de atraparlo y ponerlo entre rejas, en ella explicaba cómo había cortado en pedazos los cuerpos de sus víctimas, de las que abusaba sexualmente antes de asesinarlas, y luego depositaba los restos en una tinaja con ácido para hacer desaparecer los cadáveres.
El 30 de diciembre, en otro acto de exhibicionismo típico de este tipo de criminales, Iqbal se había presentado en las oficinas de “The News”, un periódico de la ciudad paquistaní de Lahore. En la redacción de dicho periódico declaró que no sentía remordimientos por haber matado a 100 niños, pero que podría haber matado a 500 y que si sólo asesinó a 100 fue porque no quiso ir “más allá”. Confesó a los periodistas que había actuado así en protesta por los malos tratos que sufrió de las Fuerzas de Seguridad, y que temía por su vida si se entregaba directamente a la Policía, por ese motivo había acudido al periódico local.
Casi todas las víctimas procedían de familias muy pobres o eran mendigos, y en algunos casos habían pasado meses de la desaparición hasta que las familias presentaron las denuncias. La gran mayoría fueron identificadas por sus familias a las que fueron mostradas las fotografías.

asesinos por naturaleza
Pedro Rodrigues Filho
Pedro Rodrigues Filho (n. 1954, conocido como Pedrinho Matador, fue un asesino en serie brasileño que fue condenado en 2003 a 128 años de prisión por el asesinato de 71 personas. Pedrinho Matador perseguía y mataba a otros criminales, descargando su instinto asesino en aquellos que el consideraba "malos".
Fue a los 13 años cuando Pedro sintió por primera vez el impulso de matar en una pelea con un primo mayor. Entonces se salió de control y lo comenzó a golpear brutalmente, para finalmente intentar matarlo al empujarlo en una prensa de caña de azúcar. Pero el primo de Pedro sobrevivió.
Ya con catorce años, Pedro encontró el pretexto perfecto para desahogar su ira cuando el vice prefecto de Alfena inculpó a su padre de robar desayunos escolares. En realidad el vice prefecto quería despedir al padre de Pedro y, ya que éste era guardia de seguridad, acusarlo de robo equivalía a acusarlo de hacer aquello que debía evitar. El despido de su padre representaba menos recursos económicos y un incremento de la violencia familiar, por lo que Pedro decidió tomar cartas en el asunto y asesinó al vice prefecto, matando poco después al guardia que supuestamente era el verdadero ladrón.
La violencia extrema parecía ser la única motivación de "Pedrinho", quien siendo aun menor de edad, se involucró en el narcotráfico y llegó rápidamente a ser uno de los líderes al asesinar a varios de sus secuaces. De esta forma, Pedro Rodrigues tomó el control del negocio de drogas en Brasil; pero su pareja (una muchacha conocida como "Botinha" fue liquidada por la policía, y se vio en la obligación de huír y volver a formar su grupo de narcotraficantes, esta vez a menor escala.
Poco tiempo más tarde, Pedro se entera de la muerte de su madre, la cual fue asesinada con 21 puñaladas. El asesino no era otro que su propio padre. Lo buscó hasta encontrarlo y lo mató con un machete. No contento con ello, le abrió el pecho y le sacó el corazón, el cual mordió y escupió.
Este último y horroroso crimen, había llamado demasiado la atención de la prensa y la policía brasileña, por lo que Pedrinho (apuntado como el principal sospechoso), fue intensamente buscado por las autoridades. El 27 de Mayo de 1973, "Pedrinho" es atrapado y trasladado a la prisión de Araquara, en Sao Paulo. Mientras era transportado en un furgón policial, junto a otro sospechoso, lo asesina estando esposado. Cuando los guardias abrieron las puertas del furgón, quedaron atónitos... Rodrigues les explicaría que aquel sospechoso era un violador y debía morir. Para aquel entonces, "Pedrinho" tenía 19 años y ya podía ser procesado.
Pocos días antes de ser apresado, Rodrigues Filho se había enterado de la muerte de su hermana. En vista de que fue a dar a la cárcel, no logró consumar su venganza... o al menos no de forma inmediata.
El destino quiso que el asesino de su hermana, fuera a dar a la misma cárcel de Rodrigues Filho. Ambos se habían hecho amigos; pero cuando Rodrigues supo la verdad, no dudó en matarlo. "Estoy justificado" diría a la prensa, años más tarde. De la misma forma, tampoco duda en asesinar a un reo que le resultaba antipático "de cara", o a otro por roncar durante la noche.
Dos horas diarias de ejercicio habían convertido a "Pedrinho" en un verdadero atleta, capaz de vencer a cualquiera en una pelea. Con un intimidante físico, repleto de tatuajes y una constante predisposición a la violencia y el asesinato, Rodrigues Filho se había convertido en una amenaza para los otros reclusos. Se trató de mantenerlo aislado; pero no podían alejarlo de la población general por mucho tiempo. De esta forma, "Pedrinho" siguió asesinando tras las rejas.
Todo aquel que él considerara "malo", era degollado, decapitado o apuñalado. Pero no siempre asesinaba con armas. En varias ocasiones, valiéndose de su fuerza física, mató a otros reclusos e incluso guardias de la cárcel.
Actualmente Pedro sigue en prisión, y en uno de sus recientes tatuajes se puede leer la siguiente leyenda, en la cual expresa con sinceridad la motivación de sus crímenes. Dice así: ‹‹Mato por placer››


Yang Xinhai
Yang Xinhai también conocido como Wang Ganggang, Yang Zhiya, y Yang Liu, fue un Asesino en serie chino que confesó que había cometido 65 asesinatos entre 1999 y 2003 y fue sentenciado a muerte y ejecutado por 67. En los medios de comunicación, se le solía conocer como "Monstruo asesino".
En 1988 y 1991, Yang fue sentenciado a trabajos para la comunidad por el delito de robo en Xi'an, Shaanxi y Shijiazhuang, Hebei.
En 1996, fue sentenciado a cinco años de prisión por intento de violación en Zhumadian, Henan y liberado en 1999.
En efecto, ese mismo año de 1999 Yang empezaría un itinerario de sangre que sólo se detendría en el 2003, dejando a su paso 67 muertes. Su modus operandi era éste: iba de una provincia a otra en su bicicleta, y por la noche entraba al hogar de las víctimas, casi siempre granjeros o agricultores; entonces, ya adentro, empleaba un hacha, un martillo o una pala, golpeaba hasta matar a la víctima o las víctimas, y a veces violaba a las mujeres, acabando después con éstas y con los presentes; finalmente, solía tomar ropa nueva, zapatos grandes y dinero.
En el primero de sus asesinatos, ocurrido en octubre del 2002, Yang asesinó con una pala a un hombre y a su pequeña hijita de seis años. Después violó a la embarazada esposa del difunto, dejándola viva (gracias a lo cual testificaría contra él en el juicio) pero gravemente herida.
Yang fue detenido el 3 de noviembre de 2003. Poco después de ser arrestado, confesó el asesinato de 65 personas, 23 violaciones y cinco ataques causando serias lesiones. Realizó cuarenta y nueve asesinatos, diecisiete violaciones y cinco ataques en Henan; ocho asesinatos y tres violaciones en Hebei; seis asesinatos y dos violaciones en Anhui, y dos asesinatos y una violación en Shandong.
El 1 de febrero de 2004, Yang fue declarado culpable de 67 asesinatos y 23 violaciones y sentenciado a la Pena de Muerte. Fue ejecutado el 14 de febrero de 2004 de un tiro en la nuca.

psicopata
Andrei Chikatilo
Andrei Romanovich Chikatilo es considerado el peor Asesino en serie de la Unión Soviética.
Su actividad criminal lo llevó a realizar al menos 52 asesinatos. Conocido como "El Carnicero de Rostov", vivía una doble vida, como hombre casado trabajador y miembro de la sociedad comunista del momento, y como asesino dotado de gran habilidad para ganarse la confianza de los niños y disfrutar con impunidad de sus horrendos crímenes.
Era el típico marido sumiso y asexual. Hacía todo lo que su mujer le ordenaba o casi todo. Ella solía desear los placeres del lecho con más frecuencia que él, y eso les llevaba a frecuentes discusiones, a que ella le recordase en todo momento lo taciturno e inerte que era. Su acusación de haber molestado sexualmente a las estudiantes le costó el trabajo, pero ganó uno nuevo en una fábrica en el que tenía que estar viajando constantemente. Siempre se estaba moviendo, lo cual le ayudaba a escoger sus nuevas víctimas.
El 22 de diciembre de 1978, Chikatilo mató por primera vez a los 43 años. Abordó en la calle a una niña de nueve años de edad, y la convenció para que se fuera con él a una cabaña que poseía en las afueras de la ciudad. Sabía cómo hablar a los niños, él mismo había sido maestro y tenía a sus dos hijos. Una vez allí la desvistió con violencia. Accidentalmente, le hizo un rasguño del que brotó sangre, hecho que le propició una erección inmediata, estableciendo el vínculo fatal entre sangre y sexo. Luego, sacó un cuchillo y se lo clavó a la niña en el estómago. Con cada puñalada notaba que se acercaba más al orgasmo, por lo que no cesó de hacerlo hasta la eyaculación. Chikatilo había intentado satisfacer su necesidad sexual movido por la esperanza de llegar a ser igual que los demás, pero no lo era. Su flacidez y las burlas de las mujeres que se lo recordaban a cada momento, era más de lo que podía esperar. También se dio cuenta de que su placer no consistía en acariciar los genitales ajenos, sino en maltratarlos.
Tres años pasarían antes de que Chikatilo asesinara por segunda vez, el 3 de septiembre de 1981. Su segunda víctima fue Larisa Tkachenko de 17 años de edad, la convenció de ir con él al bosque para tener relaciones sexuales, pero fallo en el intento por lo que ella se río de él, esto lo enfureció, perdió el control, estranguló a la mujer y eyaculó sobre el cadáver, mordisqueó su garganta, le cortó los senos y en su frenesí se comió los pezones. Luego, comenzó a lanzar aullidos mientras bailaba una danza de guerra alrededor del cuerpo. Dejó el cuerpo sin vida con un palo enterrado. En esos momentos supo que volvería a matar. Los dos primeros asesinatos de Chikatilo tuvieron cierto carácter fortuito. Es posible que, en ambos casos, sus intenciones fueran solamente de índole sexual. Los gritos de terror le excitaban, pero era el asesinato en sí lo que representaba para él el acto sexual supremo.
Chikatilo asesinó a otras 3 personas ese año, entre ellas se encontraba su primera víctima masculina, Oleg Podzhivaev de 9 años de edad, el cuerpo no se encontró pero Chikatilo afirmó ser el responsable y que le había arrancado los genitales. La Prensa estaba enloquecida con el asesino en serie, el modus operandi era siempre el mismo, sus víctimas siempre se encontraban en los bosques, con indicios de violencia y sadomasoquismo, y en ocasiones les faltaban miembros a las víctimas, que eran siempre niños, niñas y chicas jóvenes. Entre sus presas habían muchos escapados de casa y retrasados mentales, pues se dejaban convencer más fácilmente y agradecían su ayuda en el laberinto del sistema de transportes local, con el que no estaban familiarizados.
En 1984 asesinó a 15 personas. Mientras el tiempo entre sus asesinatos iba disminuyendo, el número de víctimas iba en ascenso. Casi todas las víctimas sufrían la mutilación de los ojos. A las adolescentes o chicas jóvenes les seccionaba los pechos o los pezones, ya fuera con sus afilados cuchillos o con los dientes. Además practicaba actos de canibalismo, en sus declaraciones confesaría que le gustaba tragarse las partes del cuerpo más blandas.
El 17 de octubre de 1990, volvió a matar en un bosque cercano a la estación de Donlesjoz. Este crimen absorbió a toda la Policía Local y a una fuerza antidisturbios de 100 hombres. Pero dos semanas después, Chikatilo volvió a actuar, y ésta vez fueron unos 600 detectives los encargados de investigar a lo largo de la línea de los bosques, en dónde montaban guardia tres o cuatro oficiales en los apeaderos más aislados.
El 6 de noviembre de 1990, uno de estos detectives, el sargento Igor Rybakov, vio surgir del bosque un hombre con traje y corbata. Mientras observaba cómo éste se lavaba las manos en la fuente advirtió que tenía un dedo vendado y una mejilla manchada de sangre.
El fiscal general de la provincia de Rosstov emitiría una orden de detención contra Chikatilo, efectiva a partir del 20 de noviembre de 1990. Y ese mismo día, en efecto, fue retenido por la KGB.
Los jueces no dudaron en anunciar el veredicto que habían nominado: el 15 de octubre de 1992 fue sentenciado a la pena capital.


Manuel Delgado Villegas
anuel Delgado Villegas conocido como el Arropiero, fue un asesino en serie español. Es considerado el peor asesino de la historia criminal española.
Manuel se crió con varios parientes diferentes, que le propinaban frecuentemente palizas que le curtieron el cuerpo y endurecieron el corazón. Acudió a la escuela, pero fue incapaz de aprender a leer y escribir. Era bisexual, mostraba un carácter bastante violento y la promiscuidad empezó a ser su norma de vida. Empezó a gozar de gran estima entre homosexuales y prostitutas, y logró a vivir a su costa. Su “éxito” se debía a que padecía anaspermatismo, es decir, ausencia de eyaculación, por lo que era capaz de practicar repetidos coitos en busca de un orgasmo que no conseguía alcanzar.
Contaba 20 años de edad cuando el Arropiero emprende su carrera criminal. Era 1964, hasta entonces los delitos no habían pasado de proxenetismo y paso clandestino de fronteras. “Vi un hombre dormido apoyado en un muro. Me acerqué a él muy despacio y, con una gruesa piedra que cogí cerca del muro, le di en la cabeza. Cuando vi que estaba muerto, le robé la cartera y el reloj que llevaba en la muñeca. ¡No tenía casi nada y el reloj era malo!”.
En el año 1969 cometió su acto criminal más execrable. Asaltó a una señora de 68 años, propinándole un fuerte golpe. Después la arrojó desde una altura de 10 metros, descendió en su búsqueda y arrastró el cuerpo ensangrentado hasta el interior de un túnel, donde sació su degenerado instinto sexual mientras lentamente la estrangulaba. Horrible acto de necrofilia que volvió a repetir durante las tres noches siguientes.
El Arropiero fue detenido a comienzos de 1971 en el Puerto de Santa María por estrangular a su novia, que apareció con los leotardos anudados al cuello. Los policías se encontraron ante un necrófilo, ya que Delgado reconoció que tuvo relaciones sexuales varias veces con el cadáver. Tras la detención empezó a desgranar una secuencia de crímenes terribles perpetrados durante varios años de vagabundeo.
De los cuarenta y ocho asesinatos que se atribuyó -especificó que estuvo a punto de matar a seis personas más para satisfacer su apetito sexual- durante sus siniestras andanzas por Francia, Italia y España, sólo se llegaron a probar ocho, debido a su extrema complejidad, que hubiera precisado la colaboración policial a nivel europeo. Faltaron acusaciones particulares, había pocos testigos. No se llegó a celebrar la vista oral, sino que con base en la Ley de Enjuiciamiento Criminal se emitió un auto de sobreseimiento libre, por el que quedó archivada la causa y se ordenaba su internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario. El de Carabanchel fue su destino, hasta el cierre del mismo hace una década.
Tras el cierre del madrileño psiquiátrico penitenciario de Carabanchel prosiguió su internamiento judicial en el sanatorio alicantino de Foncalen. Con la entrada en vigor del nuevo Código Penal fue puesto en libertad, falleció al poco tiempo debido a su desmedida adicción al tabaco, desarrolló una EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) que acabó con su vida el 2 de febrero de 1998.


Aleksander Pichushkin
Aleksandr Pichushkin es un asesino en serie ruso, conocido como el "asesino del martillo" o del "ajedrez", quería que sus asesinatos igualaran el número de casillas de un tablero de ajedrez, es decir 64.
Alexander Yuryevich Pichushkin nació el 9 de abril de 1974 en Mystischi, Óblast de Moscú, Rusia. Poco se sabe de él antes de convertirse en el Maníaco del Martillo. Su padre abandonó a su familia cuando él todavía era un bebé, por lo que fue criado por Natalya, su madre. Cuando Pichushkin tenía solo 4 años de edad se cayó de un columpio y sufrió una herida en la cabeza, tras el golpe ingresó a un instituto para niños con discapacidades. Presuntamente es por esto que Alexander no congeniaba con los niños de su barrio, razón por la que pasaba gran parte de tiempo solo y callado.
Pichushkin empezó a matar en 1992, a los 18 años de edad, cuando asesinó a un compañero de estudios, al que empujó por una alcantarilla para que se ahogara porque se había negado a acompañarle en sus asesinatos. También confeso haber matado a un indigente al lanzarlo de un edificio. De ahí en adelante, Pichushkin comenzaría a perpetrar una serie de asesinatos que aterrorizaría a todos los moscovitas durante años, pese a que se empezó a hablar de un asesino en serie suelto recién en 2001.
El modus operandi de Pichushkin era simple, como por ejemplo, invitar a indigentes a tomar una cerveza o vodka para emborracharlos y luego asesinarlos a martillazos, también engañaba a mujeres con una cita y las asesinaba o engañaba a sus propios compañeros del trabajo a los que invitaba a tomar algo y luego los asesinaba.
Pichushkin fue arrestado el 16 de junio de 2006 en su casa de Moscú, después de que la policía encontrara en el contestador de la casa de una de sus víctimas un papel con datos que la mujer dejó a su hijo para que supiera a donde había ido (nombre completo de Pichushkin con su número telefónico), la policía se abalanzó sobre la casa de Pichushkin, quien no ofreció resistencia y confesó todo desde el primer momento.
En su casa, la policía encontró algo que le valdría el apodo del "Asesino del ajedrez"; en ella, Pichushkin tenía un tablero de ajedrez en el que con monedas iba tapando cada escaque conforme las víctimas que mataba. Así, el tablero tenía 61 escaques ocupados, pero la fiscalía sólo encontró prueba de 49 asesinatos.
El 29 de octubre de 2007 se confirmó la sentencia contra Pichushkin y fue sentenciado a cadena perpetua.

asesinos por naturaleza
John Wayne Gacy
John Wayne Gacy, Jr. conocido también como "Pogo" o "El payaso asesino", fue un asesino en serie estadounidense que violó y mató a 33 hombres jóvenes entre 1972 y 1978. Veintiséis de sus víctimas fueron enterradas en el semisótano de su propia casa, otras tres en otros lugares de la casa, y otras cuatro fueron lanzadas a un río cercano.
Se le llamó "El payaso asesino" porque hacía servicios sociales en desfiles y fiestas de niños vestido de payaso, se hacía llamar "Pogo el payaso", personaje que creó él mismo.
El lector que a partir de ahora va a adentrarse en la historia real de John Wayne Gacy descubrirá que el mal humano se esconde en lugares todavía menos accesibles que una arteria cerebral colapsada, como la que tenía Gacy desde que se cayera en el jardín de su casa cuando era niño y que, según algunos expertos, transformó su cerebro en una mente psicopática.
Fue torpe en los estudios, se matriculó en cinco universidades y tuvo que abandonarlas todas; sin embargo, terminó su último intento de estudiar Ciencias Empresariales y se licenció con brillantez. Hasta llegó a ser un hábil hombre de negocios. Se enroló en cuantas asociaciones caritativas, cristianas y civiles pudo, pero mantuvo una oscura relación con su primera esposa, llena de altibajos y cambios de temperamento. Tuvo dos hijos a los que amó y respetó, sin que eso nublara un ápice su eficacia para atraer y matar a otros adolescentes. Resulta, incluso, paradójico que un hombre obeso y aquejado de graves problemas en la espalda fuera capaz de atacar, maltratar, matar y enterrar a jóvenes llenos de vigor.
El 22 de mayo de 1978, Rignall decidió salir a tomar unas copas en alguno de los bares del New Town de Chicago. Mientras paseaba, ya de noche, un coche le cortó el paso. Un hombre de mediana edad y peso excesivo se ofreció para llevarle a la zona de bares más famosa del lugar. Rignall, osado, despreocupado, acostumbrado a viajar haciendo auto stop y, sobre todo, harto de pasar frío, aceptó la invitación sin sospechar que aquel hombre, en un descuido, le iba a atacar desde el asiento del conductor y a taparle la nariz violentamente con un pañuelo impregnado de cloroformo.
Lo siguiente que Rignall pudo recordar fue la imagen de su nuevo colega desnudo frente a él, exhibiendo una colección de objetos de tortura sexual y describiendo con exactitud cómo funcionaban y cuánto daño podrían llegar a producir. Rignall pasó toda la noche aprendiendo sobre sus propias carnes mancilladas una y otra vez la dolorosa teoría que su secuestrador iba explicando. A la mañana siguiente, el joven torturado despertaba bajo una estatua del Lincoln Park de Chicago, completamente vestido, lleno de heridas, con el hígado destrozado para siempre por el cloroformo, traumatizado… pero vivo.
Tenía el triste honor de ser una de las pocas víctimas que escaparon a la muerte después de haber pernoctado en el salón de torturas de John Wayne Gacy. En sólo seis años, 33 jóvenes como él vivieron la misma experiencia, pero no pudieron contarlo.
Ninguna sospecha recayó en Gacy, hasta el 12 de diciembre de 1978, cuando fue investigado después de la desaparición del adolescente de 15 años, Robert Piest, quien fue visto por última vez camino de una entrevista de trabajo con él. Un allanamiento en casa de John reveló diversos artículos relacionados a otras desapariciones.
El 22 de diciembre de 1978, Gacy acudió a sus abogados y confesó sus crímenes
John Wayne Gacy fue hallado culpable el 13 de marzo y fue sentenciado a 21 Cadenas Perpetuas y 12 Penas de muerte.
Fue ejecutado por inyección letal el 10 de mayo de 1994. Sus últimas palabras, que revelan su personalidad y su no arrepentimiento por sus crímenes fueron ¡Besenme el culo !¡nunca sabrán donde están los otros!.


Doráncel Vargas
José Dorángel Vargas Gómez también llamado el Comegente, es un asesino en serie y caníbal venezolano. Vargas era un vagabundo que solía cazar a sus víctimas en el parque Doce de Febrero, en los alrededores del río Torbes de la ciudad de Táriba, en el estado Táchira, a 750 kilómetros de Caracas. Vargas fue el primer asesino en serie conocido de la historia de Venezuela, asesinando decenas de personas. Aunque también se estima que pudieron ser 40.
En la década del 90, Venezuela se estremeció ante la presencia de un demente que se comía a sus víctimas. Rápidamente popularizado por la Prensa, ya que era el primer asesino serial de la nación, Dorancel Vargas Gómez, que pasó de un simple vagabundo a convertirse en un monstruo, es conocido hasta el día de hoy como “El Comegente” o “El Hannibal Lecter de Los Andes”. Cabe resaltar que, debido a un error tipográfico de la Prensa, su nombre fue cambiado a Dorángel.
Dorancel Vargas Gómez nació en la región de Caño Zancudo del Estado de Mérida, Venezuela, el 14 de mayo de 1957, proveniente de una familia dedicada a la agricultura. Los escasos recursos económicos de su hogar lo obligaron a dejar los estudios cuando cursaba los últimos años de la escuela primaria. A raíz de esto, cambió sus actividades de granjero por la vida de ladrón. Durante ese tiempo fue encarcelado por delitos menores como robo de gallinas y ganado. Sin embargo su primera detención de gravedad no fue hasta años después.
En 1995 fue arrestado gracias a la denuncia de Antonio López Guerrero, un amigo de Cruz Baltazar Moreno, quien sirvió de almuerzo a Vargas, y de quien solo sobraron sus pies y manos. Tras ser detenido, Vargas fue internado en el Instituto de Rehabilitación Psiquiátrica de Peribeca. Después de 2 años de tratamiento fue liberado una vez que la evaluación psicológica confirmó que no era una amenaza. No obstante Dorancel no recibió ningún tratamiento para su enfermedad mental, y su familia no pudo prestarle el apoyo necesario. Así, El Comegente huyó de su casa para visitar a la persona que lo denunció, Antonio López. Después de comérselo se trasladó a la ciudad de San Cristóbal en el Estado de Táchira, donde aparentemente llevó una vida normal como vagabundo.
Al vivir en las calles mendigando, la Policía pronto perdió su rastro, y Dorancel pasaba sus días merodeando por los márgenes del río Torbes, como también en las cercanías del parque 12 de Febrero con su compañero de celda, Manuel.
Al parecer el comegente construyó una rústica casa en un rancho abandonado, lugar donde se dedicó a sazonar a sus víctimas, aunque prefería dormir en un estrecho túnel bajo el puente Libertador. Es en este sector donde Dorancel hace amistad con los pueblerinos del área. Su siguiente víctima fue Manuel, su amigo y compañero de la cárcel, a quien cocinó en deliciosas empanadas, de acuerdo al testimonio de las personas que lo comieron sin saberlo. Cuando los oficiales le preguntaron por qué lo mató, Dorancel respondió: “como era tan buena persona seguro tenía que estar bien sabroso”. A partir de noviembre de 1998 el “Hannibal Lecter de los Andes” comenzó a matar personas cada semana.
Dorancel permanecía cerca de la orilla del río Torbes, donde cazaba obreros y deportistas que habitaban o trabajaban en el sector. Cuando sus víctimas estaban desprevenidas, el Comegente los atacaba con un tubo metálico de más de un metro de largo.
Dorancel proseguía a descuartizarlos bajo el puente Libertador, guardaba las partes que él se comía y tiraba las manos, pies y cabezas en el monte, camino a la granja abandonada donde los cocinaba.
El 12 de febrero de 1999 unos miembros de Defensa Civil encontraron los restos de dos jóvenes y alertaron a las fuerzas de seguridad sobre su hallazgo. Ahondando sobre la zona, encontraron los restos de seis cuerpos más. Una vez descartada la hipótesis de que pudiera tratarse de un área de liberación de cadáveres de alguna banda de narcotraficantes o de alguna secta satánica, se recurrió a las denuncias de personas desaparecidas. Se sospechó enseguida de Vargas, que vivía en la zona próxima en una especie de rancho y que, en inspecciones de la policía, se halló en su casa varios recipientes que contenían carne humana y vísceras preparadas para el consumo, además de tres cabezas humanas y varios pies y manos. Una vez capturado, confesó haber matado y comido al menos a 10 varones en un periodo de dos años desde su arresto en 1999.
Durante la declaración de sus actividades a la Policía, el comegente dio todos los detalles de su modus operandi. Tras dejar inconscientes a sus víctimas Dorancel les cortaba la cabeza, pies, manos y genitales externos, pero también dijo: “Cuando más apuraba el hambre, hacía una sopita con ellos”
El comegente afirmó que le gustaba más alimentarse de hombres diciendo: “estos son más sabrosos, saben recio como cochino salado, como jamón, da gusto comer un buen macho, las mujeres son dulces, es como comer flores y te dejan el estomago flojo, como si no hubieses comido”. Estupefactos, los oficiales continuaron escuchando el testimonio del caníbal, quien explicó que los hombres delgados tenían mejor sabor que las mujeres y que lo más delicioso se encontraba en la zona del vientre, carne que cocinaba con hierbas exóticas.


Edmund Kemper
Edmund Emil Kemper III más conocido cómo Edmund Kemper, es un asesino en serie al que también se le conoce cómo El asesino de las colegialas y que estuvo activo en la década de los 70.
El hijo de Edmund Emil Kemper Jr.3 y Clarnell Stage poseía un cociente intelectual de 136 y desarrolló un comportamiento sociopatológico desde muy joven: torturaba y asesinaba a animales, representaba rituales sexuales con las muñecas de sus hermanas y llegó a decir que, para besar a una maestra por la que se sentía atraído previamente tendría que matarla.
Si ya de por sí Kemper era extraño, su madre - de la cual se sospecha que era borderline - le obligaba a dormir en el sótano por miedo de que su hijo abusara de sus hermanas, algo que molestó a Edmund.
El 27 de agosto de 1964, a los 15 años, Edmund tiroteó a su abuela - con la que vivía en un rancho de unas 7 hectáreas - mientras ésta estaba terminando su último libro para niños. Pero, la cosa no acabó ahí, puesto que cuando llegó su abuelo también le mató. Acto seguido llamó a su madre y la instó a que avisara a la policía, pues había matado a sus abuelos. Las declaraciones que dio a los agentes fueron las siguientes: él "sólo quería ver qué se sentía al asesinar a su abuela" y mató a su abuelo porqué sabía que se enfadaría por haber matado previamente a la abuela.
El quinceañero fue internado en el Hospital Estatal de Atascadero y, además de hacerse amigo de su psicólogo, se convirtió en su asistente. Gracias a su inteligencia, se ganó tal confianza del doctor que se le permitió el acceso a las pruebas aplicadas a otros internos. Gracias al aprendizaje que obtuvo de estas pruebas impresionó a su médico y consiguió el alta - algo muy discutido por otros médicos - demostrando después que había sellado para siempre su historial juvenil. Una vez libre, se fue a vivir con su madre a Santa Cruz (California).
El “gigante asesino” no elegía sus víctimas al azar: las somete a un cuestionario escrupuloso, preparando con anterioridad una lista de características físicas y morales de sus futuras víctimas. Es absolutamente necesario que correspondan a la imagen que tiene de las estudiantes que su madre le había prohibido frecuentar.
Así, en mayo de 1972 recogió en su coche a dos autostopistas de 18 años, las llevó a un sitio apartado y allí las mató a puñaladas. Luego, trasladó los cuerpos a casa de su madre, les sacó fotografías con una Polaroid, las descuartizó y les cortó la cabeza, al día siguiente enterró los cadáveres en las montañas cerca de las inmediaciones y arrojó las cabezas a un barranco.
En septiembre de 1972, cuatro meses después, mató a otra joven de 15 años de una manera similar, recogiéndola cuando hacía autostop, estrangulándola, violando el cadáver y llevándoselo a casa.
Mientras se entregaba a esta orgía criminal acudió a una de las evaluaciones psiquiátricas a las que debía someterse con regularidad, y fingió tal lucidez que, según los peritos que lo examinaron, ya no representaba una amenaza para sí mismo ni para los demás. Ese día llevaba en el maletero de su coche la cabeza decapitada de su víctima más reciente.
Ed espera otros cuatro meses antes de volver a matar. En febrero de 1973, amenaza a punta de pistola a otra estudiante para que se meta en el maletero, antes de llegar a su casa la ha matado, luego coloca el cadáver encima de su cama y lo viola. Desmiembra el cuerpo en la bañera y arroja los restos al mar, la cabeza la entierra al pie de la ventana del cuarto de su madre.
En febrero de 1973, otras dos chicas caen bajo los golpes del “gigantón de Santa Cruz”. Kemper amontona los cadáveres en el maletero y regresa a casa de su madre, donde cena tranquilamente. Luego baja a decapitar los cuerpos.
Finalmente Kemper mata a su madre a martillazos mientras dormía, antes de decapitarla y de violar su cadáver. Más tarde pone la cabeza de su madre sobre la repisa de la chimenea y le lanza flechitas mientras la insulta.
Esa noche telefonea a una amiga de su madre y la invita a cenar. Tan pronto como se sienta la golpea, la estrangula y la decapita.
Tras esto decide entregarse a la Policía. El objetivo principal había desaparecido, dijo más tarde a la Policía intentando explicar su decisión por entregarse. En sus confesiones posteriores reconoce que lo que más deseaba era saborear su propio triunfo sobre la muerte de los demás.
Al preguntarle cómo reaccionaba cuando veía a una muchacha bonita en la calle, contestaba: “Un lado de mí dice “que chavala tan atractiva, me gustaría hablar con ella, salir con ella”, pero otra parte de mí se pregunta cómo quedaría su cabeza pinchada en un palo.”
Durante su juicio alegó locura, aunque fue hallado culpable de 8 cargos por asesinato. Pidió la pena capital, pero al estar suspendida en Estados Unidos en aquel momento, recibió la cadena perpetua. Actualmente es uno de los presos de la Prisión Estatal de Vacaville.

Los Mas aterradores Asesinos Seriales [Actualizado]
Jeffrey Lionel Dahmer
Jeffrey Lionel Dahmer apodado El Carnicero de Milwaukee, fue un asesino en serie responsable de la muerte de 17 hombres y chicos entre 1978 y 1991.
Jeffrey Dahmer nació el 21 de mayo de 1960 en Milwaukee, en el estado de Wisconsin, Estados Unidos. Sus padres fueron Lionel Dahmer y Joyce Flint.1 2
A diferencia de otros psicópatas criminales que sufrieron en su infancia maltrato físico y psíquico, este asesino fue un niño amado por sus progenitores, quienes le proporcionaron todo lo posible para su adecuada educación y buena vida social. Su padre era químico y su tarea obligaba a la familia a trasladarse con frecuencia. 3
Tras reiteradas mudanzas, en 1967 la familia compró una casa en Bath, Ohio, donde Jeffrey pasó el resto de su infancia y adolescencia. Cuando iba de pesca con su padre, le gustaba abrir en canal a los peces y ver como morían. Con 10 años empezó a torturar a todo tipo de animales que cazaba en el bosque cercano a su casa, y una vez muertos coleccionaba sus huesos. Tenía en formol varios tipos de insectos.
El 25 de septiembre de 1988 se mudó a un apartamento en Milwaukee. Al día siguiente le ofreció 50 dólares a un chico laosiano de 13 años para posar para unas fotografías, pero lo drogó y abusó de él. Los padres realizaron la denuncia y el 30 de enero de 1989 fue encontrado culpable, pero sólo permaneció en la cárcel 10 meses antes de ser liberado.
En junio de 1978, encontró a Steven Hicks haciendo autostop, y lo llevó a su casa. Dahmer tenía la fantasía de recoger autoestopistas y acostarse con ellos. Una vez en su casa, se dio cuenta de que Hicks le interesaba, y cuando éste quiso irse, Dahmer no pudo soportarlo y lo golpeó en la cabeza con una pesa para luego estrangularlo. Luego lo desmembró y lo puso en bolsas de plástico, y las metió en su coche con intención de tirarlas por un barranco. A medio camino la policía lo detuvo por conducir demasiado a la izquierda. Le preguntaron por las bolsas que llevaba en el asiento trasero y Dahmer contestó que era basura. Le creyeron, y como pasó el test de alcoholemia, le pusieron una multa por conducir fuera de su carril y le dejaron ir.
Volvió a su casa con los restos del cadáver y los llevó al sótano exceptuando la cabeza con la cuál subió al baño del segundo piso donde la lavó y la apoyó en el suelo para masturbarse. Posteriormente la volvió a llevar con el resto del cuerpo, y guardó las partes del cadáver en una tubería de la casa.
Después de esto, entró en una crisis depresiva y renunció a seguir viviendo, pero su padre lo envió a la Universidad. Allí también fue rechazado por su contínuo estado de embriaguez, y en diciembre de 1978 su padre lo obliga a alistarse en el ejército, pero sus continuas borracheras no cesan. Al licenciarse va a vivir con su abuela, en donde muestra una posible reinserción, pues comienza a ir a la iglesia, a leer la Biblia e incluso reduce su dosis de alcohol y encuentra trabajo en una fábrica.
Al poco tiempo comenzó de nuevo a masturbarse insistentemente e incluso robó un maniquí de una tienda, que le hacía las veces de compañero sexual.
En septiembre de 1986 es arrestado por exhibicionismo indecente, lo que desembocó en su primer análisis psicológico, en el cual se le diagnosticó una personalidad peligrosa.
Un año después mataba por segunda vez. Esta vez se trataba de un joven negro al que ofreció una bebida dopada. Dahmer se despertó al día siguiente encima de un cuerpo ensangrentado, pero afirma no recordar nada de lo que pasó aquella noche. Lo que sí revive es cómo tras levantarse mete el cadáver en el armario y sale a comprar una gran maleta para trasladar el cuerpo a casa de su abuela. Allí cuenta que lo guardó en el sótano y lo desmembró, envolviendo la cabeza en una manta y guardándola en una estantería para hervir más tarde el cráneo y blanquearlo.
Después de eso, Dahmer comienza a matar siempre que tenía ocasión. Seguía el mismo modus operandi: primero el flirteo ofreciendo dinero a cambio de sexo, luego les ofrecía bebida con somnífero y finalmente los estrangulaba. Después de matar a su víctima se quedaba abrazando el cadáver, pensando en cómo conservar las cabezas y formar una especie de altar en su habitación, adornada con huesos.
Dahmer mostraba muchas características de asesino organizado: acechaba a sus víctimas, les engañaba para llevárselos a su apartamento con la promesa de dinero y favores y después de la muerte ocultaba las pruebas de los crímenes, pero también daba muestras de ser un criminal desorganizado: realizaba actos sexuales con sus víctimas después de la muerte, consumía su carne y sangre, las mutilaba y conservaba algunas partes como recuerdos. Esta mezcla de delincuente organizado y desorganizado es lo que se denomina un asesino ´mixto´.
El 30 de enero de 1989 fue declarado culpable de atentado contra el pudor en segundo grado, por seducir a un menor de 13 años con propósitos indecentes, y antes de comenzar a cumplir la condena de un año de cárcel, mató otro joven, guardó el cuerpo en el cuarto de baño y para su mayor satisfacción sexual lo mutiló y le pintó el cráneo con aerosol.
En marzo de 1990 se trasladó a vivir a un deteriorado piso, en dónde adquirió una larga mesa y dos grifos de plástico para extender los cuerpos de sus víctimas. Allí tomaba fotos de sus amantes con una cámara Polaroid una vez muertos. Luego, congelaba los órganos, comía parte de la carne y hervía el resto en una enorme olla antes de echarlos en un gran contenedor de basura preparado con ácido.
Normalmente, el caníbal rajaba los cuerpos desde el cuello hasta la ingle frotando las vísceras para procurarse un mayor placer sexual, pero llegó un momento en que este placer no era suficiente y con sus víctimas pensó en crear ´zombis´ o muertos en vida que pudiera conservar sin que se deteriorasen, agujereando los cráneos e inyectándoles un líquido.
El 22 de julio de 1991, Tracy Edwards, su última víctima, consiguió escapar esposado. La policía lo vio y esta vez decidieron investigar. Fueron al apartamento del hombre que lo había esposado, y al revisar la habitación descubrieron varias fotografías de cadáveres, restos humanos, y una cabeza en el congelador. Dahmer intentó huir, pero fue detenido. Edwards además fue identificado al salir a explicar su caso en televisión, como acusado de una violación a una chica poco tiempo antes.
Los psiquiatras que lo atendieron le dijeron que estaba enfermo, por lo que se declaró culpable con atenuante de enajenación mental, para ser condenado a una cárcel especial para enfermos mentales, pero el atenuante fue finalmente rechazado. En principio se había declarado inocente, pero cambió su declaración por la gran cantidad de pruebas encontradas en su contra. El jurado entonces lo declaró mentalmente sano y por consecuencia fue finalmente sentenciado a 15 Cadenas Perpetuas consecutivas.


Albert Fish
Albert Fish fue un asesino en serie y caníbal estadounidense. Es también conocido como el "Hombre gris", "El hombre lobo de Wysteria" y posiblemente como "El vampiro de Brooklyn". Él afirmaba haber abusado sexualmente de más de 100 niños, y fue sospechoso de al menos 5 asesinatos. Fish confesó 3 homicidios que la policía fue capaz de investigar para encontrar al homicida y confesó haber acuchillado al menos a 2 personas más. Fue sometido a juicio por el asesinato de Grace Budd, fue condenado y ejecutado.
Fish nace en 1870. En su familia existen numerosos antecedentes de perturbación mental, empezando por su madre que oye voces por la calle y tiene alucinaciones, dos de sus tíos internados en un psiquiátrico, un hermana demente, un hermano alcohólico, etc.
Desde muy niño se siente atraído por el sadomasoquismo, se divierte infligiendo dolor a los demás y sobre todo a él mismo. Sigue con atención los artículos de crímenes en la Prensa, y colecciona sobre todo aquellos de los asesinos en serie caníbales, con los que se siente identificado.
A los veinte años mantiene relaciones homosexuales y ejerce la prostitución homosexual en Washington, en dónde viola a un niño y asesina a su primera víctima.
En esa época comienza a sufrir alucinaciones de tipo religioso y vive obsesionado con la idea del pecado, creyendo que la única forma posible de expiación es a través del sacrificio personal y el dolor.
Oficialmente, fue detenido ocho veces: la primera por tentativa de estafa, luego por robo, por pago con cheques sin fondos, por cartas obscenas a los anuncios de agencias matrimoniales de los periódicos.
En alguna ocasión afirma ser Jesucristo, que San Juan le habla y que el mismo Dios le ordena cometer sacrificios humanos.
Lo internan tres veces en un hospital psiquiátrico, dejándolo salir al poco tiempo en cada ocasión tras considerar que no es peligroso ni está loco, sino que simplemente sufre una personalidad psicopática de carácter sexual.
A pesar de todos estos delitos, la Policía neoyorquina tardaría nada menos que seis años para poder inculparlo por asesinato.
“Escuchaba voces que me decían cosas y, cuando no las comprendía todas, trataba de interpretarlas con mis lecturas de la Biblia… entonces supe que debería ofrecer uno de mis hijos en sacrificio para purificarme a los ojos de Dios de las abominaciones y los pecados que he cometido. Tenía visiones de cuerpos torturados en cualquier lugar del Infierno…”
Albert Fish fue capturado por la Policía el 13 Diciembre de 1935, cosa que se logra a través de una carta de Fish enviada a la madre de la víctima que había secuestrado, en donde le cuenta sus aficiones por el canibalismo y cómo se decidió a probar carne humana por primera vez con el cuerpo de su hija.
“Querida señora Budd:
Hace algunos años, mi amigo el capitán John Davis, zarpó de California hacia Hong-kong, que por aquel entonces padecía los problemas del hambre. Las calles se habían vuelto muy peligrosas para los niños entre 9 y 12 años porque tenían la costumbre de matarlos y cortarlos en pedazos y vender su carne como alimento. Antes de zarpar mi amigo, raptó a 2 niños, los mató, cortó en pedazos, guisó su carne y se la comió. Esa es la razón de que hace algunos años yo acudiera a su casa el 3 de junio de 1928 con el pretexto de acompañar a su hija a la fiesta que daba mi hermana. Me la llevé a una casa abandonada, que había en Westcher County, donde la estrangulé, la corté en pedazos y comí parte de su carne. Tranquila, no me la tiré: murió siendo virgen.”
Una vez detenido, se confiesa además autor de otros muchos crímenes y demás aberraciones que había estado llevando a cabo durante toda su vida.
Durante el juicio quedó probado que realizó todo tipo de perversiones con más de 100 niños matando además a 15. Se descubrió también su extraño gusto por hacerse daño a sí mismo, uno de sus sistemas favoritos era clavarse agujas alrededor de los genitales.
Es condenado a la silla eléctrica y ejecutado en la prisión de Sing Sing el 16 de enero de 1936.
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