No hubo dudas. Colombia inundó las calles de la sede más pequeña del torneo.
Casi todos visten de amarillo ahora en Cuiabá, que el lunes ya decidió identificarse, antes que nada, con los colores de su selección, Brasil, que acabó por golear a Camerún.
Viandantes, taxistas y empleados de comercios lucieron la elástica de la canarinha. Un objeto expuesto en todas partes. Fácil de adquirir. Y casi a cualquier precio.

Casi todos visten de amarillo ahora en Cuiabá, que el lunes ya decidió identificarse, antes que nada, con los colores de su selección, Brasil, que acabó por golear a Camerún.
Viandantes, taxistas y empleados de comercios lucieron la elástica de la canarinha. Un objeto expuesto en todas partes. Fácil de adquirir. Y casi a cualquier precio.