La atención plena no consiste en vaciar la mente de pensamientos. El cerebro producirá siempre pensamientos: ésa es su actividad. La atención plena nos permite desarrollar una relación más armoniosa con nuestros pensamientos y sentimientos a través de una comprensión profunda de cómo funciona la mente. Tal vez nos parezca como si tuviéramos menos pensamientos, porque no luchamos contra ellos.
La atención plena no es difícil. No deberías desanimarte cuando descubres que tu mente vaga incesantemente. Ésa es la naturaleza de la mente, como también lo es hacerse finalmente consciente de su vagabundeo. Irónicamente, en el momento mismo en el que te desesperas porque no estás atento, es cuando te vuelves atento.
La atención plena no es un modo de escapar del dolor. Ésta es la idea más difícil de aceptar porque raramente hacemos algo sin el deseo de sentirnos mejor. Te sentirás mejor con la atención plena y la aceptación, pero sólo aprendiendo a no escapar del dolor. El dolor es como un toro furioso: cuando está confinado en una caseta estrecha, se comportará de un modo salvaje y tratará de escapar; en cambio, cuando se halle en campo abierto, se calmará. La atención plena crea espacio emocional para el dolor.
La atención plena es saber lo que estás experimentando mientras lo experimentas, es consciencia momento a momento. Hay libertad en la atención plena porque prestar atención a la corriente de nuestras percepciones, y no a nuestra interpretación de ellas, hace que cada momento sea fresco y vivo.
encontrar un espacio de descanso y contemplación, pero no necesitamos comprar pasajes a lugares remotos, nuestro oasis de paz está en nosotros.
Pensamos que solo es posible lograr momentos de paz interior en vacaciones , en cualquier playa desierta o paisaje ídílico, desconectados de todo y sin responsabilidades. Pero cuando la vida “va en serio” y nos hallamos inmersos en el mundanal ruido, también es posible hallar nuestros momentos de desconexión. Nuestra herramienta más útil y eficaz para conseguirlo se llama mindfulness o atención plena.
La atención plena no consiste en tratar de relajarse sino en desarrollar una relación menos reactiva con la experiencia interior.
La atención plena tampoco consiste en vaciar la mente; el cerebro siempre produce pensamientos, esa es su actividad. Lo que nos permite la atención plena es desarrollar una relación más armoniosa con esos pensamientos, de manera que cuando la sepamos aplicar, parecerá que tengamos menos debido a que no luchamos tanto contra ellos. ¿Y cuàndo buscar el mejor momento de paz? Cuando queramos, el momento de paz puede empezar ahora mismo, en el momento en que nos anclamos en el presente. Si nos concentramos en la conversación que estamos manteniendo, en la tarea que llevamos a cabo, sea cual sea, es imposible que surja el estrés. Este solo surge cuando pensamos en el futuro (en las personas o los temas que tendremos que atender).


]
url: http://quelosarbolestedejenverelbosque.blogspot.com.ar/2011/11/atencion-plena.html