Bélgica. En este país es mejor no decir cumplidos a nadie. De hecho, una vez pronunciado un halago, los belgas se pasarán la siguiente media hora explicando que no son así y empezarán a intentar convencerle que otras personas son mucho mejor.
Bolivia. Los bolivianos advierten que en su país no hay que esperar que los coches se paren para dejarle a uno cruzar la carretera, ni siquiera en un paso peatonal.
Francia. Parece difícil de creer, pero en uno de los países más románticos del mundo está prohibido dar besos en las estaciones ferroviarias. El final de las despedidas y encuentros románticos llegó en 1910, cuando se aprobó esta ley inusual. Además, los nativos dicen que decir una sola palabra en el metro de París o mostrar alguna emoción significa la pérdida de su particular e impenetrable apariencia francesa.
Singapur. Si no quiere tener problemas en Singapur, será mejor que deje su chicle en casa. Solo puede permitirse el lujo de tener un chicle de nicotina especial, siempre y cuando tenga una receta médica. La prohibición se debe a que a los locales no les gusta nada andar por calles sucias. Por esa misma razón está prohibido escupir y alimentar a las aves en las calles.
Italia. En este país hay que tener cuidado con los recibos e intentar no perderlos. Falsificarlos es un problema y será considerado un caso de corrupción. Si usted compra algo falso y no cuenta con un recibo para demostrar que realmente lo engañaron, la policía puede negarse a ayudarle.
Japón. Los japoneses aconsejan no hablar, no andar y no comer en el transporte público. En el metro hay que colocarse en el lado izquierdo de la escalera mecánica para que la gente pueda pasar por el lado derecho.
China. El tráfico de drogas en China conlleva la pena capital.
Reino Unido. Los británicos aconsejan no intentar saltarse una cola, porque se trata de un comportamiento que indigna mucho a los locales.
Turquía. Antes de entrar en una casa, hay que quitarse los zapatos. Pueden permanecer calzados solo con el permiso del anfitrión. Además, se considera una grosería negarse a tomar té.
Dinamarca. Los daneses aconsejan no andar por los caminos destinados a las bicicletas. De lo contrario, les pueden gritar o incluso atropellar.
Rusia. Si lo invitan a comer, a tomar el té o simplemente de visita, se considera una muestra de mala educación llegar con las manos vacías. En realidad no importa lo que se lleve, bien sea una tarta, flores o un juguete para los niños. Lo que importa es la muestra de la atención hacia los anfitriones.
Bolivia. Los bolivianos advierten que en su país no hay que esperar que los coches se paren para dejarle a uno cruzar la carretera, ni siquiera en un paso peatonal.
Francia. Parece difícil de creer, pero en uno de los países más románticos del mundo está prohibido dar besos en las estaciones ferroviarias. El final de las despedidas y encuentros románticos llegó en 1910, cuando se aprobó esta ley inusual. Además, los nativos dicen que decir una sola palabra en el metro de París o mostrar alguna emoción significa la pérdida de su particular e impenetrable apariencia francesa.
Singapur. Si no quiere tener problemas en Singapur, será mejor que deje su chicle en casa. Solo puede permitirse el lujo de tener un chicle de nicotina especial, siempre y cuando tenga una receta médica. La prohibición se debe a que a los locales no les gusta nada andar por calles sucias. Por esa misma razón está prohibido escupir y alimentar a las aves en las calles.
Italia. En este país hay que tener cuidado con los recibos e intentar no perderlos. Falsificarlos es un problema y será considerado un caso de corrupción. Si usted compra algo falso y no cuenta con un recibo para demostrar que realmente lo engañaron, la policía puede negarse a ayudarle.
Japón. Los japoneses aconsejan no hablar, no andar y no comer en el transporte público. En el metro hay que colocarse en el lado izquierdo de la escalera mecánica para que la gente pueda pasar por el lado derecho.
China. El tráfico de drogas en China conlleva la pena capital.
Reino Unido. Los británicos aconsejan no intentar saltarse una cola, porque se trata de un comportamiento que indigna mucho a los locales.
Turquía. Antes de entrar en una casa, hay que quitarse los zapatos. Pueden permanecer calzados solo con el permiso del anfitrión. Además, se considera una grosería negarse a tomar té.
Dinamarca. Los daneses aconsejan no andar por los caminos destinados a las bicicletas. De lo contrario, les pueden gritar o incluso atropellar.
Rusia. Si lo invitan a comer, a tomar el té o simplemente de visita, se considera una muestra de mala educación llegar con las manos vacías. En realidad no importa lo que se lleve, bien sea una tarta, flores o un juguete para los niños. Lo que importa es la muestra de la atención hacia los anfitriones.