InicioInfoel fracking: la ultima estafa de wall street
El fracking La última estafa de Wall Street La tercera burbuja del siglo XXI Una burbuja más de Wall Street No hay Ganancias sin Subvenciones del Estado El negocio-burbuja promovido por Wall Street esta en la compraventa de terrenos con esquisto y licencias de explotación, y venderlos en paquetes como hipotecas subprime Cada pozo es viable tan sólo 5 años y al partir del segundo solo produce el 95% Para los adictos a la energía fósil, el fracking equivale a la reutilización de las sucias agujas de una sesión anterior Patricia Dodd Racher "Las arenas bituminosas canadienses contienen 240 gigatones de carbónmientras que las pizarras norteamericanas contienen 300 gigatones adicionales.Si quemamos todo esto no hay esperanza alguna de evitar el punto de inflexión planetario". James Hansen (considerado el mejor científico sobre el clima) Primero vino la burbuja de las punto.com, asociada a un puñado de compañías virtuales con infladas perspectivas de un brillante futuro, enormes entradas de capital y cotizaciones por las nubes. Se entonaban cantos a la 3ª revolución industrial. Después vino la burbuja de las hipotecas incobrables (subprime) con virtuales rentas futuras y reales desastres inmobiliarios. La tercera burbuja se llama “fracking” y los protagonistas son los mismos banqueros y especuladores de las anteriores, a los que se han añadido las petroleras. También suena aquí la melodía de una nueva revolución industrial que nos va a sacar de la crisis. El material pirotécnico gira ahora entorno a la rentabilidad virtual de una nueva técnica de extracción de energía fósil. Pero la realidad concomitante suena a contaminación, polución, agotamiento de recursos hidráulicos, cargas adicionales a los contribuyentes y un paisaje dantesco de millones de pozos abandonados. Algunas precisiones técnicas Hay varios grados y tipos de hidrocarburos, algunos mucho más eficiente como combustibles que otros. Para este tipo de análisis de rentabilidad se utiliza el EROI (Energy Returned On Investment). Por ejemplo, se estima que en los primeros días de la industria petrolera de EE.UU., el EROI para el petróleo era 100:1 (es decir, 100 unidades de energía recuperado por cada unidad de energía invertida), pero esto ha disminuido desde entonces hasta un EROI por debajo de 20:1. Dado que los hidrocarburos no convencionales, como las arenas asfálticas y pizarras, son por definición más difíciles de producir, por lo general tienen muy bajos EROI, probablemente muy por debajo de 5:1. Las pizarras deben fracturarse dada su alta impermeabilidad. La fracturación artificial se propaga en forma de fracturación natural alrededor del eje de perforación horizontal. Las fracturas conseguidas deben mantenerse abiertas mediante una mezcla de arena y aditivos que retienen los detritus de pizarra de forma que gas y petróleo puedan emigrar hacia los pozos de extracción. Pero la alta impermeabilidad de las pizarras es la responsable de la rápida disminución del rendimiento de la explotación. Proyectiles similares a balas se disparan a través de una sección de la carcasa horizontal. Estos proyectiles crean canales del grueso de una bala y de un metro o más o menos de longitud en la formación de pizarra. El agua, a una presión de 600 bar se inyecta en estos canales y la alta presión del agua fractura la pizarra, creando fisuras para liberar el metano. Después de que pequeñas cargas explosivas perforen el extremo más alejado de la porción horizontal del pozo, la fracturación hidráulica puede comenzar. Decenas de miles de toneladas de fluido fracking - una mezcla de agua, arena y productos químicos (benzeno, tolueno, etilbenzeno, xileno, ...) - se bombean en el pozo a presiones lo suficientemente altas como para fracturar la pizarra. Junto con el gas refluye a la superficie el agua contaminada por el fluido fracking y los materiales radioactivos y metales pesados (mercurio, arsénico, bario, benceno …) que se encuentran naturalmente en la roca. En comparación con los pozos convencionales, que constantemente puede bombear combustible durante más de una década, el fracking es como un grifo abierto a todo volumen. Al principio sale mucho gas, pero a los pocos años el flujo se convierte en un mero goteo. Mientras que en la perforación convencional se pincha una bolsa y todo el gas/petróleo se extrae por un solo poza, en el caso del fracking los pozos tienen que ser perforados a intervalos regulares. 8 pozos por milla cuadrada (o incluso más) son comunes en los EE.UU. y Australia, donde grandes extensiones de su territorio son como un colador, perforados por una verdadera madeja de pozos. Más de 500.000 pozos de gas de pizarra han sido ya perforados en los EE.UU. desde 2005. Progresiva invasión del fracking (2008-2012) en el condado de Bradfor (3000 km2, la mitad de la provincia de Gerona) Pensilvania. En las praderas de Dakota del Norte, sin respeto alguno por los parques nacionales, las áreas sagradas de las tribus indias o las reservas de vida salvaje, 8.000 pozos han reventado literalmente el paisaje sobre la formación de pizarra Bakken, la más rica en petróleo. 50.000 pozos adicionales están en proyecto. 8.000 pozos en Dakota. Cada raya representa 1,5km de pozo horizontal. 50.000 pozos proyectados en la zona. La propaganda de la orquesta burbujista - Ed Morse (director global de investigación de materias primas de Citigroup) "No hay duda de que estamos asistiendo a una revolución industrial que tiene lugar debido al fracking". - Barack Obama: "Tenemos un suministro de gas natural que puede durar casi 100 años, y mi gobierno tomará todas las medidas posibles para desarrollar con seguridad esta energía." “ El fracking significará la reindustrialización de los EEUU, con la creación de millones de nuevos puestos de trabajo en el sector industrial”. - Aubrey McClendon (ex Chesapeake Energy Corp. CEO): "El fracking es la cosa más grande que ha ocurrido a la economía de Ohio, tal vez desde el uso del arado". - Fatih Birol (economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía. 12/11/2012 ): "El fracking es el cambio más grande en el mundo de la energía desde la Segunda Guerra Mundial."… “Según los datos de que disponemos, el fracking permitirá a los EEUU convertirse en el primer productor mundial de petróleo, por delante de la Arabia Saudita, en 2017”. - Christof Rühl (economista Jefe del Grupo de la British Petroleum): "Mucha gente en la industria del petróleo se mostraron escépticos [habíamos alcanzado el cenit del petróleo], pero la extraordinaria expansión reciente del gas y el petróleo no convencional en Estados Unidos demostró que los optimistas estábamos en lo cierto." - Matt Ridley (ex presidente de Northern Rock): “La energía barata es la mejor manera de fomentar el crecimiento económico. Fue el carbón barato el que alimentó la Revolución Industrial, permitiendo a los trabajadores británicos operando máquinas a vapor, ser mucho más productivos que sus competidores de Asia y Europa en el siglo XIX." "El fracking ha desatado una revolución energética casi de tan largo alcance como el aprovechamiento del carbón de Newcastle”... “Gracias a la revolución del fracking los EE.UU. las empresas están relocalizándose de nuevo. Los bajos costes energéticos de Estados Unidos compensan ahora las ventajas de costes laborales en China. Así pues, si no avanzamos en fracking, vamos a perder gran parte de lo que queda de nuestra industria que se va a trasladar a los países que sí lo hacen.” Historia del fracking La producción y el consumo de gas natural en los Estados Unidos estaban aproximadamente en equilibrio hasta 1986. Durante los siguientes 20 años, la producción quedó cada vez más rezagada respecto al consumo. El déficit se cubría, en gran parte, por las importaciones procedentes de Canadá a través de gaseoductos. El fracking se ha venido utilizando desde hace más de 50 años. En 1947, Floyd Farris fue el primero en experimentar con el fracking en Kansas, Texas. En 1948, JB Clark mejoró el método y lo patentó en 1949. La primera licencia exclusiva la consiguió Halliburton Oil Well Cementing Company. La primera perforación comercial la hizo Halliburton en 1949. Desde entonces, más de un millón de pozos fracking han sido perforados. Mitchell Energy, ahora una filial de Devon Energy, fue la primera firma que comercializó el proceso de extracción de gas de pizarra mediante fracking en 1997. La combinación del fracking con la nueva tecnología de perforación horizontal fue lo que dio lugar al auge del fracking en el siglo XXI. Los geólogos sabían desde hacía tiempo que había mucha energía fósil enterrada a gran profundidad pero su extracción resultaba antieconómica. El fracking es una tecnología mucho más intensiva en capital y energía que la usada en la extracción petrolera/gasística convencional. Precisa kilómetros de perforación y alta presión con ingentes volúmenes agua, arena y productos químicos para fracturar las rocas. En la década de 1980, un especulador de Texas llamado George Mitchell consiguió perforar hasta un kilómetro y medio de profundidad, girar la broca hacia los lados, y seguir perforando horizontalmente a través de una fina capa de pizarra o esquisto. A continuación, bombeó miles de toneladas de agua y arena a presión suficiente para romper la roca, inducir fracturas naturales y liberar el gas o petróleo atrapados. En 2003/04 se empezó a perforar en los EEUU. El fracking no es una técnica intensiva sino extensiva. Las capas de pizarra con combustibles fósiles alcanzan enormes extensiones (Eagle Ford, Utica, Barnett, Marcellus, …) y basta con perforar y fracturar en cualquier sitio sobre la capa para liberar el combustible. El frenesí fracking sólo despegó cuando recibieron enormes subsidios y sus actividades quedaron exentas de la ley Safe Drinking Water Act, a instancias de George Bush y la petrolera Halliburton de Texas. En 2005, el Congreso aprobó la Energy Policy Act que daba luz verde al fracking exceptuándolo de la Clean Water Act y la Safe Drinking Water Act. El fracking empezó en el Oeste (Colorado, Oklahoma, New Mexico, Texas, Wyoming); luego en el Sur (Arkansas, Alabama, Louisiana) y luego hacia el Este (Ohio, Pennsilvania y New York). Más de 500.000 pozos hasta la fecha. El fracking no perfora cerca de las áreas residenciales de la jetset ni en las áreas ricas de los estados sino en zonas preferentemente deprimidas. En la actualidad, las compañías petroleras han acaparado derechos de perforación y fracking sobre una superficie equivalente al tamaño de España. Estos derechos contemplan la cláusula "split state" que significa que la petrolera puede perforar bajo la propiedad de un individuo sin el consentimiento de éste. A medida que el fracking iba extendiendo sus negros tentáculos, la oposición ha ido en aumento. Para contrarrestarla, se han dictado leyes pro-fracking en Ohio (Act SB315 ) y Pennsilvania (Act 13), que permiten perforar a voluntad en cualquier sitio de un municipio, sea junto a una escuela o un hospital, sin que las autoridades municipales o cualquier ciudadano pueda objetar nada. Es difícil saber qué productos químicos se están utilizando, o lo tóxico que son, porque las petroleras no están obligadas a revelar los compuestos que utilizan. Los proveedores de fluidos fracking, como Halliburton, se amparan en el secreto comercial para no revelar la composición. En 2005, la industria presionó con fuerza para conseguir "el “loophole de Halliburton", que les exime de los requisitos de divulgación federales. Fracking desde google earth Para iniciar el despegue, el instrumental financiero de Wall Street orquestó inicialmente una subida estratosférica del precio del gas. En 2008 la especulación elevó el precio del gas natural hasta los 13,5 $/mcg, más del doble de la media histórica del 5,5 $/mcg. Esto animó la decisión de perforar de las compañías bajo la presunción de que se mantendrían estos altos precios. El gas natural no convencional ya representaba el 10% de la producción de EE.UU. en 2007, y se elevó al 30 % de la producción en el 2010, sobrepasando a Rusia como el mayor productor mundial de gas natural. Decenas de miles de pozos en el paisaje propiciaron el mito de rendimientos estratosféricos (se trataba de algo nuevo difícilmente contrastable con la extracción convencional) que producirían enormes porcentajes de beneficio. Pronto, el valor de los activos (tierras, licencias de perforación) de las empresas se disparó con inversores acudiendo en tropel. Se había iniciado “la revolución” (burbuja?) del fracking. Escalda del fracking en EEUU Gracias a esta afluencia de capitales las empresas productoras multiplicaron el ritmo de perforación y el volumen de gas extraído. Se producía con pérdidas pero al mismo tiempo crecía el valor de las compañías. Como en el caso de las subprime, (los bancos vendiendo hipotecas a los especuladores), las petroleras empezaron a hacer negocio, no con el gas sino vendiendo tierras y licencias de explotación con precios en alza exponencial. Como se trata de una técnica expansiva, una parte fundamental del negocio es la acumulación de licencias de extracción (tierras). Para adquirir tales licencias las compañías hubieron de endeudarse hasta las cejas inflando el negocio de los banqueros. Zonas fracking en USA Tras el crac financiero de 2007/08 la banca de negocios canalizó a los inversores hacia el nuevo y fulgurante negocio de las tierras y licencias de perforación. La fiebre perforadora hizo bajar los precios de gas natural a mínimos históricos, obligando a las empresas altamente endeudadas como Encana y Chesapeake a vender activos y firmar acuerdos de fusión con empresas extranjeras, operaciones por las que Wall Street sacó la oportuna tajada. El precio al contado del gas natural, que cotiza en la bolsa mercantil de Nueva York, alcanzó un mínimo histórico de 1,82 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MMBTU) en abril de 2012, una caída del 86% desde un máximo de 12,69 dólares en junio de 2008. Con precios bajo mínimos, las empresas intentan "externalizar" al máximo los costes de limpieza y reciclaje. Balsas improvisadas de plástico al aire libre acumulan los líquidos tóxicos durante meses o años, puesto que su tratamiento (inyectarlos bajo la capa freática) es caro. Como en los países "en desarrollo" abusos como el vaciado de los fluidos residuales, (butoxyethanol y metales pesados - mercurio, arsénico, bario, benceno, …- cancerígenos) en los ríos y bosques, o el derrame directo sobre el asfalto de las carreteras, … son cada vez más frecuentes. Los residentes (suelen ser zonas castigadas por la crisis) no suelen denunciar estas "externalizaciones" por temor a que esta "nueva industria" se vaya demasiado pronto a otras latitudes menos remilgadas. 11 millones de litros de fluido fracking en un río de Nueva Zelanda Mientras tanto, geólogos independientes avisaban de la poca entidad de los altos rendimientos del fracking. Sin embargo había demasiados intereses en juego y dichos científicos fueron declarados “persona non grata” desatándose una verdadera caza de brujas contra ellos. Tras unos años de ostracismo, los datos sobre la caída estrepitosa de la producción de los pozos abiertos empezaron a dar la razón a los geólogos escépticos. Una filtración (el WikiLeaks del fracking) puso al descubierto cientos de correos cruzados de miembros de las empresas de fracking que desvelaban la dura realidad decreciente de los rendimientos. Finalmente, la agencia norteamericana US Geological Survey(compuesta exclusivamente de expertos) publicó, en agosto de 2012, un informe que corrobora las tesis de los escépticos a propósito de los rendimientos inflados por las compañías. Revolución o burbuja La realidad es que la llamada “revolución del fracking” no es más que una burbuja impulsada por Wall Street: Especulación en las concesiones y compra de tierras. Frenesí perforador para atraer capitales y hacer subir el valor de las empresas y el precio de las tierras en cartera. Frenesí en subsidios públicos y excepciones respecto a todas las reglamentaciones medioambientales para favorecer la “nueva” revolución energética e industrial que sacará al país de la crisis económica. Frenesí financiero en préstamos, fusiones y adquisiciones. Desajuste entre la oferta y la demanda. Insostenibles bajos precios del gas natural muy por debajo de los costes reales de producción (la oferta de gas en 2011 superaba en proporción de 4 a 1 a la demanda), precios que sin embargo favorecen las operaciones financieras de la banca de negocios (derivados, préstamos, fusiones y adquisiciones, …, por valor de miles de millones de dólares). Precipitada reconversión industrial para la utilización del gas como fuente de energía (además de las plantas generadoras de electricidad y las industrias químicas, el gas natural se utiliza como fuente de energía industrial en la fabricación de productos que van desde el acero y el vidrio hasta el papel y el textil y es la materia prima para fertilizantes, pinturas, plásticos, anticongelantes, colorantes, película fotográfica, medicinas y explosivos). Producción masiva de nuevos productos financieros “fracking” (Barclays, mayo de 2011) para colocarlos en los mercados de inversión. Los VPP (volumetric production payments), con cualificación triple A por parte de las agencias de rating, capitalizan unas futuras rentas virtuales sobre unos hipotéticos futuros rendimientos virtuales. Se trata de derivados financieros que se contratan fuera de todo marco regulador (“over the counter” al igual que los CDOs subprime) El negocio no está en la extracción Para Chesapeake Energy, una de las principales empresas perforadoras, el beneficio primario del fracking no provenía de la venta del gas en sí, sino de la compra venta de tierra susceptible de perforar. El truco está en perforar unos cuantos pozos en la zona y alegar enormes rendimientos para catalogar y etiquetar el terreno como “terreno probado”. Luego se pone dicha concesión a subasta. Los precios de dichos terrenos podían alcanzar los 30.000 $/acre. Como en el caso de las subprime (CDOs), el truco está en “empaquetar” lo bueno (“terrenos probados”) con lo malo (terrenos poco probados”) y conseguir una buena cualificación para colocar el paquete a los inversores. Zonas susceptibles de fracking Chesapeake y su enorme endeudamiento tienen más en común con Enron que con ExxonMobil. La compañía se convirtió en el mayor arrendatario en los Estados Unidos, propietaria de los derechos de perforación de unos 64.000 km2, un área más del doble del tamaño de Cataluña. Chesapeake financió este acaparamiento de tierras con bonos basura y sociedades complejas, y con un enorme apalancamiento. Con Wall Street de por medio, el negocio nunca está en la economía real. El negocio está en la arquitectura financiera edificada sobre el fracking. Las licencias de perforación son el equivalente a la especulación en solares urbanizables de las subprime. Las licencias de explotación se "empaquetan", buenas con malas, (como se hacía con las hipotecas) para colocar los "productos financieros" resultantes entre los inversores. Si comparamos el nivel de creciente endeudamiento de algunas de estas empresas, el valor cuestionable de sus reservas de gas, y el enorme volumen de activos y títulos financieros relacionados con el negocio (según KPMG, cheerleader del fracking, en 2011, las transacciones financieras relacionadas con el fracking superaron los 46.500 millones de dólares), hay demasiado en común con el tinglado Ponzy de hipotecas subprime justo antes de fundirse. Limitaciones geológicas y económicas -por no mencionar los serios impactos ambientales de los agresivos métodos de perforación - significan, no sólo que el fracking está lejos de ser la solución a los problemas energéticos y económicos, sino que va a agravarlos en un futuro inmediato. Rendimientos decrecientes y perforación a lo loco El fracking sufre de la ley de los rendimientos decrecientes. Los pozos se agotan rápidamente, desmintiendo afirmaciones de la industria de que los pozos estarán en funcionamiento durante 30-40 años. Por ejemplo, la tasa de agotamiento promedio de los pozos de la Formación Bakken (el mayor depósito de pizarras oleaginosas de los EE.UU.) es del 69% en el primer año y 94% durante los primeros cinco años. Googles maps muestra la alta concentración de pozos en Barnett Rendimientos decrecientes requieren un ritmo frenético de perforación, sólo para compensar los descensos de producción. Entre el 30 y el 50% de las explotaciones deben ser substituidas anualmente. Alrededor de 7.200 nuevos pozos deben ser perforados cada año en EEUU, a un costo de más de $ 42 mil millones, sólo para mantener los actuales niveles de producción (el gas producido en 2012 valía aproximadamente $ 32,5 mil millones a un precio del gas de $ 3.40/mcf. Y como los pozos más productivos ya se han perforado en las mejores ubicaciones, lo más probable es que los costos de perforación aumenten a medida que pasa el tiempo. Una burbuja próxima al estallido El gas de pizarra proporciona, en la actualidad, el 25 por ciento del suministro de gas de Estados Unidos, lo que significa que EE.UU. ya supera a Rusia como el mayor productor mundial de gas natural. La necesidad de perforar a lo loco pozos cada vez menos productivos para mantener el ritmo de la producción (y pagar deudas), choca con el imperativo de subir los precios para justificar estas inversiones, amenazando el estallido de la burbuja, un callejón sin salida, con enormes costos económicos y ambientales asociados, al último sueño energético norteamericano. La burbuja amenaza pinchazo puesto que la industria de petrolera y gasística está mostrando una creciente renuencia a seguir invirtiendo en fracking, abandonando proyectos de gaseoductos y oleoductos, OPAs y joint ventures. Las principales compañías que iniciaron el boom de la perforación, Encana, Range Resources, Chesapeake y Quicksilver Resources, se vieron obligadas a vender la mayor parte de sus activos en 2011 y entrar en acuerdos de fusión con grandes empresas multinacionales que ya dominan el sector. Los macro-proyectos de perforación en el R.U. (46.000 pozos) o en Polonia (de Polonia se suponía que sería el faro deslumbrante del fracking europeo) están siendo rápidamente abandonados. Maratón fue la primera multinacional en salir de Ucrania en 2008 abandonando los supuestos 1.120 millones de metros cúbicos de gas en suelo ucraniano. Exxon abandonó sus prospecciones en Hungría en 2009. Licuar y exportar el gas a toda prisa De nuevo, los contribuyentes vuelven a ser el chivo expiatorio de los pecados de Wall Street. Las multinacionales están ahora presionando para conseguir que la administración subvencione sus proyectos (de miles de millones de dólares) para licuar y exportar el exceso temporal de gas a los mercados asiáticos y enjuagar así sus pérdidas (los precios del gas natural en Europa y Asia fueron cinco a siete veces superiores a los de Estados Unidos durante el primer semestre de 2012). Hoy en día el gas natural se vende en EEUU a 3,5$ pot mil pies cúbicos mientras que los precios en Europa rondan los 10$ y en Asia los 15$. Exxon Mobil Corporation, el mayor productor de gas natural en los Estados Unidos, es uno de los principales lobbystas promotores. La retórica sobre la "independencia energética" ha durado menos que canta un gallo frente a la avidez de capturar algunos beneficios (o recuperar pérdidas) antes de que se agote el grifo definitivamente. Sin embargo, el grupo mejor situado para empezar a exportar es Cheniere Energy Inc, una compañía de exploración de petróleo y gas, fundada en 1996, que consiguió el liderazgo en el prometedor nuevo negocio de la exportación de gas licuado gracias al permiso concedido a la empresa en 2011 por el Departemento de Energía de los EEUU para exportar gas licuado a países sin acuerdo de libre comercio con EEUU (Japón, India, China, Korea, la mayor parte de Europa, ... y que precisan de autorización especial a diferencia de Canadá o México que és automática). Entre el 2000 y el 2008 Cheniere se había comprometido a construir varias terminales para importación de gas licuado en Texas y Louisiana. Las terminales estaban en diferentes fases de construcción cuando el mercado de importación de gas licuado se agotó de golpe (las acciones de Cheniere cayeron desde 40$ en octubre de 2007 a 1,12$ un año más tarde. Cheniere optó por reconvertirse de importadora a exportadora de gas. Antes de poder ser exportado, el gas natural debe purificarse, enfriarse hasta los -160 ºC y liquificarse. Cheniere tendrá acabadas sus instalaciones en 2016 en la terminal de Sabine Pass, La., en la costa del Golfo, capaz de manejar 2.200 pies cúbicos de gas al día. Ya tiene firmados contratos a 20 años con la española Gas Natural Fenosa, la coreana KOGAS, la india Gail y la inglesa BG Group PLC. Además de Cheniere Energy Inc, otros grupos empresariales se van a sumar al negocio: Dominion Cove Point LNG, un proyecto de 3.400 -3.800 millones de dólares en la Chesapeake Bay en Maryland. Cameron LNG, a $6-$7-billion un proyecto de 6.000 a 7.000 millones de dólares a cargo de la compañía Sempra Energy en Hackenberry, La. Golden Pass, un proyecto de 10.000 millones de dólares a cargo de ExxonMobil y Qatar Petroleum International en las costas de Texas a unas millas de la terminal de Cheniere. Esta enorme capacidad podría exportar cerca de la mitad de toda la producción actual de gas en los EEUU, generando una verdadera fiebre perforadora que en pocos años agotará las reservas útiles en todo el territorio. Fracking en Europa El nivel de corrupción de los gobiernos en europa se puede medir por su grado de aceptación al franking y a monsanto CETA La UE y Canadá están negociando un acuerdo de libre comercio (CETA) que podría poner en peligro la capacidad de los países para poner en práctica prohibiciones y regulaciones del fracking. De aprobarse, el acuerdo CETA incluirá un proceso a través del cual un inversionista canadiense puede resolver los conflictos con la Unión Europea o de un Estado miembro al margen del sistema judicial ordinario. La multinacional podrá así cuestionar las medidas tomadas por un estado para proteger el medioambiente y la salud pública porque tales medidas reduden indirectamente sus expectativas de ganancias. Esta disposición de protección de la inversión permitirá a las empresas con oficina en Canadá desafiar cualesquiera prohibiciones, moratorias o normas ambientales contra el fracking en toda la UE, exigiendo millones de € en concepto de indemnización a pagar por los contribuyentes europeos. Precedentes ya existen para este tipo de desafíos en una disposición similar en el Acuerdo de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA), donde una empresa de energía EE.UU, Lone Pine Resources Inc., está desafiando una moratoria sobre el fracking en la provincia canadiense de Quebec. En 2011, en base a las recomendaciones de estudios científicos, el gobierno de Quebec impuso una moratoria sobre el fracking. Un nuevo gobierno provincial fue elegido en 2012, con la promesa de extender la moratoria a toda exploración y desarrollo de gas de esquisto en toda la provincia. En este punto, Lone Pine Resources Inc. decidió utilizar el capítulo de los derechos de los inversores en el NAFTA para impugnar la suspensión y demandar 250 millones de dólares (€ 191 millones) en concepto de indemnización a Quebec. Hay muchas empresas energéticas con sede u oficinas en Canadá que ya han comenzado a explorar las reservas de gas de esquisto y petróleo en Europa, especialmente en Polonia. Aunque muchas de estas empresas no son estrictamente canadienses, poseer una subsidiaria con sede en Canadá les permite desafiar las prohibiciones y regulaciones fracking través de CETA. Por otra parte, existe una amplia evidencia de que dichas empresas establecen subsidiarias en Canadá con el exclusivo fin de beneficiarse de dicho tratado. Petroleras al acecho La francesa Total, con una filial en Canadá, ha invertido en Dinamarca , Polonia y Francia. En 2010, el gobierno danés publicó dos permisos de exploración para Total que a pesar de la moratoria existente en el país, comenzó la perforación Total también invirtió en Francia antes de la moratoria y presentó un recurso legal en contra del retiro de su licencia. La norteamericana Chevron, con filiales en Canadá, posee y opera cuatro concesiones de esquisto en el sureste de Polonia. Antes de la moratoria rumana, Chevron obtuvo la gigantesca concesión de esquisto de Barlad. Chevron también tiene una participación del 50 % en una compañía de exploración y producción en Lituania. A principios de 2013, Shell firmó el mayor contrato de gas de esquisto en Europa - un acuerdo de US $ 10 mil millones en Ucrania, donde perforará 15 pozos de prueba. En 2011, ExxonMobil firmó un acuerdo con la empresa estatal de energía de Ucrania, Naftogaz. ExxonMobil está llevando a cabo exploraciones sobre el potencial de gas de esquisto en Alemania, y en respuesta a una moratoria en Renania y Westfalia, Exxon ha desarrollado un sitio web para hacer frente a la preocupación del público. En asociación con Lane Energy, Conoco Philips, con sede en Texas, está evaluando las reservas de 1,1 millones de hectáreas en el norte de Polonia. Otras empresas norteamericanas interesadas en las reservas de gas de esquisto en Europa son Halliburton, Enegi, Talisman y Encana. TTIP (Acuerdo de libre comercio entre EEUU y la UE) Si la rocambolesca vía CETA no funciona, las empresas de energía de Estados Unidos podrían utilizar el TTIP para romper las prohibiciones nacionales adoptadas para proteger a los europeos. La propuesta de la Comisión para las controversias inversionista-Estado en este tratado daría a las empresas nuevas facultades para impugnar las políticas destinadas a proteger el interés público puesto que permitiría que las compañías estadounidenses que invierten en Europa rodear los tribunales europeos y desafiar directamente a los gobiernos de la UE en tribunales offshore. para reclamar sumas vertiginosas de indemnización contra las leyes democráticamente dicatadas para proteger el interés público. Fracking en Gran Bretaña La City de Londres parece que no quiere quedarse a la zaga de unos rimbombantes negocios que está acaparando Wall Street. Tras levantar la moratoria contra el fracking (duró 18 meses después de que unas exploraciones provocaran un terremoto en un condado y se produjeran las protestas consiguientes), el gobierno del Reino Unido ha incluido el fracking como parte de su proyecto de ley “Crecimiento e Infraestructuras". Se están favoreciendo planes para escamotear los grandes proyectos de gasísticos al control local de los municipios. El fracking tendría la categoría de "proyectos de infraestructuras importantes a nivel nacional”, requiriendo simplemente la aprobación ministerial para llevarse a cabo. Paralelamente, el gobierno ingles está impulsando un "plan energético" que , contempla la construcción de hasta 40 nuevas estaciones eléctricas a gas, con una capacidad combinada de 37 gigavatios (GW). Dado que la producción de gas del mar del Norte está cayendo en picado, es una manera de romper la resistencia anti-fracking de la población. Estos 37 GW consumirán alrededor de 40 millones de metros cúbicos de gas al año, lo que requeriría la perforación de alrededor de 2.000 pozos de gas no convencionales al año si no se recurre a la importación. Suponiendo una esperanza de vida 30 años para estas nuevas centrales, necesitarán unos 1200 millones de metros cúbicos de gas y, por lo menos, unos 54.000 pozos en total, rellenando un área de alrededor de 7.000 kilómetros cuadrados (un área del tamaño de Gales) con 4-8 pozos por milla cuadrada, además de miles de kilómetros de oleoductos y otras infraestructuras.
Datos archivados del Taringa! original
85puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

T
Usuario
Puntos0
Posts263
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.