Artículo sobre el fascinante director de cine, escritor y Mago, discípulo de Crowley, Kenneth Anger.
Publicado en La Vanguardia.
(publicado por Anónimo )
Ocultista, Director, Escritor de origen británico
Cineasta que anticipó los trabajos de Godard y Scorsese. Honesto, nunca oscuro porque sí, ambicioso aunque sin medios, Anger representa la victoria final de lo independiente en un mundo en venta. Paradójicamente “Hollywood Babylon”, el libro escándalo sobre el mundo del cine, acabó siendo el mayor éxito de la carrera de Anger
"La llave al placer es la desobediencia"
Aleister Crowley, Hymn to Lucifer
Kenneth Anger es lo que Peter Tosh definiría como una cuchilla andante ¿Cómo empezar a definirlo, a encasillarlo, sin cortarse con los múltiples ángulos, salientes, contactos, detalles e influencias, peligros? Supongo que tendríamos que comenzar por los detalles básicos: Kenneth Anger es un cineasta, aunque tal vez eso sea lo de menos. Aun así, Anger es un gran cineasta. De hecho, ha sido uno de los directores que más han influenciado el cine de culto de los setenta, la imaginería de los vídeos musicales y todo lo que rodea al cinéma verité. Stan Brakhage, otro cineasta underground, cargaría contra Truffauts y Godards por lo mucho que le copiaron y lo poco que lo dijeron. Roger Corman, Russ Meyer y Dennis Hopper adaptarían con mayor o menor delicadeza algunos de los detalles estéticos de sus trabajos. Martin Scorsese, mucho más digno, declararía que de él cogió la idea de utilizar canciones pop como banda sonora. En “Scorpio Rising”, la película que Anger filmó en 1963, la acción se desarrolla paralela a las canciones de Crystals (“He"s a rebel”), Angels (“My boyfriend"s back”), Ricky Nelson y Gene McDaniels.
Nacido en California en 1927, los misterios y rumores sobre él empiezan a muy tierna edad ¿Es o no es Kenneth Anger el niño que aparece en la pelicula de Max Reinhardt “Midsummer"s night scene” (1935)? Verdadero o falso, en 1947 comienza su carrera de cineasta con “Fireworks” (1947), donde se intuyen algunas de las influencias que marcarían su obra; expresionismo alemán, pornografía, cine Nazi, románticos franceses, surrealismo y ocultismo se juntan en el intrigante relato de un ataque homosexual contra el propio Anger. Ocho películas más completan la totalidad de su carrera: “Puce moment” (1949), “Rabbit"s moon” (1950-79), “Inauguration of the pleasure dome” (1954-66), la mencionada “Scorpio Rising”, con su brutal mirada al lado más pop de un gang de motoristas, “Kustom Kar Kommandos” (1965), “Invocation of my demon brother” (1969) y “Lucifer rising” (1970-81). Algunas de ellas inacabadas, otras sin sobrepasar unos pocos minutos de duración, en todas se percibe el talento adelantado de Anger. Coloristas, intensas, descaradas, lo pulp y lo mágico se unirían de su mano en una obra fascinante, preclara.
Pero no es este el lugar para hablar de cine.
Lo innegable es que Kenneth Anger ha sido siempre, como dicen los ingleses, “larger than life”, y su personalidad, filias y fobias, las culpables de eclipsar en gran parte lo visionario de su trabajo. En primer lugar, Anger estaba obsesionado con Aleister Crowley, la “Gran Bestia 666”, escritor ocultista y mago. Aunque les separaba casi una generación, Anger absorbió de la obra de Crowley la idea de Lucifer como el dador de luz, el uso de drogas y sexo para alcanzar un estado de conciencia superior y la fascinación por las sociedades secretas. Su pasión por la figura de Crowley le llevaría a relacionarse con otros seguidores de la Bestia: el satanista-broma americano Anton Lavey; Ron Hubbard, posteriormente fundador de la Iglesia de la Cienciología; el famoso especialista en aberraciones sexuales Dr. Kinsey e incluso Anaïs Nin (por aquel entonces amiga personal de Crowley) que llegaría a intervenir en “Pleasure Dome”. Como puede verse, las amistades y relaciones personales de Anger se leen aún como una guía de la bizarría y lo heterodoxo en el siglo XX. Mick Jagger y Jimmy Page, ambos fans del mago inglés, pasarían tambien por la vida del cineasta en los puntos más altos de sus carreras; enloquecidos por el éxito, serían utilizados por un perverso Anger que jugaría con sus mentes ya en alto estado de paranoia por el uso de drogas. Ambos colaborarían con Anger en soundtracks para sus filmes y ambos serían “malditos” por Anger al final de tensas disputas.
Dos pinceladas más se hacen necesarias para acabar de completar el perfil del cineasta. Una es, sin duda, “Hollywood Babylon”, el libro escándalo sobre el Hollywood dorado que reduciría a pulpa la virtud de sus mitos y arrojaría paletadas de sordidez y degradación sobre sus más grandes estrellas. Prohibido durante años en Estados Unidos, llegaría a vender millones de ejemplares en todo el mundo, convirtiéndose paradójicamente en el mayor éxito de la carrera de Anger; de Errol Flynn a “Fatty” Arbuckle, todos recibirían su latigazo de desprecio y fascinación.
El segundo matiz necesario para definir la figura del hombre es la imagen pública con la que gustaba de dejarse ver: chaqueta de los NY Rangers con letras arrancadas para que se leyera Anger, jersey de cuello alto con Anger bordado en el pecho, tejanos estrechos con remaches y el pelo teñido de un negro intenso. En el momento crucial de las entrevistas, Anger tenía por constumbre levantarse el jersey para mostrar la palabra Lucifer tatuada en el pecho.
Bizarro
Y es que, como dijo alguien, la música gloriosa no hace ropas ni comportamientos discretos; eso explica a Sun Ra y Parliament, Dictators y Monks. Lo mismo puede aplicarse a otras disciplinas con total exactitud, y eso nos llevaría a Edward Gorey o nuestro Kenneth Anger. Amigo habitual de repartir maldiciones y reinventar su vida, el cineasta simularía su propia muerte con una necrólogica en 1967. Pero mala hierba nunca muere; en la actualidad Anger sigue dedicado a cuidar de sus películas con el mimo de una madre, la más rara de las madres, mientras el sello Fantoma prepara este año la definitiva reedición de sus obras en DVD.
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