Las ‘malas juntas’ y como enfrentarse a ellas
En la adolescencia, los chicos son quienes eligen a sus amigos. Algunos, a veces, se acercan al entorno de personas negativas causando preocupación en los padres. “Muchas veces el adolescente se involucra con amigos que beben licor o fuman drogas, no van a clases o cometen actos delictivos, lo cual merece atención urgente de la familia”, así sostiene el psicólogo de la PUCP, Christian Martínez.
LAS CAUSAS
Una causa de fondo, según el especialista, es que los chicos están encontrando atención y apoyo en sus ‘amigos’, que -como él- son también jóvenes ignorados o incomprendidos en sus hogares. Por ello, es importante que usted descubra qué le atrae a su hijo de esas compañías. Trate de reflexionar con él acerca de la amistad en general y luego de cierto amigo en particular. Los adolescentes por presión grupal, muchas veces, se sienten obligados a copiar el comportamiento de los demás.
EVITE PROHIBIR
La rebeldía es una etapa natural de los adolescentes que requiere de mucha orientación. “En lugar de solo prohibir consumir drogas porque no es legal, o beber bebidas alcohólicas porque es para grandes, explíquele las razones de su negativa, las preocupaciones que usted tiene por él si bebe, fuma o tiene compañías peligrosas”, resalta Martínez.
EMPATÍA DE GÉNERO
Si el adolescente que tiene mala junta es varón, es mejor que papá hable con él y lo oriente. Si es mujer, mamá es la indicada. Esto, según el psicólogo, porque la identificación de género ayuda a entender mejor el panorama. Si no desea que su engreído tenga malas juntas, pase más tiempo con él. Propicie más tiempo en familia, conversen en el almuerzo. Papá o mamá puede empezar hablando de cómo le fue en el día y cómo se siente. También es esencial que conozca a los amigos de su hijo. Invítelos a su casa. Si le parecen negativos, hable con su menor, coméntele sus impresiones y pregúntele su opinión. Eso ayudará a que analicen lo negativo de su amistad. Si son casos extremos, debe pedir ayuda profesional.
En la adolescencia, los chicos son quienes eligen a sus amigos. Algunos, a veces, se acercan al entorno de personas negativas causando preocupación en los padres. “Muchas veces el adolescente se involucra con amigos que beben licor o fuman drogas, no van a clases o cometen actos delictivos, lo cual merece atención urgente de la familia”, así sostiene el psicólogo de la PUCP, Christian Martínez.
LAS CAUSAS
Una causa de fondo, según el especialista, es que los chicos están encontrando atención y apoyo en sus ‘amigos’, que -como él- son también jóvenes ignorados o incomprendidos en sus hogares. Por ello, es importante que usted descubra qué le atrae a su hijo de esas compañías. Trate de reflexionar con él acerca de la amistad en general y luego de cierto amigo en particular. Los adolescentes por presión grupal, muchas veces, se sienten obligados a copiar el comportamiento de los demás.
EVITE PROHIBIR
La rebeldía es una etapa natural de los adolescentes que requiere de mucha orientación. “En lugar de solo prohibir consumir drogas porque no es legal, o beber bebidas alcohólicas porque es para grandes, explíquele las razones de su negativa, las preocupaciones que usted tiene por él si bebe, fuma o tiene compañías peligrosas”, resalta Martínez.
EMPATÍA DE GÉNERO
Si el adolescente que tiene mala junta es varón, es mejor que papá hable con él y lo oriente. Si es mujer, mamá es la indicada. Esto, según el psicólogo, porque la identificación de género ayuda a entender mejor el panorama. Si no desea que su engreído tenga malas juntas, pase más tiempo con él. Propicie más tiempo en familia, conversen en el almuerzo. Papá o mamá puede empezar hablando de cómo le fue en el día y cómo se siente. También es esencial que conozca a los amigos de su hijo. Invítelos a su casa. Si le parecen negativos, hable con su menor, coméntele sus impresiones y pregúntele su opinión. Eso ayudará a que analicen lo negativo de su amistad. Si son casos extremos, debe pedir ayuda profesional.