Axel Kicillof vive días de máxima tensión. En medio de la negociación con los fondos buitres, el ministro de Economía sabe que cualquier paso en falso puede llevar al país al default y al fantasma del 2001.
Kicillof es el encargado de llevar el mensaje de la Argentina al mundo y de conseguir apoyos para intentar cerrar un buen acuerdo con los fondos buitres. En ese rol participó de la reunión del G77 más China en la ONU.
Hasta allí llegó con su típico look desalineado. Sin corbata, con la camisa semi abierta y sus largas patillas. Pero lo que más llamó la atención de los presentes fue que en la computadora personal que tenía en su escritorio mientras hablaba ante los representantes de varios países había varios stickers pegados con formas de mariposas. Los calcos no solo estaban pegados en el exterior de la notebook, sino que también había varios sobre la zona del teclado.
Las maripositas de Kicillof llamaron la atención. Sobre todo por el estricto protocolo que rodea a estos encuentros.