Mucho. Muchísimo fantasean las chicas. Y no solo ocasionalmente, su mente nunca cesa de pensar en formas más o menos sensuales de hacer el amor. El cómo, el quién, el cuándo o el dónde les permiten evadirse a un lugar remoto de sus mentes. Donde la excitación aumenta y, obviamente, sus deseos de llevarlas a cabo se impulsan.
Hoy vamos a comentar sobre las cinco principales fantasías que ocupan la psique femenina
Sumisión
La sumisión es una fantasía sexual recurrente entre las mujeres, en la pareja es una tendencia casi instintiva que surge en el momento de mayor ardor sexual... como si fuera una manifestación del deseo de potenciar el placer al máximo. Tenemos una relación de amo-esclava, el amo, que ejerce como dueño absoluto de la voluntad de su esclava, tiene que conocerla mejor que nadie y controlar sus deseos y placeres hasta el más mínimo detalle para ser capaz de satisfacerla. Esta mujer fantasea con ser sujetada y forzada a ser penetrada tan salvajemente como le sea posible. Ella quiere sentir sus dedos por el cabello y que jale su cabeza hacia atrás. Ella quiere sentir sus dientes en el hombro, quiere ser una propiedad -aunque sólo sea mientras esté en la habitación, después querrá un claro retorno a la igualdad. Este tipo de fantasías han sido motivo de debate en ciertos círculos feministas, en cuanto que perpetuaría el tópico del hombre dominador y la mujer sumisa. También en este grupo se clasificarían las fantasías más transgresoras e inconfesables, como la de ser violada (que muchas veces se lleva a la práctica en un juego de roles consentido por ambos miembros de la pareja). Por supuesto, la sumisión no tiene por qué ser únicamente física, sino que también puede ser psicológica o emocional.
Fantasías de dominación
Es la otra cara de la moneda, es decir, la mujer se posiciona en un plano de dominio con respecto al hombre, Las mujeres aman a un hombre grande y fuerte que puede arrastrar a sus pies y llevarlos a la puesta del sol, pero una de las fantasías sexuales es tener ese mismo hombre grande y fuerte pidiendo la liberación sexual en el dormitorio. Atarlo a la cama, mientras ella lo obliga a darle placer con su lengua en un escenario donde todo gira en torno a adorar su cuerpo. ¿Qué más podía querer?
Exhibicionismo y voyeurismo
Para los seres humanos, la vista es esencial, por eso juega un papel tan importante, también, en el sexo. El aspecto de los demás es lo que juega el principal papel de atracción/repulsión inicial en cualquier encuentro social entre miembros del sexo opuesto (o del mismo sexo en situaciones similares). Luego vendrá la palabra, por la que será posible conocer más profundamente al otro y decidir si la relación se mantiene o no. Pero ambos sexos miran, evalúan y se piensan si desean mayor proximidad.
En definitiva, ser vista y mirar, la fantasía más frecuente de todas las recogidas en el libro (aunque, al mismo tiempo, una de las más complicadas de llevar a cabo, al menos en lo que se refiere al exhibicionismo). No se trata únicamente de irse a retozar al parque con la esperanza de que un despistado te pille en plena faena, sino también en dejar la ventana abierta para que el vecino eche una miradita furtiva o, simplemente, dejar la ventana abierta para que todo el bloque se entere de lo que estás haciendo. Esta fantasía explicaría el auge de las páginas web dedicadas a mostrar fotografías explícitas o las retransmisiones por webcam del acto sexual de parejas amateur. Un mecanismo que satisface tanto al exhibicionista como al voyeur.
Sexo en grupo
Donde caben dos, caben tres, reza el dicho popular. Este tipo de fantasías suelen solaparse con las de dominación y sumisión, ya que es común que aparezcan juntas (como bien ilustró Stanley Kubrick en la secuencia de la orgía de Eyes Wide Shut). Hay dos factores que influyen en este tipo de imaginación: el anonimato (como ocurre con el caso del sexo con un desconocido) y la novedad (mantener relaciones con alguien completamente nuevo, por lo que las fantasías con otras mujeres tienen bastante en común con esta categoría).
Orgías: una orgía es sexo en grupo a lo grande. Es una fantasía muy común y básicamente se denomina orgía a las prácticas sexuales en las que participan 4 personas o más. Que se practique sexo en grupo no quiere decir que todo está permitido, cada uno puede tener sus própias normas y disfrutar del sexo en grupo como más le guste. Puede resultar una práctica muy erótica y excitante para los participantes.
Un amante
La última de las categorías es la de las llamadas “partners fantasies”, consistentes, básicamente, en tener una persona dedicada exclusivamente a ti de manera sexual, y que puede ser incluso tu propia pareja. Puede sonar poco excitante, pero al fin y al cabo, se trata de algo que está al alcance de todo el mundo. Aunque no tanto sus variantes, como son mantener una relación sexual con un famoso, un amante, un amigo o un compañero de trabajo.
Esta fantasía sexual es muy común entre hombres y mujeres. ¿Qué significa? Que la persona no está satisfecha con su vida sexual real y que desea explorar su sexualidad con nuevas personas, en este caso, pudiera ser con alguien famoso.