Dos días con altas temperaturas colapsaron el servicio eléctrico y ocasionaron cortes en más de 30 barrios de Capital y el GBA. Dos muertos por inhalar monóxido de carbono de un grupo electrógeno contratado para combatir el corte de luz
No hay sorpresa ni novedad en la historia, de antemano conocida por todos: con las altas temperaturas de diciembre llegan los cortes de luz. En vísperas de Navidad, parece un castigo divino para cientos de miles de personas que, cuando más lo necesitan, no cuentan con energía eléctrica para refrigerar -o al menos ventilar- sus hogares, y en los peores casos, tampoco acceden al servicio de agua potable.
En San Martín y Juan B. Justo, Capital, vecinos cortaron la calle para reclamar
Dos días seguidos con temperaturas que alcanzaron los 36º bastaron para colapsar el servicio eléctrico -cuya demanda llevó a superar el récord histórico de consumo -, y ocasionar cortes de energía eléctrica en más de 30 barrios de Capital y el Gran Buenos Aires, que en algunos casos ya superaba las 24 horas.
Terrible fatalidad
Lo más grave: dos personas, un padre y su hija, murieron ayer en Villa Ortúzar al inhalar monóxido de carbono. Se trata de Oscar Rouille (62) y María Sol Rouille (24), quienes inhalaron el gas proveniente de un grupo electrógeno que habían contratado para combatir el corte de luz.
Falta de previsión, instalaciones vetustas, escasas o nulas inversiones, crecimiento de la demanda, el problema es multicausal y requiere una solución de fondo. Hubo pocas zonas donde el apagón fue total, mientras que proliferaron los cortes de energía diseminados o salpicados, por manzana, por cuadra y hasta por vivienda.
Detrás de las cifras y las explicaciones, aparecen las historias particulares, los pequeños dramas cotidianos causados por la falta de energía, y la ausencia de respuestas.
No hay sorpresa ni novedad en la historia, de antemano conocida por todos: con las altas temperaturas de diciembre llegan los cortes de luz. En vísperas de Navidad, parece un castigo divino para cientos de miles de personas que, cuando más lo necesitan, no cuentan con energía eléctrica para refrigerar -o al menos ventilar- sus hogares, y en los peores casos, tampoco acceden al servicio de agua potable.
En San Martín y Juan B. Justo, Capital, vecinos cortaron la calle para reclamar
Dos días seguidos con temperaturas que alcanzaron los 36º bastaron para colapsar el servicio eléctrico -cuya demanda llevó a superar el récord histórico de consumo -, y ocasionar cortes de energía eléctrica en más de 30 barrios de Capital y el Gran Buenos Aires, que en algunos casos ya superaba las 24 horas.
Terrible fatalidad
Lo más grave: dos personas, un padre y su hija, murieron ayer en Villa Ortúzar al inhalar monóxido de carbono. Se trata de Oscar Rouille (62) y María Sol Rouille (24), quienes inhalaron el gas proveniente de un grupo electrógeno que habían contratado para combatir el corte de luz.
Falta de previsión, instalaciones vetustas, escasas o nulas inversiones, crecimiento de la demanda, el problema es multicausal y requiere una solución de fondo. Hubo pocas zonas donde el apagón fue total, mientras que proliferaron los cortes de energía diseminados o salpicados, por manzana, por cuadra y hasta por vivienda.
Detrás de las cifras y las explicaciones, aparecen las historias particulares, los pequeños dramas cotidianos causados por la falta de energía, y la ausencia de respuestas.