El gobierno los Estados Unidos de Norteamérica es responsable de algunos de los más horrorosos experimentos realizados en seres humanos o poblaciones enteras. Muchas veces sin el consentimiento que todo sujeto debe dar en cualquier experiencia científica. Así que, estos son los 7 experimentos más crueles del gobierno estadounidense con seres humanos.
El proyecto MK ULTRA, Subprojecto 68
Este proyecto secreto que la CIA llevó adelante en las décadas de los años 50 y 60 en Canadá. Todos los datos concernientes a este oscuro experimento trascendieron en 1974, cuando el New York Times difundió información clasificada sobre los hechos ocurridos y posteriormente se organizó una comisión investigadora. Durante esos años, la CIA reclutó al psiquiatra Donald Ewen Cameron, famoso por investigar la privación sensorial, para que haga una serie de experimentos cuyo objetivo es extraer información de los individuos resistentes a la interrogación. Trató con pacientes que sufrían cuadros leves de depresión o esquizofrenia y los sometía sin su conocimiento a experiencias terribles.
Trascendió que inducía a comas farmacológicos que se extendieron por tres meses mientras se les aplicaban sonidos repetitivos u órdenes de conducta. También aplicó terapias de choque eléctrico aumentando hasta 40 veces el voltaje normal. Sus víctimas olvidaron cómo hablar, no reconocían a sus familias o quedaban sumidos en cuadros profundos de amnesia. Hasta consideraban a los enfermeros o médicos como sus padres. Demás está decir los incontables suicidios que sucedieron luego de estas "terapias".
Para impedir que la CIA corte los fondos de la investigación, el buen doctor Cameron filmó a altos funcionarios teniendo relaciones sexuales con niños/pacientes con el fin de extorsionarlos y asegurar la continuidad de sus aberraciones.
Soldados rociados con químicos en cámaras de gas
Durante 1940, el ejercito de Estados Unidos estaba diseñando nuevas armas biológicas. Para ello, sometió a sus propios soldados a los efectos del Gas Mostaza y la Lewisita, entre otros. Estos compuestos sintéticos son altamente tóxicos. Cuando entran en contacto con la piel generan quemaduras químicas, dolor extremo, irritación e hinchazón. También queman por dentro los pulmones una vez que son aspirados. En pos de probar las máscaras antigas y la vestimenta protectora, los soldados eran encerrados en cámaras de gas selladas donde los bombardeaban ininterrumpidamente con estos productos.
Infección de sífilis a gutemaltecos
Entre 1946 y 194 EE.UU. decidió poner a prueba la eficacia de la penicilina como cura de la sífilis en los ciudadanos guatemaltecos. Los investigadores vertieron la bacteria de la sífilis en los penes de los hombres, en los antebrazos y en la cara . En algunos casos se inoculó a través de punciones espinales. Luego de expandir la infección, los investigadores dieron tratamiento a la mayoría de los sujetos, aunque se sospecha que hasta un tercio de ellos quedaron sin vacunarse. La sífilis sin tratar puede producir ulceraciones en la piel, problemas circulatorios, ceguera, parálisis del sistema nervioso, trastornos neurológicos e incluso la muerte.
Inyección de Agente Naranja a prisioneros
Albert Kligman fue contratado por el ejercito norteamericano para encabezar los primeros experimentos de desarrollo del Agente Naranja entre 1951 y 1974. Sus conejillos de indias fueron presos de una cárcel de Philadelphia que recibían una pequeña suma a cambio de experimentar en sus cuerpos los efectos de la dioxina, el agente cancerígeno que compone el Agente Naranja, entre otros herbicidas. Entre los efectos que sufrieron los presos estaban unas tremendas erupciones (cloracné) en las mejillas, detrás de las orejas, axilas e ingle. Se rumorea que Kligman inyectó 468 veces más de la cantidad que estaba autorizado.
Experimentos con humanos para medir los efectos de la bomba atómica
Científicos estadounidenses probaron en secreto los efectos de la bomba atómica en seres humanos. Durante el Manhattan Project inyectaron sin consentimiento con plutonio a 18 inocentes. Las víctimas fueron soldados del Proyecto Oak Ridge y tres pacientes en un hospital de Chicago. De los 18 pacientes, que eran conocidos sólo por sus nombres en código, sólo 5 vivieron más de 20 años después de la inyección. Los investigadores también experimentaron con inyecciones de uranio a 11 pacientes de un hospital de Massachusetts, entre 1946 y 1947.
Cáncer en ciudadanos de Puerto Rico
Patrocinado por el Instituto Rockefeller, el Dr. Cornelius Rhoads terminó en Puerto Rico para realizar diversos experimentos. Entre ellos infectó a los ciudadanos de ese país con células cancerosas, supuestamente para estudiar los efectos. Trece de ellos murieron.
No solo el gobierno norteamericano no sancionó al Dr. Rhoads cuando tuvo que abandonar Puerto Rico a raíz del escándalo suscitado, sino que fue nombrado miembro de la Comisión de Energía Atómica de su país y vicepresidente de la Sociedad Americana de Cáncer.
El Pentágono irradió a enfermos de cáncer hasta la muerte
En los años 60, el Departamento de Defensa llevó a cabo una serie de experimentos de irradiación sobre afroamericanos pobres con cáncer que no tenían conocimiento de los experimentos, que llegaron a matar a 20 personas. El objeto de estudio no era la salud de los pacientes sino analizar los efectos de la radiación de alto nivel sobre el cuerpo humano.