En una partida de truco, se le presentó una mujer de blanco
jueves, 30 de agosto de 2012 , Santiago del Estero,Argentina
Todos los martes de cada semana, un grupo de amigos suele juntarse, mejor dicho solía juntarse a comer asado y jugar al truco y al póker en una finca de la ciudad de La Banda. Se dice que una noche de verano, como el clima era agradable, resolvieron realizar las actividades en el patio del lugar para no tener que estar encerrados en el living con aire acondicionado, ya que la mayoría de ellos fumaba.
Eran más o menos las dos. Como nunca, habían ido doce chicos a la cita “obligada” del segundo día de la semana. Luego de cenar, todos se sentaron para comenzar la partida de póker por un lado, mientras que en otra mesa se acomodaron los fanáticos del juego representativo de los argentinos: el truco.
Como en todo encuentro de hombres, hablar de mujeres era algo que por la misma naturaleza de la reunión afloraba en cualquier momento. “El otro día me encontré con esta hermosa”, dijo Gastón, a lo que “Pepe” respondió que era verdad. El resto asintió sobre la belleza de una joven bandeña.
Luego del momento recreativo resaltando las bondades de las mujeres, comenzó el juego. Todos se pusieron serios, porque cuando hay plata de por medio nadie quiere perder. De pronto, uno de ellos notó que en medio de los árboles del lugar, una silueta se dibujaba en la oscuridad. No le dio importancia, hasta que otro dijo que había visto a una mujer. El resto se rió a carcajadas, salvo el dueño del lugar, quien sabía de qué se trataba.
En medio de una jugada muy fuerte porque había en juego un monto significativo de dinero, todo se tornó complicado. Aquella imagen que habían visto a veinte metros se había acercado demasiado. Estaba a tan sólo cinco metros. Pese a que todos eran hombres los que estaban allí, ninguno de ellos se animó a preguntar quién era, porque la vestimenta de la extraña visitante era peculiar: una túnica blanca larga y transparente, el cabello hasta la cintura, un rostro bello y unos ojos transparentes.
La mujer los miró a todos a los ojos, se dio media vuelta y salió caminando, aunque la mayoría de los jóvenes asegura que lo hacía a varios centímetros de la tierra. Desapareció en la sombra.
El silencio de los chicos se vio interrumpido cuando el dueño del lugar dijo que no debían asustarse porque siempre lo “visitaba” por las noches. “No sabemos quién es, pero se presenta de la nada y se va de la misma manera”, agregó.
Pasado el episodio extraño, los jóvenes continuaron la partida de póker y truco, pero de vez en cuando miraban hacia donde vieron desvanecerse la silueta de una mujer bonita que se les presentó sin decir ninguna palabra, pero con sólo su presencia pudo generar miedo en los presentes, aunque quizás no haya sido esa su intención, sino que quiso ser parte de la conversación que los hombres suelen entablar en cada reunión.
Esa fue la última vez que se juntaron en el lugar. Nadie se animó a ir otro martes. Sin embargo, ninguno de ellos olvidará la noche en que se le presentó una hermosa mujer y no se animaron a decirle nada, pese a la belleza de la joven fantasma.