Cuánto dormí? No creo haberlo hecho pero mis amigos dicen que así estuve, como en estado de coma profundo casi dos semanas.
Por qué no lo recuerdo?
No creo haber dormido, todo me parece que fué reciente aunque las cosas no están igual.
Si es cierto que pareciera haberme perdido de algo.
Solo sé que hoy desperté llorando y mucho aunque no se la causa.
Seguimos dentro de la casa. Hace más frío del que recuerdo.
Afuera está lloviendo, pero no hay rayos ni truenos, es una lluvia agradable, si algo puede resultar agradable ahí dentro.
Se oyen aleteos. Ya sabemos son ellos.
Pobres murciélagos que le temen a la lluvia.
Casi tan asustados como nosotros, buscan refugio tambien dentro de la casa. Parece inevitable la casa nos protege y nos llena de miedo; muchas veces elegimos quedarnos en el miedo porque lo conocemos, es por eso, nos es familiar.
Los murcielagos calmados ya se durmieron.
Otra vez el silencio, el peor de los silencios, el que deja escuchar las voces que menos queremos oír; la de nuestras propias almas.
trato de recordar, quiero recordar si estuve dormida realmente. Por cuánto tiempo?
Cuántas veces uno se duerme en la vida y luego queda la sensación de no haber vivido ciertas cosas, y cuando nos las cuentan si las recordamos pero como quien pasó de largo, sin detenerse, sin haberlo vivido realmente?
Qué habré soñado?
Recuerdo de chica tener un sueño recurrente; no se bien había luna llena, estrellas en todo el firmamento pero yo no era yo, tenía alas, quizás las misma de los cuentos de hadas que oía de niña cuando mamá se sentaba al borde de mi cama, quizás eran esas alas.
Pero en aquel sueño no era una hada feliz, había un dolor, profundo, si era eso!
Nunca soñé en colores, si una sola vez, una pesadilla alguien con una máscara, era carnaval y en casa los grandes se disfrazaban.
Una máscara me asustaba mucho, era desagradable.
Nunca supe quién la llevaba puesta, seguro algunos de mis tíos, solo recuerdo la máscara...
No, recuerdo más ahora, creo, le reconocía las manos al que llevaba la máscara. Eran manos grandes muy grandes.
Siiii... ahora recuerdo, nunca me gustó el color celeste, y siempre me alejé de quien vistiera de ese color, siempre me dió desconfianza.
Tambien recuerdo esas manos.
Alguna vez sentí esas manos, cuando no quería.
Es eso, ahora lo puedo entender, aunque no estoy segura, no sé.
Oigo pasos, aunque los demás duermen, alguien anda por el piso de arriba, esta vez no tendré miedo.
No quiero soñar más, guardaré mis miedos, saldré a ver, esta vez voy a enfrentarlo.
No se bien qué estoy haciendo, no se bien qué espero ver, o qué espero encontrar, porque será en esta casa que nada tiene que ver conmigo?
-Sebastián sos vos? dejate de joder.
ya está no es gracioso!
Estoy soñando, Sebastián no podía ser, hace años no lo veíamos y no lo habíamos invitado, nunca pudo saber que estaríamos allí.
-Sebastián cómo supiste que vendríamos?
Siempre habíamos hablado de ir algún día a la casa y él era el primero en oponerse, entonces él jamás hubiese venido.Era de los chicos temerosos, siempre se volvía a casa antes de oscurecer.
-Sebastian? ...Sebastian?...
-Che qué te pasa? despertaste a todos, por qué llamás a Sebastian? qué te pasa?...
-No nada; creí verlo.
Había cesado la lluvia. La luna era hermosa, siempre nos invitaba a verla a traves de las ventanas de la vieja casa.
-Por qué llamabas a Sebastian?
-No se, creí verlo,
...estoy segura que era él.
-No puede ser.
-No quiero asegurarlo, pero se que no estaba dormida, era él.
-Ja, ja! hace dos semanas que no despertás, no sabemos qué tomaste pero creenos que te dormiste una larga siesta amiga.
-No les creo me están jodiendo, por qué no la terminan con eso.
Otra vez, el grito.
Solo que esta vez no era el fantasma de la niña.
Aunque tampoco sonaba como el grito de un adulto.
Allí estaba pasó por delante de nosotros sin habernos visto, corría detrás de su propio grito.
Una mujer, parecía desesperada y loca, pero no era un fantasma, desde algún lugar siempre supimos que estaba en la casa. Ella tambien sabía de nuestra presencia pero no parecñia importarle demasiado.
Cuando creí que se había ido quien sabe dónde volteó para mirarme a los ojos, a mi, solo a mi para decirme:-NO LES CREAS...
-La oyeron? escucharon?.
-Qué? A quién? estás loca, no hay nadie....