Se trata de una niña llamada Jessi Slaughter (Slaughter significa "masacre" en inglés, por lo cuál no es su apellido real). El verdadero nombre de Jessi, es: Jessica Leonhardt.
Jessi es una adolescente del estado de Florida, EE.UU quién saltó a la fama con tan solo la edad de 11 años.
El 10 de julio del 2010, en un sitio que ya no existe más, llamado StickyDrama, por su traducción: Drama Pegajoso, webpage que se dedicaba al cotilleo, chismes y rumores de Teens Idol, publicó en uno de sus foros, la acusación de que el vocalista de la banda electrónica "Blood on the Dance Floor", Dahvie Vanity, quería sostener una relación sexual con una adolescente de 11 años, llamada Jessica Leonhardt.
Ésto fue sumamente grave, y más en Estados Unidos, donde la pedofilia está por unanimidad tachada por el más profundo rechazo social. El post se hizo muy famoso, y de el originaron toda clase de rumores sin fundamento, como que el señor Vanity tenía una relación de amistad con derecho con la niña desde que ésta tenía 10 años. Ésto obligo a nada menos que la propia pre-adolescente a desmentir los rumores en el concurridísimo sitio con un mensaje que decía así: "Gente, callense la puta boca, éste es un asunto muy serio y estoy lidiando con él. Éste post arruinó mi vida. Mi madre ha leído todo ésto y está hablando con Dahvie en éste momento. Así que si yo fuera ustedes, me callaría la boca. Yo tengo mi vida y Dahvie tiene la suya, sólo somos amigos."
Si tienes conocimiento de inglés, te habrás dado cuenta de que Jessi era una de esas personas que escribían increíblemente mal, a propósito. Como si se esforzara por colocar errores de ortografía en lugar de evitarlos. Cosa que siempre resulta algo molesta para algunas personas. Pero el hecho es que a raíz de los rumores, Jessi se había ganado sus 15 minutos de fama, y aparentemente, estaba disfrutandolos mucho, por lo que decidió hacer un upgrade de MySpace, que en aquellos tiempos estaba de moda, a Youtube, a través de videblogs en los que hablaba a más detalles del incidente y después de su vida personal. En su famoso mensaje original, Jessi había escrito que el incidente arruinó su vida, pero ésto era obviamente una exageración. Parecen cuestiones del Karma o del destino, pero la niña de pronto sabría lo que significa que en verdad arruinen su vida. En sus videoblogs, llevada por la inmadurez, y una visión del mundo tipicamente infantil, se vendió como una adolescente salvaje y rebelde, que iba por ésta vida agarrando al mundo por la chiva, y creando sus propias reglas en el camino.
Vimos a Jessi dándose infulas de persona dura, la vimos pretender que sabía absolutamente todo de la vida y además, grave error, la vimos pretendiendo que era una persona peligrosa y muy dura con la que no te deberías meter jamás. Ésto encendió la mecha.
Jessi dijo: "Haters, dejen de estar odiándome. Ustedes sólo están celosos porque yo soy perfecta, y ustedes no. Nadie más puede ser así de linda sin maquillaje.... [] ... y si no dejas de hablar mierda, voy a poner una pistola en tu boca y convertir tu cerebro en barro."
Pronto, el tema acerca de los rumores del cantante del grupo Blood on the Dance Floor, quedaron relegados a un segundo lugar muy lejano, y el público se centró específicamente en Jessi, en especial cuando sus odiosos vídeos se hicieron conocidos en 4chan. A partir de ahí, el maremoto de bullying que se desataría, sería de proporciones COLOSALES, hasta el punto de escribir una página en el libro jamás escrito de los más ejemplares casos de trolling en internet. La cantidad de pulgares abajo que recibieron los vídeos de la joven llegaron, en algunos casos, a las 6 cifras. Los comentarios se contaban en las docenas de miles, y degeneraron en trolleadas, o demostración de odio extremo, a una velocidad de vértigo. Era como si cientas de miles de personas en internet le estuvieran diciendo a Jessi lo que jamás se atrevieron a decirle a una odiosa compañera de clases, que les hacía la vida imposible, o quizá, a una odiosa hermana. Lo cierto es que vieron en ella a un prototipo de adolescente detestable. La niña, se hizo centro de demostraciones de repudio tan recalcitrantes y encendidas, que pronto volvió a subir un nuevo vídeo, pero ésta vez así:
Jessi dijo: (Llorando) "Okay, soy Jessi Slaughter y sólo quieros decirles chicos, que arruinaron mi vida..." (Apenas se entiende lo que dice)
La chica había comprendido que en contra neófitos de la idiosincrasia en la red creen, el internet de hecho, si puede llegar a ser Serius Business. Todo ésto, estuvo combinado con que además, lograron averiguar el correo electrónico de Jessi, por lo que no tardaron en saturarlo con millones de remisivas a reventar de insultos. Sus redes sociales en MySpace, Twitter y Facebook, sufrieron el mismo destino. Pero de lejos, lo peor estaba por llegar.
Se puede discutir sobre si Jessi merecía o no semejantes cosas. Yo opino que desde luego: NO. Estaba claro que fue alguna vez una niña sabelotodo que quizás necesitaba alguna lección, pero no hasta semejante extremo... Pero el caso es que la chica tenía otro problema igual de grande que su precaria situación en internet, la mala suerte de tener una de ésas familias particulares. En uno de sus vídeoblogs, su padre se coló de sorpresa en su habitación, y obstinado con el acoso que sufría su hija, pronunció unas palabras que harían historia en internet.
Ésta advertencia viene de su padre. Son unos mentirosos buenos para nada... Y sé donde viven, porque les he rastreado. Sé la identidad de quienes han estado haciendo esto, los he grabado y los voy a denunciar con la cyber policía... Si se atreven a decir UNA COSA MÁS, o hackean mi computadora, serán arrestados... ... Y si se atreven a seguir molestando a mi hija, ¿adivinen qué? Las consecuencias más nunca serán las mismas.
Las frases de éste señor fueron tan parodiadas, tan remedadas en la red que hicieron historia quizá, incluso, salieron hasta en la televisión. Una cosa es cuando tu haces humor y la gente se ríe contigo, a través de numerosos tributos con buena onda. Pero otras, es cuando se ridiculiza algo que estaba dicho con el mayor tono de seriedad...
El padre de Jessi Slaughter, quién lamentablemente dejó éste mundo hace un par de años, era todo un personaje y sin quererlo, contribuyó a hecharle más leña al fuego, hasta el punto, que se convirtió en un "Trending Tópic", no de Twitter, sino de TODA internet en general.
Al final, hay lecciones que aprender de ésto. Yo pienso que sí. Y es sencillamente ponerte a pensar: "¿Estaré contento de haber dicho o hecho ésto a largo plazo? ¿Me traerá consecuencias a futuro?." Hacer chistes está bien, pero algunos han subido estupideces a internet, cosas realmente desafortunadas que tarde o temprano, volverán para perseguirlos.
Jessi dijo: "Haters, dejen de estar odiándome. Ustedes sólo están celosos porque yo soy perfecta, y ustedes no. Nadie más puede ser así de linda sin maquillaje.... [] ... y si no dejas de hablar mierda, voy a poner una pistola en tu boca y convertir tu cerebro en barro."