Hoy se realiza en Corrientes la fiesta tradicional “Angeles Somos”, la cual busca homenajear a los difuntos. Durante toda la jornada los niños disfrazados de ángeles piden dulces yendo casa por casa. No obstante, la celebración tiene un origen hispánico y se extiende hasta mañana.
“La víspera de 1 y 2 de noviembre, familiares y amigos de los fallecidos recorren casa por casa a brindar cánticos y refranes y la mayoría de las veces son obsequiados con comidas y dulces tradicionales y no tradicionales, según sea esta práctica realizada en el campo o la ciudad”, explicó a El Litoral el antropólogo José Miceli.
HALLOWEEN vs ÁNGELES SOMOS
La palabra Halloween proviene de una variación escocesa de la expresión inglesa "All Hallows' Even" (también usada "All Hallows' Eve" que significa «víspera de todos los Santos».
Halloween tiene su origen en una festividad celta conocida como Samhain, que deriva de irlandés antiguo y significa fin del verano. En el Samhain se celebraba el final de la temporada de cosechas y era considerada como el «Año nuevo celta», que comenzaba con la estación oscura. Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el Otro Mundo se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través de ella. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era adoptar la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado.
Cuando se produjo la invasión romana del territorio celta en el año 43 D.C., el emperador Constantino decretó que los habitantes de su imperio se convirtieran al cristianismo, así muchos ritos paganos se introdujeron, entre ellos el Samhain. Ante la imposibilidad de abolir completamente las fiestas paganas, la iglesia decidió santificar algunas de ellas, así el Samhain fue convertido en el día de todos los santos el 1 de noviembre y día de los muertos el 2 de noviembre. El halloween del 31 de octubre fue relegado a pequeñas comunidades que se resistieron a cambiar sus tradiciones, quedando delimitada esta fiesta al territorio Irlandés de donde saltaría en el siglo XIX a Norteamérica y de ahí al resto del mundo.
En muchos países de Latinoamérica, la tradición católica de celebrar el Día de Todos los Santos, era precedida por la Fiesta de los Angelitos, en donde la costumbre era vestir a los niños de ángeles para que visiten todas las casas puerta por puerta a pedir dulces.
El origen de ambas fiestas, el Halloween y “Ángeles Somos” es el mismo, Las dos poseen un tronco común en el antiguo ritual céltico, el Shamhaim. Se diferencian en sus contenidos simbólicos, puestas en escena, realidades y rituales, ya que la fiesta de los angelitos está inserta dentro de la tradición cristiana y el halloween conserva todavía gran parte de su significación pagana precristiana.
La similitud de la puesta en escena de angelitos y halloween y la coincidencia de que ambas tengan connotaciones religiosas, llevó a que el paso de una fiesta a otra no fuese traumático ya que la fiesta “nueva” para Latinoamérica (halloween) se asemeja a la “vieja” (angelitos) y la forma de llevarse a cabo parece conocida, con niños que salen a pedir a la calle dulces cantando canciones.
El verdadero motor del cambio cultural fue la comercialización y exposición agresiva de productos asociados al halloween, que en vísperas del 31 de octubre se publicitaban por diferentes medios de comunicación volviendo esta fiesta no solo visible, sino también deseable para los niños debido al uso de disfraces, dulces y máscaras atractivas para ellos.
La única afectada de toda esta historia fue la tradicional fiesta de los angelitos, la cual fue invisibilizada por un excesivo consumismo capitalista de los productos asociados al halloween, promovido por los sectores comerciales que vieron en la nueva celebración una posibilidad de lucro que no les ofrecía la fiesta de los angelitos.
“La víspera de 1 y 2 de noviembre, familiares y amigos de los fallecidos recorren casa por casa a brindar cánticos y refranes y la mayoría de las veces son obsequiados con comidas y dulces tradicionales y no tradicionales, según sea esta práctica realizada en el campo o la ciudad”, explicó a El Litoral el antropólogo José Miceli.
HALLOWEEN vs ÁNGELES SOMOS
La palabra Halloween proviene de una variación escocesa de la expresión inglesa "All Hallows' Even" (también usada "All Hallows' Eve" que significa «víspera de todos los Santos».
Halloween tiene su origen en una festividad celta conocida como Samhain, que deriva de irlandés antiguo y significa fin del verano. En el Samhain se celebraba el final de la temporada de cosechas y era considerada como el «Año nuevo celta», que comenzaba con la estación oscura. Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el Otro Mundo se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través de ella. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era adoptar la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado.
Cuando se produjo la invasión romana del territorio celta en el año 43 D.C., el emperador Constantino decretó que los habitantes de su imperio se convirtieran al cristianismo, así muchos ritos paganos se introdujeron, entre ellos el Samhain. Ante la imposibilidad de abolir completamente las fiestas paganas, la iglesia decidió santificar algunas de ellas, así el Samhain fue convertido en el día de todos los santos el 1 de noviembre y día de los muertos el 2 de noviembre. El halloween del 31 de octubre fue relegado a pequeñas comunidades que se resistieron a cambiar sus tradiciones, quedando delimitada esta fiesta al territorio Irlandés de donde saltaría en el siglo XIX a Norteamérica y de ahí al resto del mundo.
En muchos países de Latinoamérica, la tradición católica de celebrar el Día de Todos los Santos, era precedida por la Fiesta de los Angelitos, en donde la costumbre era vestir a los niños de ángeles para que visiten todas las casas puerta por puerta a pedir dulces.
El origen de ambas fiestas, el Halloween y “Ángeles Somos” es el mismo, Las dos poseen un tronco común en el antiguo ritual céltico, el Shamhaim. Se diferencian en sus contenidos simbólicos, puestas en escena, realidades y rituales, ya que la fiesta de los angelitos está inserta dentro de la tradición cristiana y el halloween conserva todavía gran parte de su significación pagana precristiana.
La similitud de la puesta en escena de angelitos y halloween y la coincidencia de que ambas tengan connotaciones religiosas, llevó a que el paso de una fiesta a otra no fuese traumático ya que la fiesta “nueva” para Latinoamérica (halloween) se asemeja a la “vieja” (angelitos) y la forma de llevarse a cabo parece conocida, con niños que salen a pedir a la calle dulces cantando canciones.
El verdadero motor del cambio cultural fue la comercialización y exposición agresiva de productos asociados al halloween, que en vísperas del 31 de octubre se publicitaban por diferentes medios de comunicación volviendo esta fiesta no solo visible, sino también deseable para los niños debido al uso de disfraces, dulces y máscaras atractivas para ellos.
La única afectada de toda esta historia fue la tradicional fiesta de los angelitos, la cual fue invisibilizada por un excesivo consumismo capitalista de los productos asociados al halloween, promovido por los sectores comerciales que vieron en la nueva celebración una posibilidad de lucro que no les ofrecía la fiesta de los angelitos.