El travestismo (también denominado transvestismo1 y trasvestismo) es un comportamiento e identidad transgénero en la que una persona de un determinado género biológico expresa a través de la vestimenta, principalmente, un rol de género socialmente asignado al sexo opuesto (cross-dressing o crossdressing) y que está íntimamente asociado a la transexualidad.2 Generalmente, el travestismo implica o puede implicar un deseo o condición transexual del individuo en que desea que se le reconozca como una persona del género opuesto en la que su identidad de género es discordante a su género biológico.3 La principal diferencia entre el travestismo y la transexualidad es que en el primero se expresa o se tiene la intención de expresar una discordancia existente entre el sexo de cada persona y los roles sociales asignados a cada género (trasgrediendo así los tradicionales roles de género), mientras que en la transexualidad existe una discordancia real interna entre la identidad de género propia y el sexo biológico (transgrediendo así el sistema cisgénero, pasando a ser una persona transgénero). En palabras sencillas y en referencia a una persona transexual, el travestismo es la acción de expresarse socialmente de una manera concordante con la propia identidad de género y por lo tanto discordante del sexo biológico, convirtiéndo así al travestismo en una conducta transgénero.4 A la persona que practica el travestismo se le refiere, de manera general, como «travesti». Algunos medios de comunicación utilizan también el vocablo «trasvestido».
Aunque el término «travestismo» suele hacer referencia en la mayoría de las ocasiones a una persona transexual que desea expresarse de una manera acorde a la propia identidad de género, el travestismo puede presentarse en personas de diferentes identidades y orientaciones sexuales y englobar en un mismo conjunto a diversas actividades y comportamientos transgénero realizados por diversos motivos, tales como la infiltración, las representaciones dramáticas, el entretenimiento, el transformismo, la adaptación social y como fetichismo sexual. El travestismo y el cross-dressing son temas abordados frecuentemente en varios géneros dramáticos para la representación artística de personajes; cuando una persona adopta por motivos artísticos la actitud y manerismos de un personaje, éste se convierte en transformismo. El drag es un tipo de transformismo en el que se practica el cross-dressing con motivos satíricos. El travestismo como un fetiche o parafilia sexual, que suele presentarse en personas heterosexuales,6 es conocido como fetichismo travestista y descrito en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.6