San Lorenzo perdió 2-0 ante Real Madrid y el sueño se le apagó casi sin reaccionar
En Marrakech, cayó por los goles de Sergio Ramos y Bale y no pudo alzarse con el Mundial de Clubes; lo planteó bien de entrada y falló en los tantos merengues
MARRAKECH.- Hay 12 mil almas de San Lorenzo que no paran de cantar en esta ciudad. Gritan, intentan hacer reaccionar al equipo como si estuvieran en el Nuevo Gasómetro. Pero no hay caso. Real Madrid parece de otra galaxia y, aún sin descollar, barrió al Ciclón en la final del Mundial de Clubes . Por jerarquía, porque el cuadro azulgrana no se decidió a buscar ni siquiera en desventaja y porque por más que se trate de fútbol las diferencias entre uno y otro son muy grandes.
San Lorenzo perdió 2 a 0 la final con la que tanto soñó y seguro que lo que más le duele es que los goles hayan sido de pelota parada y por un error del arquero Torrico. Sergio Ramos abrió el marcador tras un córner en el final del primer tiempo. Bale definió con un remate débil, que pasó por debajo del cuerpo del arquero del Ciclón cuando el segundo tiempo recién comenzaba. Dos golpes de nocaut, en los momentos justos para que el equipo de Edgardo Bauza no atinara ni siquiera a soñar.

En Marrakech, cayó por los goles de Sergio Ramos y Bale y no pudo alzarse con el Mundial de Clubes; lo planteó bien de entrada y falló en los tantos merengues
MARRAKECH.- Hay 12 mil almas de San Lorenzo que no paran de cantar en esta ciudad. Gritan, intentan hacer reaccionar al equipo como si estuvieran en el Nuevo Gasómetro. Pero no hay caso. Real Madrid parece de otra galaxia y, aún sin descollar, barrió al Ciclón en la final del Mundial de Clubes . Por jerarquía, porque el cuadro azulgrana no se decidió a buscar ni siquiera en desventaja y porque por más que se trate de fútbol las diferencias entre uno y otro son muy grandes.
San Lorenzo perdió 2 a 0 la final con la que tanto soñó y seguro que lo que más le duele es que los goles hayan sido de pelota parada y por un error del arquero Torrico. Sergio Ramos abrió el marcador tras un córner en el final del primer tiempo. Bale definió con un remate débil, que pasó por debajo del cuerpo del arquero del Ciclón cuando el segundo tiempo recién comenzaba. Dos golpes de nocaut, en los momentos justos para que el equipo de Edgardo Bauza no atinara ni siquiera a soñar.
