Masturbación masiva: Sobrepasando límites
La "masturbaton" es un evento que nació hace cinco años en Estados Unidos, al amparo de una institución benéfica que pretendía recaudar fondos para fomentar la educación sexual y la prevención del VIH/Sida. Por estos días podría verificarse algo similar en Gran Bretaña.
"Esa motivación (de ayudar) es superada por los afanes voyeristas, de sentir placer mirando a otros cómo se masturban...", expresa el sexólogo Antonio Salas.
Algunos consideran que el sexo y las expresiones sexuales sólo deben realizarse de manera privada. Otros, por el contrario, no tienen pudor a la hora de hacer pública una actividad como la masturbación. Éste es el caso de los hombres que han participado en las 'masturbatones' realizadas en Estados Unidos.
Con el lema "vente por una causa", este tipo de evento ha convocado a miles de personas. Tanto es así que -para estos días- varias agrupaciones desean efectuarla en Gran Bretaña. Su finalidad: recaudar fondos para promover el sexo seguro.
Algunas de las características de esta particular actividad son: que cada cual se hace cargo de su aseo personal; asistir desnudo y no puede simular un orgasmo.
Una vez que los interesados se reúnen en un lugar determinado, comienza el evento. Cada hombre debe estar apadrinado por alguien (puede ser él mismo) que esté dispuesto a donar un dólar por cada minuto de masturbación. La idea, por cierto, es aguantar la eyaculación por la mayor cantidad de minutos, para aportar más dinero al Centro para el Sexo y la Cultura.
Según los organizadores, la intención es recaudar fondos, crear conciencia de que ésta es una actividad como cualquier otra y, además, batir el récord mundial de la última versión. En este caso, los británicos desean superar al ganador estadounidense que duró 8 horas y 30 minutos. Por lo mismo, se ha fomentado la participación de todos los mayores 18 años de edad que quieran hacer del placer una ayuda.
PATOLOGÍAS
Para el doctor Antonio Salas, "la gente que asiste a estos eventos, evidentemente, va motivada por otros deseos, menos por el de ayudar. Puede ser que también exista esa motivación, pero es superada por los afanes voyeristas, de sentir placer mirando a otros cómo se masturban... O puede ser que hayan patologías exhibicionistas y le genere placer que otros lo observen".
"Ésta es una manera aceptable de ejercer estos deseos voyeristas y exhibicionistas. Este tipo de personalidades se confunden y se mezclan con la masa, así que nadie podría identificarlos con el dedo. Es una manera pública de legitimizar algo que -en privado y de manera individual- es muy mal visto por la sociedad", enfatiza el profesional.
Agrega el urólogo que, "no es malo que la gente aprenda que el sexo y la masturbación son comportamientos normales. Debería dejarse claro, eso sí, que lo natural es que se realice en privado o junto a su pareja. Cuando se hacen públicas estas manifestaciones hay que tener muy claro que no es una realidad generalizada. Definitivamente, se trata de casos aislados".
Enfatiza el especialista que, "los paradigmas del simbolismo sexual están cambiando, y eso hay que aceptarlo: se está perdiendo un poco el límite de la individualidad, sobre todo por la globalización y los medios de comunicación. No es malo que esto ocurra, siempre y cuando esté acompañado de un contexto que permita a las personas comprender qué comportamientos se adecuan a su realidad".
La "masturbaton" es un evento que nació hace cinco años en Estados Unidos, al amparo de una institución benéfica que pretendía recaudar fondos para fomentar la educación sexual y la prevención del VIH/Sida. Por estos días podría verificarse algo similar en Gran Bretaña.
"Esa motivación (de ayudar) es superada por los afanes voyeristas, de sentir placer mirando a otros cómo se masturban...", expresa el sexólogo Antonio Salas.
Algunos consideran que el sexo y las expresiones sexuales sólo deben realizarse de manera privada. Otros, por el contrario, no tienen pudor a la hora de hacer pública una actividad como la masturbación. Éste es el caso de los hombres que han participado en las 'masturbatones' realizadas en Estados Unidos.
Con el lema "vente por una causa", este tipo de evento ha convocado a miles de personas. Tanto es así que -para estos días- varias agrupaciones desean efectuarla en Gran Bretaña. Su finalidad: recaudar fondos para promover el sexo seguro.
Algunas de las características de esta particular actividad son: que cada cual se hace cargo de su aseo personal; asistir desnudo y no puede simular un orgasmo.
Una vez que los interesados se reúnen en un lugar determinado, comienza el evento. Cada hombre debe estar apadrinado por alguien (puede ser él mismo) que esté dispuesto a donar un dólar por cada minuto de masturbación. La idea, por cierto, es aguantar la eyaculación por la mayor cantidad de minutos, para aportar más dinero al Centro para el Sexo y la Cultura.
Según los organizadores, la intención es recaudar fondos, crear conciencia de que ésta es una actividad como cualquier otra y, además, batir el récord mundial de la última versión. En este caso, los británicos desean superar al ganador estadounidense que duró 8 horas y 30 minutos. Por lo mismo, se ha fomentado la participación de todos los mayores 18 años de edad que quieran hacer del placer una ayuda.
PATOLOGÍAS
Para el doctor Antonio Salas, "la gente que asiste a estos eventos, evidentemente, va motivada por otros deseos, menos por el de ayudar. Puede ser que también exista esa motivación, pero es superada por los afanes voyeristas, de sentir placer mirando a otros cómo se masturban... O puede ser que hayan patologías exhibicionistas y le genere placer que otros lo observen".
"Ésta es una manera aceptable de ejercer estos deseos voyeristas y exhibicionistas. Este tipo de personalidades se confunden y se mezclan con la masa, así que nadie podría identificarlos con el dedo. Es una manera pública de legitimizar algo que -en privado y de manera individual- es muy mal visto por la sociedad", enfatiza el profesional.
Agrega el urólogo que, "no es malo que la gente aprenda que el sexo y la masturbación son comportamientos normales. Debería dejarse claro, eso sí, que lo natural es que se realice en privado o junto a su pareja. Cuando se hacen públicas estas manifestaciones hay que tener muy claro que no es una realidad generalizada. Definitivamente, se trata de casos aislados".
Enfatiza el especialista que, "los paradigmas del simbolismo sexual están cambiando, y eso hay que aceptarlo: se está perdiendo un poco el límite de la individualidad, sobre todo por la globalización y los medios de comunicación. No es malo que esto ocurra, siempre y cuando esté acompañado de un contexto que permita a las personas comprender qué comportamientos se adecuan a su realidad".