Azúcar Ledesma: La historia oculta
A 37 años del secuestro del médico Luis Ramón Arédez
El 13 de mayo de 1977 es secuestrado en Jujuy el médico Luis Ramón Arédez, había nacido el 22 de noviembre de 1929 en Ingenio La Corona, Tucumán, aunque desempeñó gran parte de su actividad como médico en Libertador General San Martín, departamento de Ledesma, Jujuy, donde era asesor médico del sindicato de Obreros y Empleados del ingenio Ledesma.
Aredes llega al Ingenio Ledesma contratado por la empresa, como médico pediatra. Existía un alto índice de mortalidad infantil, sobre todo en los hijos de los trabajadores golondrinas. Se llaman así a los obreros contratados para el momento de la zafra de la caña de azucar, en su mayoria bolivianos.
Al poco tiempo es llamado por el dueño de la Empresa Ledesma en ese entonces Ing. Herminio Arrieta que le plantea no gastar tanto en remedios; que la empresa no esta dispuesto a hacerlo. Según las palabras textuales "a la empresa le importa producir."
A finales de 1958 es dejado cesante y el Sindicato realiza un paro total de actividades,que obliga a la empresa a incorporarlo nuevamente.
En 1959 es despedido definitivamente y debe salir de los límites de la provincia. Le ofrecen un cargo de Director del Hospital Salvador Mazza en Tilcara, Provincia de Jujuy.
Para 1960 regresa nuevamente a Libertador General San Martin donde instala su consultorio, junto a su esposa Olga que es odontóloga. De acuerdo con sus principios trabaja como médico comprometiendose con los obreros de Ledesma. Es nombrado médico de la obra social del Sindicato de Obreros y Empleados del Ingenio Ledesma.
En 1973 es electo intendente por el Frente Justicialista de Liberación, cargo que ejerció apenas ocho meses, hasta que, acusado de "infiltrado marxista", fue despojado violentamente por influencias del ingenio Ledesma.
Arédez fue detenido por primera vez el 24 de marzo de 1976 por fuerzas del ejército, que lo llevaron en una camioneta del ingenio Ledesma, conducida por un empleado de la empresa. Sin acusación, causa ni proceso en su contra, permaneció cuatro meses en el Penal de Villa Gorriti, en Jujuy, y seis más en La Plata, provincia de Buenos Aires, hasta que el 23 de marzo de 1977 fue dejado en libertad, aunque sin documentos. Se reincorporó a su trabajo en el hospital, en el que se desempeñó hasta el día de su secuestro, el 13 de mayo de 1977, día viernes al medio día. Sale con su auto del Hospital de Fraile Pintado, lo despiden en la puerta sus colegas. Dirigiéndose en dirección a su domicilio es secuestrado en la ruta. Unos testigos vecinos de Luis lo vieron acompañado de hombres de civil y lentes oscuros que viajaron en automóvil, los vecinos lo saludan y les llama la atención que él no responda a los saludos. El auto aparece abandonado en las cercanías del Jardín Botánico de la Ciudad de Buenos Aires 6 meses después.
Cartas desde la cárcel:
14 de Junio de 1976
Mi Querida Olga,
Mi querida Olga. Antes que nada te pido le hagas llegar por expreso o con alguno de los hijos que desearía estar presente en el cumpleaños de mi padre.
Ya puedes imaginarte la tristeza que me embarga no poder estar en lo que podría ser la última vez de ver a mi padre vivo pues tengo el presentimiento funesto que por el mal que lo afecta, se me lo va rapidamente, aunque tengo la resignación que Dios nos da en estos casos y si así está dispuesto es una prueba más a las muchas que la vida nos depara.
Hay que estar preparados para todo. Yo estoy pasando días muy duros espiritualmente hablando, sólo confiado en que alguna vez llegará la justicia de Dios. De estno no guiero que sepan los hijos, ellos ocupan su tiempo estudiando y no quisiera que estas cosas los afecten y decaigan. Son momentos que uno tiene y luego pasan, los recuerdos y afectos de seres queridos a veces más traicionan y nos hacen aflojar. Los hijos deben vivir su juventud con alegría sana y con miras a un porvenir venturoso, que sea menos duro que el nuestro. Bueno mi vida no te cansaré más con estas cosas. Tu sabes y debes seguir adelante, tienes temple y valor de madre cristiana y juntos hemos aprendido a vencer contrariedades que a veces parecían irrompibles, reza mucho por nosotros que Dios nos ayudará a salir de esto. Recibe mis invariables afectos y besos.
La Plata, Diciembre 20 de 1976
Mi Querida Olga. Como verás luego de analizar como lo hice exaustivamente nuestras vidas, tenemos a pesar de tantos inconvenientes y contrariedades ajenas a nosotros, un saldo favorable a nuestra querida familia, porque hemos actuado siempre guiados por sincero y profundo amor, bajo la protección de Dios. Debo señalar especificamente en este año tan duro, tu firme andar, tu invencible voluntad y caracter, para sobrellevar con serena integridad la responsabilidad tremenda de nuestro hogar, no dudo que hay muchas cosas que te sucedieron y que por razones naturales no me hiciste conocer, ello me obliga a mayor gratitud, con mi compañera de siempre, de las horas felices y fiestas, por ello pido todos los días a Dios, ilumine tus actos y de nuevas fuerzas para seguir adelante.
Aparte escribo a nuestros queridos hijos y he tratado en ellos sintetizar una satisfacción por haber superado estudiando más que nunca, con los resultados que gracias a Dios, hoy convertimos en humilide alegría. Bueno mi vida, traten de pasar algunos días en [...] Yo estaré más tranquilo si descansan y pueden estar más unidos y juntos. Desde luego que tiene prioridad la salud de Olguita que es la único que me preocupa.
Cualquier novedad te haré conocer de inmediato a donde estén. Un beso grande para todos los hijos y mi [...] En los momentos que tradcicionalmente se festeja la fiesta en familia, estarán como siempre en mi corazón y afecto. Tu recibe mis cariños y besos de siempre. Tu Luis.