Charlie Hebdo: yo no me banco el chamuyo
Había una vez, un grupete de muchachos idiotas que aburridos a falta de motivos de lucha en un país con economía capitalista muy desarrollada, decidieron dedicarse a joder desde la ventana lanzando escupitajos, insultos, mentadas a la madre y puteadas a los dioses de todo aquel que pasaba por la calle.
Sin duda a los muchachos idiotas les encanto la joda, les gusto sentirse rebeldes manifestando su “libertad de expresión” exponiendo sus nalgas y genitales a las viejitas y monjitas cucufatas que pasaban por ahí y hasta grupos izquierdistas que premiaban a los muchachos idiotas como símbolos de “libertad y democracia” porque según ellos no hay nadie más libre y demócrata que un comunista aunque este siembre odio y violencia, como es su costumbre.
Desde 1992 la vida les sonreía a los muchachos idiotas, tenían sus admiradores y les encantaba figuretear esforzándose cada semana por sacar la ofensa más vulgar y pendeja posible sin límites de ningún tipo.
No se contentaban con dibujar falos en las paredes como hacen la mayoría de retrasados, sino, los muchachos idiotas, tenían el objetivo de herir y hasta causar trauma psicológico a sus víctimas, dibujaban al Papa Francisco de travesti, a la Virgen María pariendo, etc, etc. ante el silencio cobarde de los políticos de izquierda del pueblo que aprobaban en silencio toda esta majadería, pues se sabe que los socialistas odian las religiones…
Todo era joda hasta que se metieron con los dementes fanáticos recién llegados al barrio.
Primero los muchachos idiotas se burlaron de las costumbres raras de los nuevos del barrio, estos hipócritas juraban ser los más tolerantes, internacionales y solidarios.
Como insultar a los recién llegados al barrio resulto poco, los muchachos idiotas se metieron a insultar a su religión y a sus dioses sin ningún motivo y le dibujaban estrellas en el culo a su profeta solo por joder.
Los dementes fanáticos recién llegados al barrio se molestaban y chillaban de dolor, pero esto solo les causaba más felicidad a los muchachos idiotas, cual niño malcriado y sádico que carcajea al cortarle las alas a algún insecto que tuvo la desdicha de caer en sus manos.
Todo era felicidad hasta que una mañana los dementes fanáticos saturados de odio, reventaron a balazos a los muchachos idiotas y luego, en un mar de lágrimas, todo los “políticamente correctos” del planeta elevaron inmediatamente a los muchachos idiotas a los máximos altares como mártires de la democracia y la libertad del mundo y hasta es probable que les den algún Premio Nobel por las cochinadas que les gustaba dibujar en las paredes.
MORALEJA
La moral de este cuento es que para el mundo, tan nefasto como el fanatismo religioso y terrorismo musulmán es el fanatismo e imbecilidad de Charlie Hebdo pues ambos solo siembran odio e intolerancia.
Ambos no tienen límites y pueden matar a sangre fría como los dementes musulmanes, o matar a los dioses y la dignidad humana como hacían los caricaturistas de Charlie Hebdo.
Ambos odian las costumbres ajenas. Ambos son cobardes y terroristas.Nada justifica el asesinato de los caricaturistas de Charlie Hebdo, pero tampoco nada justifica los brutales ataques de Charlie Hebdo a las creencias y costumbres de otros.
Si el mundo civilizado desea paz y prosperidad para el planeta, tiene que detener urgente a ambas bestias hermanas intolerantes.
Por cierto, el próximo ejemplar de la revista Charlie Hebdo saldrá el próximo miércoles con un tiraje de UN MILLÓN DE EJEMPLARES de los 50,000 que publicaban antes. Los caricaturistas comunistas de Charlie Hebdo lograron su objetivo. Al menos los dueños de la revista serán muy ricos y famosos!
fuentes:
http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/papa-sobre-charlie-hebdo-no-podemos-insultar-fe-demas-noticia-1784865?flsm=1
https://www.facebook.com/AldoMariateguiB/posts/811192068939221:0
https://www.facebook.com/AldoMariateguiB?fref=nf
Había una vez, un grupete de muchachos idiotas que aburridos a falta de motivos de lucha en un país con economía capitalista muy desarrollada, decidieron dedicarse a joder desde la ventana lanzando escupitajos, insultos, mentadas a la madre y puteadas a los dioses de todo aquel que pasaba por la calle.
Sin duda a los muchachos idiotas les encanto la joda, les gusto sentirse rebeldes manifestando su “libertad de expresión” exponiendo sus nalgas y genitales a las viejitas y monjitas cucufatas que pasaban por ahí y hasta grupos izquierdistas que premiaban a los muchachos idiotas como símbolos de “libertad y democracia” porque según ellos no hay nadie más libre y demócrata que un comunista aunque este siembre odio y violencia, como es su costumbre.
Desde 1992 la vida les sonreía a los muchachos idiotas, tenían sus admiradores y les encantaba figuretear esforzándose cada semana por sacar la ofensa más vulgar y pendeja posible sin límites de ningún tipo.
No se contentaban con dibujar falos en las paredes como hacen la mayoría de retrasados, sino, los muchachos idiotas, tenían el objetivo de herir y hasta causar trauma psicológico a sus víctimas, dibujaban al Papa Francisco de travesti, a la Virgen María pariendo, etc, etc. ante el silencio cobarde de los políticos de izquierda del pueblo que aprobaban en silencio toda esta majadería, pues se sabe que los socialistas odian las religiones…
Todo era joda hasta que se metieron con los dementes fanáticos recién llegados al barrio.
Primero los muchachos idiotas se burlaron de las costumbres raras de los nuevos del barrio, estos hipócritas juraban ser los más tolerantes, internacionales y solidarios.
Como insultar a los recién llegados al barrio resulto poco, los muchachos idiotas se metieron a insultar a su religión y a sus dioses sin ningún motivo y le dibujaban estrellas en el culo a su profeta solo por joder.
Los dementes fanáticos recién llegados al barrio se molestaban y chillaban de dolor, pero esto solo les causaba más felicidad a los muchachos idiotas, cual niño malcriado y sádico que carcajea al cortarle las alas a algún insecto que tuvo la desdicha de caer en sus manos.
Todo era felicidad hasta que una mañana los dementes fanáticos saturados de odio, reventaron a balazos a los muchachos idiotas y luego, en un mar de lágrimas, todo los “políticamente correctos” del planeta elevaron inmediatamente a los muchachos idiotas a los máximos altares como mártires de la democracia y la libertad del mundo y hasta es probable que les den algún Premio Nobel por las cochinadas que les gustaba dibujar en las paredes.
MORALEJA
La moral de este cuento es que para el mundo, tan nefasto como el fanatismo religioso y terrorismo musulmán es el fanatismo e imbecilidad de Charlie Hebdo pues ambos solo siembran odio e intolerancia.
Ambos no tienen límites y pueden matar a sangre fría como los dementes musulmanes, o matar a los dioses y la dignidad humana como hacían los caricaturistas de Charlie Hebdo.
Ambos odian las costumbres ajenas. Ambos son cobardes y terroristas.Nada justifica el asesinato de los caricaturistas de Charlie Hebdo, pero tampoco nada justifica los brutales ataques de Charlie Hebdo a las creencias y costumbres de otros.
Si el mundo civilizado desea paz y prosperidad para el planeta, tiene que detener urgente a ambas bestias hermanas intolerantes.
Por cierto, el próximo ejemplar de la revista Charlie Hebdo saldrá el próximo miércoles con un tiraje de UN MILLÓN DE EJEMPLARES de los 50,000 que publicaban antes. Los caricaturistas comunistas de Charlie Hebdo lograron su objetivo. Al menos los dueños de la revista serán muy ricos y famosos!
fuentes:
http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/papa-sobre-charlie-hebdo-no-podemos-insultar-fe-demas-noticia-1784865?flsm=1
https://www.facebook.com/AldoMariateguiB/posts/811192068939221:0
https://www.facebook.com/AldoMariateguiB?fref=nf