Antes que nada quiero preguntar si a alguien le ha pasado que su cuenta de taringa publica shouts automaticamente, cosa que paso con mi cuenta @guirudj007
creo que fue hackeada porque me acusaron de spam, pero nunca pulico shouts. Bueno a lo principal...
¿Drogas auditivas? Posiblemente te suene extraño, ya que las drogas suelen ser consumidas por medio de pastillas o inyecciones. Pero supuestamente hay sonidos que simulan las sensaciones que generan ciertas drogas como la cocaína o marihuana.
La creciente tendencia a descargar archivos (música o videos) de internet, sumada a la cantidad de horas que muchas personas, sobre todo los jóvenes, pasan conectados a la red propició el desarrollo de las denominadas drogas auditivas o digitales. Se trata de archivos sonoros que pueden volverse adictivos si se consumen de manera compulsiva, ya que imitan los efectos agudos que los estupefacientes provocan en el cerebro.
Por esta razón, pueden generar alucinaciones y crisis convulsivas en personas que se encuentran vulnerables, que sufren aislamiento, soledad, angustia o alguna patología psiquiátrica. El experto en adicciones, Alfredo Miroli, explicó a LA GACETA que las drogas auditivas son sonidos biaurales confeccionados, de manera intencional y mediante programas de audio, con al menos dos rangos diferentes de frecuencias. De este modo, quien los escucha lo hace de modo independiente con cada oído.
"Los efectos se perciben sólo con los auriculares. El cerebro identifica los sonidos por separado, los procesa y genera una onda biaural, que modifica los impulsos cerebrales. Esa onda estimula la región intermedia del cerebro, donde se controlan las emociones humanas, y puede provocar emotividad, relajación, o una exagerada estimulación", explicó el especialista.
El espacio en el que se actúan los sonidos biaurales es el mismo donde las neuronas concentran los receptores para la drogas psicoadictivas. "Al accionar en ese sector pueden disparar una liberación desequilibrada de neurotransmisores de manera similar a como lo hacen varias drogas duras", precisó Miroli.
Por definición, los sonidos biaurales no son drogas. Desde hace tres años pululan en la web portales que permiten bajarlos, con algún costo, a una computadora o a un teléfono celular, previa descarga de un software gratuito. Los nombres con que se identifican los archivos son los mismos con los se nombran a las drogas sociales. Es decir, que se comercializan como heroína, LSD, cocaína, marihuana, éxtasis, opio o morfina.
Miroli aclaró que para causar una verdadera adicción, la persona debe tener un comportamiento compulsivo a la hora de descargar material y sentir la necesidad física o psicológica de oír esos sonidos. Sin embargo, los efectos de estos pulsos biaurales aún son objeto de investigación en la comunidad científica.
"Aunque no hay estudios que ratifiquen las alteraciones en la conducta, existe el riesgo de escuchar con frecuencia estos impulsos que, además, afectan las relaciones humanas y quitan tiempo para cumplir con las obligaciones como el estudio o el trabajo. Quienes padecen enfermedades psiquiátricas, como esquizofrenia o bipolaridad, son más vulnerables", consideró.
Aunque se piensa que las vibraciones biaurales pueden intoxicar de un modo similar a las drogas, los expertos en adicciones todavía no pudieron determinar cuánto tiempo hay que tener los auriculares puestos ni qué tan permeable debe ser un cerebro para que se concrete una adicción o un daño.
Con tan solo tener cualquier dispositivo con reproductor de música, como un celular, Computadora, mp3 etc., y un par de audífonos puedes “consumir” este tipo de droga auditiva, supuestamente la combinación de frecuencias altas y bajas estimulan al cerebro emulando el efecto de las drogas.
Uno de los software más famoso es I-Doser , es un programa que ya habíamos platicado aquí en poderPda, el cual sirve para estimular ciertas sensaciones en el cerebro, de esta manera podrás experimentar la sensación de utilizar una droga sin la necesidad de consumir pastillas o inyectarse. Según los creadores I-Doser, esta puede emular el efecto de una droga determinada.
Entre las drogas auditivas más famosas se encuentran LSD, Heroína, Opio, Valium, Cocaína, Marihuana, Éxtasis y Oxym. Éstas funcionan por medio de ondas binaurales que como lo mencione antes, son tonos con frecuencias diferentes en cada oído que obligan al cerebro a recalcular su frecuencia, creando una nueva frecuencia dentro del cerebro.
Este efecto fue descubierto en 1839 por Heinrich Wilhelm Dove. Como ejemplo tenemos que el oído izquierdo es de 400 Hz, el oído derecho 410 Hz, el pulso binaural resultante sería de 10 Hz, de esta manera se puede modificar las ondas cerebrales ya que éstas llegan a una zona llamada mesolímbica, la que está encargada de controlar las emociones y provoca estados como alegría, tristeza o relajación.
Por ejemplo, cuando nos encontramos en estado de alerta o concentrados nuestro cerebro emite ondas beta. Las ondas beta tienen una frecuencia de entre 10 y 40 Hz (oscilan entre 10 y 40 veces por segundo), mejoran la concentración y la respuesta en situaciones que requieren atención. Las ondas beta de gran amplitud están relacionadas con el miedo, el estrés y la angustia.
Las ondas alfa se encuentran en el rango de 8-12 Hz, comúnmente son detectadas durante periodos de relajación, con los ojos cerrados pero sin estar dormidos, ya que aun estamos despiertos. Estas ondas se atenúan al abrirse los ojos y con la somnolencia y el sueño. Se piensa que representan la actividad de la corteza visual en un estado de reposo.
Para varios expertos, los pulsos binaurales no pueden producir un estado alterado de conciencia. Científicos como Steven Novella, neurólogo de la universidad de Yale, han asegurado que no existe ninguna investigación que confirme que funcionen más allá del efecto placebo, por lo cual se ha descartado que estos sonidos generen algún tipo de efecto cercano a una droga.
Mas que drogas son frecuencias que afectan al cerebro animal y al humano de diferentes formas a veces.
Ultrasonidos de onda muy corta y rápida inaudibles para nosotros llegan a provocar irritación y malestar.
Mas peligrosos son las emisiones de infrasonidos, frecuencias muy amplias sobre los 4 a 8 hercios, que pueden ocasionar mareos, desorientación y perdida del sentido de la realidad.
Existen hace años en los ejércitos y cuerpos policiales armas sónicas que emiten potentes vibraciones que suenan como chirridos pero muy fuertes y direccionales lo que paraliza al enemigo o lo aturde ya que ocasiona dolor y altera la percepción.
Usaron hace tiempo algo parecido para alejar a mendigos o jóvenes ociosos de las entradas o alrededores en centros comerciales o zonas muy exclusivas, no hicieron gran efecto porque con unos tapones o cascos musicales no afectan y además afectaban también a los clientes y vecinos, lo que es ilegal y fueron retirados.
(Imagina tus uñas raspando una pizarra, esa sensación de dentera tan desagradable, pues mucho peor, lo probé para publicar un artículo y denunciar su uso, los ejércitos no hacen caso y inventan aún mas armas sonicas direccionales ultrapotentes hasta hacer parar el corazón humano o la respiración unos minutos)
No existen drogas sónicas, son cosas que parecen lo mismo (afectan la percepción) pero no son lo mismo.
La única droga sónica es beneficiosa y es la buena música, la que a usted le guste y se sienta cómoda.
Si nota algún malestar o tiene miedo acuda al médico o use tapones de oídos para que no pueda oír tantos sonidos desagradables.
PESADILLA
MEDITACION
ADRENALINA
SUEÑO LUCIDO
creo que fue hackeada porque me acusaron de spam, pero nunca pulico shouts. Bueno a lo principal...
¿Drogas auditivas? Posiblemente te suene extraño, ya que las drogas suelen ser consumidas por medio de pastillas o inyecciones. Pero supuestamente hay sonidos que simulan las sensaciones que generan ciertas drogas como la cocaína o marihuana.
La creciente tendencia a descargar archivos (música o videos) de internet, sumada a la cantidad de horas que muchas personas, sobre todo los jóvenes, pasan conectados a la red propició el desarrollo de las denominadas drogas auditivas o digitales. Se trata de archivos sonoros que pueden volverse adictivos si se consumen de manera compulsiva, ya que imitan los efectos agudos que los estupefacientes provocan en el cerebro.
Por esta razón, pueden generar alucinaciones y crisis convulsivas en personas que se encuentran vulnerables, que sufren aislamiento, soledad, angustia o alguna patología psiquiátrica. El experto en adicciones, Alfredo Miroli, explicó a LA GACETA que las drogas auditivas son sonidos biaurales confeccionados, de manera intencional y mediante programas de audio, con al menos dos rangos diferentes de frecuencias. De este modo, quien los escucha lo hace de modo independiente con cada oído.
"Los efectos se perciben sólo con los auriculares. El cerebro identifica los sonidos por separado, los procesa y genera una onda biaural, que modifica los impulsos cerebrales. Esa onda estimula la región intermedia del cerebro, donde se controlan las emociones humanas, y puede provocar emotividad, relajación, o una exagerada estimulación", explicó el especialista.
El espacio en el que se actúan los sonidos biaurales es el mismo donde las neuronas concentran los receptores para la drogas psicoadictivas. "Al accionar en ese sector pueden disparar una liberación desequilibrada de neurotransmisores de manera similar a como lo hacen varias drogas duras", precisó Miroli.
Por definición, los sonidos biaurales no son drogas. Desde hace tres años pululan en la web portales que permiten bajarlos, con algún costo, a una computadora o a un teléfono celular, previa descarga de un software gratuito. Los nombres con que se identifican los archivos son los mismos con los se nombran a las drogas sociales. Es decir, que se comercializan como heroína, LSD, cocaína, marihuana, éxtasis, opio o morfina.
Miroli aclaró que para causar una verdadera adicción, la persona debe tener un comportamiento compulsivo a la hora de descargar material y sentir la necesidad física o psicológica de oír esos sonidos. Sin embargo, los efectos de estos pulsos biaurales aún son objeto de investigación en la comunidad científica.
"Aunque no hay estudios que ratifiquen las alteraciones en la conducta, existe el riesgo de escuchar con frecuencia estos impulsos que, además, afectan las relaciones humanas y quitan tiempo para cumplir con las obligaciones como el estudio o el trabajo. Quienes padecen enfermedades psiquiátricas, como esquizofrenia o bipolaridad, son más vulnerables", consideró.
Aunque se piensa que las vibraciones biaurales pueden intoxicar de un modo similar a las drogas, los expertos en adicciones todavía no pudieron determinar cuánto tiempo hay que tener los auriculares puestos ni qué tan permeable debe ser un cerebro para que se concrete una adicción o un daño.
Con tan solo tener cualquier dispositivo con reproductor de música, como un celular, Computadora, mp3 etc., y un par de audífonos puedes “consumir” este tipo de droga auditiva, supuestamente la combinación de frecuencias altas y bajas estimulan al cerebro emulando el efecto de las drogas.
Uno de los software más famoso es I-Doser , es un programa que ya habíamos platicado aquí en poderPda, el cual sirve para estimular ciertas sensaciones en el cerebro, de esta manera podrás experimentar la sensación de utilizar una droga sin la necesidad de consumir pastillas o inyectarse. Según los creadores I-Doser, esta puede emular el efecto de una droga determinada.
Entre las drogas auditivas más famosas se encuentran LSD, Heroína, Opio, Valium, Cocaína, Marihuana, Éxtasis y Oxym. Éstas funcionan por medio de ondas binaurales que como lo mencione antes, son tonos con frecuencias diferentes en cada oído que obligan al cerebro a recalcular su frecuencia, creando una nueva frecuencia dentro del cerebro.
Este efecto fue descubierto en 1839 por Heinrich Wilhelm Dove. Como ejemplo tenemos que el oído izquierdo es de 400 Hz, el oído derecho 410 Hz, el pulso binaural resultante sería de 10 Hz, de esta manera se puede modificar las ondas cerebrales ya que éstas llegan a una zona llamada mesolímbica, la que está encargada de controlar las emociones y provoca estados como alegría, tristeza o relajación.
Por ejemplo, cuando nos encontramos en estado de alerta o concentrados nuestro cerebro emite ondas beta. Las ondas beta tienen una frecuencia de entre 10 y 40 Hz (oscilan entre 10 y 40 veces por segundo), mejoran la concentración y la respuesta en situaciones que requieren atención. Las ondas beta de gran amplitud están relacionadas con el miedo, el estrés y la angustia.
Las ondas alfa se encuentran en el rango de 8-12 Hz, comúnmente son detectadas durante periodos de relajación, con los ojos cerrados pero sin estar dormidos, ya que aun estamos despiertos. Estas ondas se atenúan al abrirse los ojos y con la somnolencia y el sueño. Se piensa que representan la actividad de la corteza visual en un estado de reposo.
Para varios expertos, los pulsos binaurales no pueden producir un estado alterado de conciencia. Científicos como Steven Novella, neurólogo de la universidad de Yale, han asegurado que no existe ninguna investigación que confirme que funcionen más allá del efecto placebo, por lo cual se ha descartado que estos sonidos generen algún tipo de efecto cercano a una droga.
Mas que drogas son frecuencias que afectan al cerebro animal y al humano de diferentes formas a veces.
Ultrasonidos de onda muy corta y rápida inaudibles para nosotros llegan a provocar irritación y malestar.
Mas peligrosos son las emisiones de infrasonidos, frecuencias muy amplias sobre los 4 a 8 hercios, que pueden ocasionar mareos, desorientación y perdida del sentido de la realidad.
Existen hace años en los ejércitos y cuerpos policiales armas sónicas que emiten potentes vibraciones que suenan como chirridos pero muy fuertes y direccionales lo que paraliza al enemigo o lo aturde ya que ocasiona dolor y altera la percepción.
Usaron hace tiempo algo parecido para alejar a mendigos o jóvenes ociosos de las entradas o alrededores en centros comerciales o zonas muy exclusivas, no hicieron gran efecto porque con unos tapones o cascos musicales no afectan y además afectaban también a los clientes y vecinos, lo que es ilegal y fueron retirados.
(Imagina tus uñas raspando una pizarra, esa sensación de dentera tan desagradable, pues mucho peor, lo probé para publicar un artículo y denunciar su uso, los ejércitos no hacen caso y inventan aún mas armas sonicas direccionales ultrapotentes hasta hacer parar el corazón humano o la respiración unos minutos)
No existen drogas sónicas, son cosas que parecen lo mismo (afectan la percepción) pero no son lo mismo.
La única droga sónica es beneficiosa y es la buena música, la que a usted le guste y se sienta cómoda.
Si nota algún malestar o tiene miedo acuda al médico o use tapones de oídos para que no pueda oír tantos sonidos desagradables.
PESADILLA
MEDITACION
ADRENALINA
SUEÑO LUCIDO