Las primeras tropas aliadas que llegaron a Francia en la Operación Overlord fueron grupos de comandos aliados. Los grupos estaban compuestos por dos soldados norteamericanos entrenados en manejo de dispositivos de señalización y tres comandos británicos como apoyo. A primeras horas de la madrugada del 3 de Junio de 1944 seis de estos equipos fueron enviados a Francia con el objetivo de identificar zonas de aterrizaje que posteriormente serían utilizadas por los equipos de exploradores (pathfinders) que abrirían paso a las tropas aerotransportadas marcando esas zonas con balizas visuales y de radar.
Las unidades aerotransportadas comenzaron a partir el día 5 de Junio desde 15 aeródromos del sur de Inglaterra. La primera oleada de lanzamientos estaba compuesta por 821 aviones de transporte C47 y C54, con una unidad de paracaidistas cada uno, de entre 18 a 20 hombres, excepto las unidades de artillería de campaña que eran de 8 a 10 hombres.
Al realizarse los saltos por la noche, los pilotos de los transportes dependían de los equipos de pathfinders, que comenzaron a aterrizar en Francia a las 00:15 del 6 de junio, para localizar las zonas de lanzamiento. En tierra, los pathfinders colocaban dos tipos de dispositivos: un juego de lámparas especiales en colores codificados y colocadas formando una T, y una baliza de radar Eureka. La baliza de radar era utilizada para guiar el rumbo de los aviones a las zonas de lanzamiento, pero el sistema era poco efectivo a menos de 3.000 metros y los pilotos debían realizar la aproximación ayudándose de las lámparas de colores codificados.
En sus zonas de lanzamiento, los transportes de los pathfinders se encontraron con unos inesperados bancos de nubes que dificultaron la identificación de las zonas de salto. Debido a esos problemas solo unos pocos grupos llegaron a sus objetivos y gran parte de los pathfinders fueron lanzados tan lejos de los lugares asignados que ninguno de ellos logró alcanzarlos a tiempo y algunos de los equipos situaron sus señales en áreas equivocadas o demasiado lejanas; otros solamente pudieron encender las balizas Eureka porque las tropas alemanas que habrían sido alertadas por las luces de aproximación.
La oleada principal de C47 despegó de Inglaterra a medianoche. Al llegar a Francia, una fuerza de diversión de bombarderos Stirling de la RAF comenzó a arrojar paracaidistas simulados en áreas alejadas de las zonas reales de lanzamiento, pero cuando los C47 alcanzaron la costa francesa comenzaron los problemas. Los pilotos de los transportes se encontraron con bancos de nubes y tuvieron que empezar a realizar maniobras evasivas para evitar chocar unos con otros, algunos subieron a 2.000 pies para evitar las nubes y otros descendieron hasta los 500 pies. Por lo que la formación se deshizo y se perdió toda posibilidad de poder realizar un lanzamiento concentrado de los paracaidistas. Según se aproximaban a las zonas de lanzamiento los aviones comenzaron a sufrir un fuego antiaéreo cada vez más intenso y la artillería antiaérea alemana era cada vez más precisa, los pilotos no conseguían identificar las zonas de lanzamiento y lanzaban a los paracaidistas antes del los lugares asignado y viendo como algunos de los aviones que transportaban a sus compañeros caían bajo el fuego enemigo.
Finalmente el esfuerzo de enviar a los pathfinders fue en vano ya que tan solo unos pocos soldados lograron alcanzar sus objetivos y el caos reinante llevo a que se formaran grupos de combate de muy diversas unidades.
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