¡Bienvenidos a mi primer post!
Resulta que tengo esta cuenta hace 4 años y nunca me animé a subir nada, por la sencilla razón de no saber sobre qué escribir ni cómo hacerlo de tal manera que no quede crapero. Afortunadamente, luego de un ataque de inspiración taringuera y un poco de práctica, pude al fin desvirgar mi cuenta.
En este primer post les traigo información muy interesante recopilada del libro Temponautas (Manuel Torreiro - Luis R. Vaamonde, 1995 - Ediciones Pando).
Aclaración 1: Este libro no se trata de una obra de ficción ni recopila teorías conspirativas. Es una investigación seria realizada a través de la experiencia directa por un Doctor en Humanidades y un filósofo e historiador.
Aclaración 2: No soy escritor ni investigador, así que sepan disculpar mi redacción. Prometo hacerlo lo menos aburrido posible
El presente trabajo recoge las experiencias vividas por los autores en el norte de la India, concretamente en Cachemira y Ladakh, y poteriormente en la cordillera del Karakorum, en los Himalayas.
Tras las investigaciones y, muy especialmente, "tras las experiencias que pudimos vivir en aquella región -afirman los autores-, hemos podido sacar a la luz lo que para nosotros son las soluiones o explicaciones de algunos de los grandes enigmas de nuestro tiempo, así como aportar nuevas expectativas para el estudio de la naturaleza humana".
BREVE RESUMEN PREVIO:
Manuel Torreiro y Luis Vaamonde trabajaban en su investigación sobre culturas orientales (particularmente en la India) con la ayuda del profesor Fida Hassnain. Fue este último quien, tras haber revisado y traducido diversos textos en sánscrito, persa y árabe, brinda las primeras pistas para dirigir su atención hacia la provincia india de Ladakh. También les facilitó el ingreso a zonas celosamente militarizadas en aquella época, como las Villas de Dah-Hanu.
En la villa de Dah fueron albergados por los Brukpas (o Dukpas), una cultura de rasgos arios y alta estatura en comparación a las demás etnias de esas latitudes. Entre esos brukpas se encontraba Dunoo, quien sería su guía y traductor gracias a sus estudios en Nueva Delhi. Dunoo les comenta sobre Aishoka, un hombre de quien incluso los más ancianos decían haber escuchado prédicas en varios lugares para luego perderse hacia el norte, hacia la imponente cordillera del Karakorum.
Tras arreglar un encuentro con Aishoka los investigadores percibieron que éste no aparentaba una edad mayor a 50 años, a pesar de las antiguas anécdotas de los ancianos brukpas.
Aishoka los invitó a acompañarlo en un viaje a pie hacia mítico Valle de Shambhala. En ese viaje respondería a todas sus preguntas (que parecía adivinar de antemano) y les contaría una historia muy diferente de la humanidad y el mundo conocido. Los protagonistas de esa historia son los Temponautas.
Bueno, pero... ¿Qué o quiénes son los Temponautas?
Son seres humanos casi como cualquiera, con la diferencia de que habitan en otro plano espacio-temporal y poseen la habilidad de viajar a traves de esas dimensiones. Su filosofía atemporal les permite prolongar su vida muchos años más que cualquier humano común.
¿Y de dónde vienen?
Sería mejor responder de CUÁNDO vienen... (esta parte roza la ciencia ficción)
A principios del siglo XXI las tensiones sociales a pequeña y gran escala comienzan a hacerse notar cada vez más violentamente hasta desembocar, en el año 2035, en una hecatombe de proporciones apocalípticas donde la gran mayoría de la vida queda extinta y unos pocos humanos huyen hacia el espacio en 12 naves gigantescas hacia el espacio en busca de un lugar habitable donde empezar de cero. Tras vagar incansablemente por el espacio (y, sin saberlo, por el tiempo) encuentran un planeta perfecto para albergar vida, al cual llaman Tierra en honor a su antiguo hogar. Allí plantan la semilla de la vida y esperan a que florezca. Lo que descubren es que ese planeta era la misma Tierra que ya ni recordaban hace cuánto habían dejado atrás.
¡Quiero pruebas!
No existen pruebas determinantes, como tampoco las hay sobre la existencia de Dios ni el origen del Universo. Lo que sí existen son pistas regadas a través del tiempo en todo el mundo, especialmente en las civilizaciones antiguas. Lamentablemente, esas pistas suelen ser atribuidas a seres divinos o alienígenas, perdiendo así el verdadero significado del mensaje que debe llegar a la Humanidad. Esas pistas enseñan desde la estructura el espacio-tiempo y el vacío hasta la composición del sistema solar, entre una casi infinidad de temas científicos, artísticos y filosóficos. También advierten sobre desaciertos pasados para que no sean cometidos en el futuro y siga repitiéndose la historia eternamente. Esto también lo han expuesto a través de mensajes humanistas encarnados en sabios, profetas y mesías. Pero dichos mensajes serían tergiversados por los Amos Del Mundo (al decir de Aishoka) para fines muy poco humanistas.
¿O sea que...?
Sí, esos avatares tan conocidos (y otros no tanto) cuyo rol en la Historia y en la Humanidad fue decisivo, existieron y fueron humanos. Lo que hay que aclarar es la idea de divinización, y para esto hay que entender el nivel tecnológico conocido milenios atrás. Al desconocerse, por ejemplo, el término "estación espacial", sería normal interpretarlo como "reino de los cielos". Lo mismo se aplica al indicar que "vinieron del cielo" y que en vez de morir, "ascendieron al cielo". Los temponautas no viven en nuestro espacio-tiempo, por lo tanto no pueden morir en él.
CONCLUSIÓN:
Sé que la información en este post puede resultar como mínimo delirada, tampoco es bueno caer en la fe gratuita. Lo único que pretendo es mostrar un lado que tal vez no muchos conocen de nuestra historia, nuestra condición de seres humanos y nuestro propósito en este mundo.
Recomiendo totalmente este libro. Si este post interesa, prometo extraer párrafos directos con detalles increíbles que pueden cambiar la manera de ver la realidad.