
La historia de un cachorro Bulldog, el cual nació con el síndrome del nadador, un trastorno que impide que un perro pueda mantenerse de pie o sentado debido a la forma plana de su pecho; el cual ocasiona que no pueda sostener su cabeza en alto y que sus extremidades se encuentre rígidas. Los perros que sufren esta enfermedad toman una postura que se asemeja a la de una rana nadando, es decir, con el pecho pegado al piso y las patas abiertas.
Sin embargo una correcta rehabilitación, con su dosis de cariño y paciencia, puede traer resultados extraordinarios para nuestros amigos de 4 patas; y es precisamente la enseñanza de este vídeo de 2 minutos: Una incapacidad o enfermedad no es ningún pretexto, es sólamente un obstáculo que hay que superar.