La redacción de Crónica se revolucionó. Los que entran tarde aparecieron temprano. Los que no tenían que trabajar, aquí estaban. Y no se trató de un cambio en el ritmo laboral. Todo se debió, nada más y nada menos, a la presencia de una mujer. Nada fuera de lo común, hasta aquí, salvo por un detalle: estaba desnuda.
Especialista en captar la atención y en llevarse todas las miradas, como hizo el domingo pasado en Boedo, Paula Brindisi recorrió la redacción de Crónica y, mientras duró su presencia, nadie pudo escribir una sola línea.
Esta cultora del Urbanudismo explicó, ya vestida, que la actividad es “un proyecto fotográfico que pretende mostrar las reacciones de las personas al ver un cuerpo desnudo haciendo lo mismo que quienes están vestidos”. Por eso, sorprende en “actitudes normales”, como “haciendo las compras, paseando el perro o tomando un colectivo”.
“Me manejo de manera natural, llevo un vestidito, sin ropa interior, me saco el vestido y voy para adelante”, aseguró.
Experiencia
Brindisi creó el Urbanudismo en 2004, en Barcelona, basada en las historietas del italiano Milo Manara, quien “hace mujeres desnudas en la ciudad”. “Tomé esas historias y las hice reales”, explicó.
Sin embargo, esta experiencia que inauguró hace poco más de diez años no es la primera para esta joven, ya que recordó que empezó con los desnudos a los 17 años, cuando bailaba en boliches.
Sobre el futuro, anunció que planea organizar “una intervención masiva”, por lo que pidió a quienes quiera participar que se anoten en su perfil de Facebook (Paula Brindisi Fotografía). De esta manera, conseguirá nuevo “material fotográfico” para poder “hacer un libro y exposiciones”.
Reacciones
El domingo pasado no fue uno más para los vecinos de Boedo, que vivieron una mañana por demás sorprendente. Es que Brindisi y otra modelo, Itania Tagliani, llevaron su arte a la tradicional esquina de San Juan y Boedo.
Allí recibieron todo tipo de respuestas, algunas elogiosas, otras, no tanto. “Hubo personas que insultaron, otras a los que se les llenaron los ojos de lágrimas por la emoción. Algunas aplaudieron, nos filmaron, sacaron fotos, se rieron e incluso nos dijeron que les habíamos alegrado la mañana”, concluyó esta joven que bien sabe cómo robarse todas las miradas.
Especialista en captar la atención y en llevarse todas las miradas, como hizo el domingo pasado en Boedo, Paula Brindisi recorrió la redacción de Crónica y, mientras duró su presencia, nadie pudo escribir una sola línea.
Esta cultora del Urbanudismo explicó, ya vestida, que la actividad es “un proyecto fotográfico que pretende mostrar las reacciones de las personas al ver un cuerpo desnudo haciendo lo mismo que quienes están vestidos”. Por eso, sorprende en “actitudes normales”, como “haciendo las compras, paseando el perro o tomando un colectivo”.
“Me manejo de manera natural, llevo un vestidito, sin ropa interior, me saco el vestido y voy para adelante”, aseguró.
Experiencia
Brindisi creó el Urbanudismo en 2004, en Barcelona, basada en las historietas del italiano Milo Manara, quien “hace mujeres desnudas en la ciudad”. “Tomé esas historias y las hice reales”, explicó.
Sin embargo, esta experiencia que inauguró hace poco más de diez años no es la primera para esta joven, ya que recordó que empezó con los desnudos a los 17 años, cuando bailaba en boliches.
Sobre el futuro, anunció que planea organizar “una intervención masiva”, por lo que pidió a quienes quiera participar que se anoten en su perfil de Facebook (Paula Brindisi Fotografía). De esta manera, conseguirá nuevo “material fotográfico” para poder “hacer un libro y exposiciones”.
Reacciones
El domingo pasado no fue uno más para los vecinos de Boedo, que vivieron una mañana por demás sorprendente. Es que Brindisi y otra modelo, Itania Tagliani, llevaron su arte a la tradicional esquina de San Juan y Boedo.
Allí recibieron todo tipo de respuestas, algunas elogiosas, otras, no tanto. “Hubo personas que insultaron, otras a los que se les llenaron los ojos de lágrimas por la emoción. Algunas aplaudieron, nos filmaron, sacaron fotos, se rieron e incluso nos dijeron que les habíamos alegrado la mañana”, concluyó esta joven que bien sabe cómo robarse todas las miradas.