Poder superar esa relación que has terminado será más fácil de lo que piensas.
Parece imposible, pero no necesitas una receta especial para salir del agujero negro cuando terminas con tu pareja. Tu cuerpo tiene la respuesta.
Somos más capaces de lo que creemos para poder seguir adelante. Es nuestra mente la que nos frena, según estudios recientes de la Universidad de Saint Louis. Tal como dice el investigador Dr. Brian Boutwell: “Nuestra revisión en la literatura sugiere que tenemos mecanismos en nuestro cerebro diseñados por selección natural para llevarnos a través de momentos tumultuosos de nuestra vida… sugiere que la gente se recuperará; y el dolor pasará con el tiempo“.
Puede que no suene como nada nuevo, pero ahora hay evidencia concreta tras esto. Si estás pasando por un mal momento, es quizás lo que más necesitas oír. Aunque creas que no puedas por tus propios medios, en verdad tu cerebro te ayudará a pasar por esta triste etapa. Por más imposible que suene en este minuto.
Este estudio fue una comparación entre la literatura especializada, y análisis de imágenes del cerebro, en los procesos neurológicos relativos a nuestra parte afectiva, en especial la amorosa. En otras palabras, cómo refleja nuestro cerebro lo que estamos sintiendo, ese dolor o alegría que sentimos en el corazón.
Se llevó a cabo haciendo escáneres en mujeres, que estaban en etapas de fuerte enamoramiento y relaciones estables. En ellas, la actividad cerebral se concentraba en las zonas de placer de nuestro cerebro. Y bueno, tal como muchos dicen: el amor es una droga. Pues estas partes se ven afectadas de una manera muy similar que lo que sucede si consumes, por ejemplo, cocaína. Estas zonas se “iluminan” en las imágenes, lo que nos lleva a la conclusión, que es, tal como de una droga, te puedes “rehabilitar” del amor.
Y, por lo mismo, el dejar a alguien nos afecta de manera tan fuerte. Boutwell explica que “Este circuito del cerebro, que está profundamente asociada a comportamientos adictivos, implica que los sentimientos asociado a la atracción romántica y puede ayudar a explicar el apego que conlleva en ocasiones los sentimientos iniciales de atracción física con una posible pareja“.
No estamos intentando decir que todo lo que sientes es una ilusión, sino que estas relaciones se asocian en tu mente como una adicción. Y no puedes contradecir a tu cerebro. Así que, solo libérate y deja que él se encargue del resto.